lunes, 30 de junio de 2014

''VIEJA Y NUEVA POLÍTICA' por Esperanza Aguirre

«El paralelismo entre la situación que describe y critica Ortega y la actual se acrecienta cuando pensamos que en 1914 la Constitución de 1876 tenía 38 años de vida y que la Constitución actual lleva 36 años vigente»



Hace justo un siglo, en marzo de 1914, un joven catedrático de Metafísica de la Universidad Central (que es como se llamaba entonces la Complutense de hoy) de treinta años pronunció una conferencia en el Teatro de la Comedia de Madrid con este título: «Vieja y nueva política».
Como hace 100 años «Al leer ahora, cien años después, párrafos como los de Ortega, no resulta extraño caer en la tentación de aplicar las palabras orteguianas a la situación política actual»
Aquel profesor era Don José Ortega y Gasset, que, a pesar de su escandalosa juventud, ya gozaba de un sólido prestigio académico, intelectual y social, y sus palabras de aquel día promovieron un importante revuelo en los ambientes políticos de la España de entonces.
En esa conferencia, leída hoy, impresionan la frescura y la libertad de Ortega al diagnosticar la crisis del sistema político de la Restauración, que ya en 1914 se había hecho evidente.
Su crítica la dirige, en primer lugar, a los dos partidos, conservador y liberal, que habían sido los protagonistas esenciales de los años transcurridos desde la Constitución canovista de 1876.
Dice Ortega: «Esa función de pequeñas renovaciones continuas en el espíritu, en lo intelectual y moral de los partidos ha venido a faltar, y privados de esa actividad (…) los partidos se han ido anquilosando, petrificando, y, consecuentemente, han ido perdiendo toda intimidad con la nación». Pero, para el joven profesor, no son solo los partidos los que han perdido el contacto con la realidad social, también el Gobierno, el Parlamento, las Instituciones e, incluso, la prensa forman una España oficial, ajena y lejana a la España vital. De ahí que, sigue Ortega, «las nuevas generaciones advierten que son extrañas totalmente a los principios, a los usos, a las ideas y hasta al vocabulario de los que hoy rigen los organismos oficiales de la vida española».
Al leer ahora, cien años después, párrafos como estos, no resulta extraño caer en la tentación de aplicar las palabras orteguianas a la situación política actual. También hoy los resultados de las últimas Elecciones Europeas han demostrado hasta qué punto los dos grandes partidos nacionales han perdido contacto con la realidad; también hoy se puede constatar la crisis de muchas de nuestras Instituciones; también hoy tiene sentido hablar de una España oficial y de una España vital; y también hoy las nuevas generaciones se manifiestan cada vez más lejanas a la vida oficial española e, incluso, a su lenguaje.
El paralelismo entre la situación que describe y critica Ortega y la actual se acrecienta cuando pensamos que en 1914 la Constitución de 1876 tenía 38 años de vida y que la Constitución actual lleva 36 años vigente.

Ese paralelismo podría alimentar el pesimismo de creer que seguimos como siempre, que hay males de nuestra Patria que no tienen remedio. Sí, es verdad que existen en esos parecidos, y que haríamos bien en tener en cuenta las recomendaciones de Ortega para regenerar la vida política.
Pero también es verdad que las diferencias entre la España de hace un siglo y la España actual son enormes, y que hoy estamos mucho mejor que entonces.

Si volvemos al texto orteguiano, nos encontramos, para empezar, con que la espoleta que provocó aquel importante discurso es la rabia que le produce que, desde 1898, es decir, desde que él tenía 15 años, su generación «no ha presenciado en torno suyo, no ya un día de gloria ni de plenitud, pero ni siquiera una hora de suficiencia». Ortega habla desde la sensación de fracaso con que se vivía en España desde la pérdida de las colonias del 98. La España de entonces es una España desmoralizada. Mientras que, como hace poco ha recordado con vehemencia el profesor Varela Ortega –nieto del filósofo–, la Historia de España en los últimos 50 años es la historia de un sensacional éxito colectivo. Esto lo reconocen todos los espectadores que, desde fuera, contemplan el desarrollo español de este medio siglo, y debemos tenerlo bien presente cuando nos aceche la tentación del pesimismo.

Desarrollo económico, por supuesto, pero también desarrollo cultural, social y, muy importante, político. Hoy España cuenta con todos los cauces apropiados para que los ciudadanos expresen libremente sus opiniones y para que intenten hacer realidad todas sus legítimas aspiraciones. Alcanzar ese grado de desarrollo político fue el resultado de una operación, la Transición Española, que asombró al mundo y de la que todos podemos sentirnos absolutamente orgullosos. Un orgullo que estaría en las antípodas del pesimismo existencial de los hombres de la generación de Ortega, que vivían abrumados por las consecuencias del Desastre.

Dice Hermann Tertsch que...

"LAS nostalgias son casi por definición engaños de uno mismo, espejismos del recuerdo. De ahí lo incontestablemente falso del dicho de que «todo pasado fue mejor». El pasado siempre fue bastante peor de lo que recordamos"

domingo, 29 de junio de 2014

29.06.2014... Opinando...

Final de día, final de semana y, prácticamente, final de mes. Tenemos la sensación de adentrarnos en el verano, en un nuevo verano, sin habernos dado cuenta del curso.

Descubrí el cielo azul temprano, a primera hora de la mañana, como todos los domingos, en mi sesión running. un cielo tan azul que espantaba las pequeñas nubes que intentaban, en algún momento, formarse. Qué felicidad correr por esos campos que tenemos a mano, en Getafe, siempre en esa compañía que consigue que el esfuerzo sea placer, que los pasos se conviertan en palabras y que esperemos con ansia el próximo domingo.

Ha sido una semana bastante provechosa en todos los sentidos: en lo personal y profesional. Trato de aprovechar el tiempo y no sé si a veces el tiempo se aprovecha también de mi. Yo encantado porque todo, parece, va saliendo.




El otro día me dio por escribir por aquí, en alto, en público, una de esas reflexiones que últimamente me corren por la cabeza. Hablé de la elección de cargos públicos en el Partido Popular por los militantes de la organización, un militante un voto. Es decir, que la militancia opine, elija y así conozca y sienta a sus representantes políticos en las diferentes instituciones: ayuntamientos, parlamentos, administraciones. 
Es una reflexión tardía ya que otros líderes del partido, sin duda mucho más importantes que yo, pero igual de respetables, ya lo vienen proponiendo o aconsejando desde hace tiempo. Por eso me ha sorprendido la radicalidad de algunas de las respuestas que he recibido, fundamentalmente a través de mi muro en facebook donde enlacé el post. Lo importante de las opioniones y reflexiones es que se lean y discutan. Claro que sí. Cerca de 300 personas han leído el post'26.06.2014... Reflexionando sobre la elección directa de cargos por afiliados PP Getafe.' Imagino cada uno tendrá su opinión. Yo la mía, faltaría más.


Yo pensaba que eso del liberalismo político se practicaba, no sólo se vendía de puertas afuera. 

Es curioso que las opiniones valen, para algunos, dependiendo de dónde vengan. Ha sido una buena experiencia para ratificar lo que pensaba: a algunos les gusta opinar pero no les gusta opinen sobre ellos. Pues sigamos en el confort, sin cambiar. Yo seguiré defendiendo el proyecto de nuestro partido como siempre lo he hecho: desde el idealismo, la lealtad, la humildad y tratando de humanizar la política. Y siempre, por supuesto, con algunos versos que incluso lo romantiza más.

Me da mucha pena cuando ciertos personajes, que pululan por los partidos políticos convierten la defensa de sus intereses o ambiciones personales en un pulso, una batalla continua contra otros compañeros.

En política adversario no es enemigo y quién no tenga esto meridianamente claro, tarde o temprano le pasará factura.

Más que les disguste a algunos, sí, he sido quién soy y sigo siendo como soy, ante todo yo. Por haber sido, por haber reconocido, por haber tenido experiencia, por haber cometido errores y asumirlos, por saber y por evolucionar teniendo la capacidad, gracias a Dios, de poder pensar y razonar, puedo opinar. Opinar tan libremente como cualquiera.

Opinar siempre tiene un riesgo. Al hacerlo, quién te escucha o lee puede estar de acuerdo contigo, o no. Pueden alabarte o criticarte. Toda opinión siempre respetable y discutible; por cierto, es la esencia de la democracia y la libertad.

Al opinar te arriesgas también a que aquellos inconscientes que pudieran ver en tu opinión algún tipo de amenaza -en mi caso nunca más lejos de la realidad- saquen ese instinto animal y primitivo que les suele acompañar y, sin más razonamiento que el insulto, te lanzan o envían cuchillos desde el cómodo escondite que les alberga que, sinceramente en mi caso, ni siquiera llegan a clavar.

Sí, lo reconozco también, siempre he sido algo 'bocas'. No sé si defecto o virtud. En alguna ocasión me he buscado momentos incómodos, en mi caminar vital, por hablar. Pero no pasa nada. He dormido siempre muy tranquilo. Con los años he aprendido a encontrarme más en los silencios, esos que siempre me llaman, pero sin callar. 
Lo cómodo es estar callado, no opinar y dejar que opinen los demás por uno. Así nos resguardamos y protegemos en el entorno, según venga, como un camaleón, y nunca pecaremos de haber dado una u otra opinión. Qué triste y aburrido ¿no? 
Digo siempre lo que pienso y eso ha hecho que algunos, la mayoría, lo valoren y que otros, en alguna ocasión, lo castigaran. Uno es como es.
La reflexión que hice esta semana tiene su sentido, al menos para mi lo tiene, porque es el momento de hacerla. Alguno dirá ¿y por qué no hace 15 años? Pues porque entonces no era el momento, ni más ni menos. 
La sociedad de ahora no es la misma de antes y, por supuesto, la militancia de las organizaciones políticas , ahora, no es la misma que la de antes. Tampoco hay que hacer las cosas deprisa y corriendo, pero no duden que tardaremos más o tardaremos menos, pero será una realidad no pasando mucho tiempo: la ciudadanía nos lo exige.

Termino el día leyendo uno de esos libros que siempre me acompañarán, 'Libro del desasosiego', del maestro Pessoa. Tengo subrayada, desde hace tiempo, infinidad de frases y párrafos. Leía hoy, de nuevo, esta: "Creo que decir una cosa significa conservarle la virtud y despojarle del terror."
Viene ni que al pelo.

Música Running: We Are One - Pitbull

Tarde, tras volvernos de Brasil... pero este tema tiene ritmo...

No sé si comienzo el día con energía o es la energía lo que tira de mi; el caso es que no todo es malo ni lo malo es el todo.

sábado, 28 de junio de 2014

Me conmueve encontrar...

Me conmueve encontrar
aquello que es inadvertido
para el resto mortal.
Robarle al viento su perfume,
alquilar en mi alma
el espíritu de un rezo,
quedarme con ese calor
que desprende
la brisa temprana del mar,
agarrar y no soltar
el fino silbido del silencio,
esconderme en el olor
que respiras al andar,
perderme en el tacto
que descuida tu mano
al caer sin red.

Y así me convierto
en ese ladrón de momentos
coleccionista de instantes
y de versos
que me vendo cada noche
cuando se apaga la luz
y tan solo murmulla el recuerdo
que hábil convierte
todo así
en ese nuevo silbido
que tan solo yo descubro
en ese
             mi silencio.

#versosdArte

Dice Henri Nouwen que...

"El contemplativo puede ser un líder para una generación convulsionada, porque puede romper el círculo vicioso de las necesidades inmediatas que exigen una satisfacción también inmediata. Puede orientar los ojos de los que quieren mirar más allá de sus impulsos, hacia canales de creatividad".

jueves, 26 de junio de 2014

26.06.2014... Reflexionando sobre la elección directa de cargos por afiliados PP Getafe.


Vengo escuchando desde hace un par de semanas, más o menos, algunos comentarios políticos que me están haciendo reflexionar bastante. La verdad es que no los escucho porque quiera o desee, simplemente me 'obligan' -digamos así- a hacerlo. 

Anda uno perdido en su trajín diario, en sus responsabilidades municipalistas por rincones españoles y en esos proyectos varios, entre culturales y emocionales, que me envuelven. Pero de vez en cuando, en espacios de tiempo casi medidos, aparecen esos personajes getafenses, a los que añoro y aprecio en su mayoría, a contarme el día a día de la política del pueblo, de nuestro pueblo, Getafe. Uno trata siempre de no hacer caso, de esconder la oreja (en mi caso complicado por su magnitud), de poner el oído en off pero, cuando son tantos los que comienzan a contar lo mismo, no queda más remedio que escuchar, entre otras cosas porque formas parte, porque ni has huido ni marchado, y porque, al fin y al cabo, alguna gota de sangre, sudor y -por qué no decirlo- lágrimas, has dejado en estas calles.

Soy de los que defienden y defenderán que al Partido Popular, ahora y siempre, pero más ahora que siempre, lo que le hace falta es más pasión, más comunicación pedagógica, más humanismo y más unión -por no decir lealtades-. Le hace falta a sus dirigentes y nos hace falta a los militantes. Nos hace falta idealismo y humanismo. Nos hace falta creernos lo que somos y hacemos, y olvidarnos de dimes y diretes y críticas destructivas internas. 

Existe un problema importante de comunicación. Lo sabemos no de ahora, de siempre. Pero tal vez el problema no sea del todo el no comunicar bien, sino, también,  el que no queremos escuchar porque no siempre lo que nos cuentan es de nuestro gusto o interés. Difícil es hacer a gusto de todos, ya lo dijo el sabio. 

Desde la clase dirigente no se es capaz de transmitir como se debe a la militancia y la militancia no transmite con credibilidad y pasión al resto de ciudadanos. Si esto ocurre internamente, imaginemos, vemos, comprobamos lo que ocurre externamente. Y esta reflexión vale para la organización  a nivel nacional, regional o  para el Partido Popular a nivel local.

Se puede hacer mucho, se está haciendo mucho y bien, pero hay que comunicarlo de manera constante  y entendible para el ciudadano. Debemos resultar creíbles. Debemos ser audibles y comprensibles
La primera condición para que un ciudadano asimile un mensaje y que éste produzca la reacción que pretende es que se oiga, que se escuche y, para oírse debe llegar claro y con un lenguaje propio de aquellos a los que va dirigido. No hay que inventar ningún modelo de comunicación nuevo, está todo inventado.
En caso contrario vencerá, como casi siempre, la mentira mil veces repetida y convertida en falsa verdad.
Pero hoy no voy a eso. Tiempo habrá. Sigo con lo que iba.



Parece que podría ser, no lo sé, que ese discurso de petición de cambios internos y externos en el partido que tanto predica -con acierto en ocasiones- nuestra presidenta en Madrid, Esperanza Aguirre, comenzará, con eso de predicar con el ejemplo, en la propia Comunidad de Madrid. La verdad que si fuera así yo, sinceramente, lo aplaudiría y creo, también sinceramente, la ciudadanía también. Claro que los cambios nunca deben de ser siguiendo  esa regla tan utilizada y que tanto ha caracterizado a muchos de nuestros responsables políticos: "Te cambio a ti, pero yo me quedo."

Y lo que vengo escuchando además, por cierto, es que podría ser que dentro de ese discurso de renovación, no sólo de estructuras sino de planteamientos, comience a ejemplificarse algo que a los sabedores de esto a veces cuesta creer, aunque sea simple y sencillo: ampliar la democracia interna en el partido.

Ese discurso que siempre ha abanderado la Presidenta del partido en Madrid, -que yo y muchos defenderemos si es real- está siendo acuñado como propio, por dirigentes de nuestro partido que militan en algún distrito madrileño -como el Distrito de Salamanca- y, como es el caso,  por nuestro alcalde de Getafe y actual Presidente del partido en la localidad.

Comentan muchos que el Partido Popular de Getafe no existe, que desde que se consiguió el gobierno y la dirección recayó en el mismo alcalde, no arranca. Yo no lo creo, o quiero no creerlo. El mayor error para cualquier dirigente político, en gobierno u oposición, es olvidarse del partido que le sostiene; olvidarse de sus militantes. Es cierto que la labor municipal absorbe y, dependiendo de la forma física que pueda tener cada uno, cansa más o menos. Es cierto que no es lo mismo dormir en el pueblo dónde el vecino, el afiliado, el votante o no votante, te para por la calle, te saluda, te pregunta o recrimina; que dormir fuera de Getafe y descansar de los problemas. Es cierto que a veces no se puede estar en todos los sitios a la vez, es materialmente imposible; aunque se puede y se debe hacer o intentar. 

No  creo que esté muerto el partido, pero lo cierto es que se comenta y ciertos comentarios, cuando se repiten, no son buenos. El partido, la militancia, está más viva que nunca, eso sí, espera que los gobernantes bajen y hagan eso, lo que deben hacer: más política.

El último comentario que me han hecho y que parece está cogiendo fuerza en el municipio, y es por lo que reflexiono hoy por aquí, es la posible iniciativa de mi compañero y Presidente del partido a nivel local. Parece que al igual que ya hizo NNGG de Madrid -y defendió y también abanderó, el propio líder del PP de Getafe- se podría estar planteando una especie de  Asamblea o Convención Local para la elección de los candidatos a las próximas elecciones municipales. Que los militantes, que los afiliados, todos, uno a uno, puedan elegir a sus representantes en la corporación municipal o el parlamento regional.

Realmente me he quedado pasmado al escuchar esto aunque, por otro lado, es lo que ya se está pidiendo a voces desde varias regiones españolas y, más en concreto, desde la propia Comunidad de Madrid. No es ni más ni menos que lo que pide la actual Presidenta del Partido Popular en nuestra región. Juan Soler siempre ha sido una persona defensora de los planteamientos de la presidenta, muy cercano a ella y, en este caso, simplemente sería llevar a la acción aquello que se predica. 
Él mismo ha defendido esta postura en varias ocasiones y ha hecho declaraciones como que "hay quien cree que las primarias le quitan poder de manejo" y llevaba razón.

Tengo que madurar esta posible iniciativa. Creo puede ser inteligente y, sobre todo, generar esa ilusión y pasión que muchos militantes necesitan. Vivimos en una sociedad que cambia y debemos adaptarnos a ella.

Los resultados en las últimas elecciones europeas en nuestro municipio dejaron patente algo importante: las formaciones de izquierda suman y el Partido Popular resta. Y aquí no vale eso de que si se saca un buen resultado es gracias a mi pero si el resultado es malo es por culpa del otro. No. Todos, en su conjunto, tenemos responsabilidad y culpa. En el peor momento del socialismo getafense, en el peor momento de su candidato, el PP local subió un único concejal. Exactamente igual a lo que venía subiendo en los peores momentos del Partido Popular. La diferencia estuvo en que la hecatombe del PSOE local y la entrada de UPyD nos permitiese gobernar por primera vez Getafe con el apoyo independiente. Una oportunidad histórica demasiado importante como para dejarla marchar. Las elecciones no se ganan, las pierde el que gobierna. 

Si esta idea o propuesta se lleva a cabo en Getafe, será un tanto positivo y de legitimación del actual presidente local. Remover las bases del partido, democratizarlo de abajo a arriba , que cada militante se sienta representado por su concejal es el primer paso para que el ciudadano sienta también el prestigio del político local. 

Hubo un tiempo en el que valían los 'dedazos'. Todos estamos por lo mismo,  el que diga lo contrario miente. La sociedad nos exige cambios y, tal vez, los primeros que tenemos que cambiar somos nosotros.

Lo he escrito muchas veces por aquí, alguna hace poco: hagamoslo de una vez y de verdad. Debemos humanizar la política.

Y sí, si mi Presidente local lo propone, yo le apoyaré: elección directa de cargos por los afiliados. Y si no lo propone y valoro en positivo, lo propondré yo.

Trabajando unidos se puede. 

'El cura español que salvó a 22.000 personas' por Trinidad Deiros

Esta es la Iglesia que yo quiero. Estos son los hombres que verdaderamente tratan de ser cómo Cristo.



En el recinto de la iglesia de Saint Jean Bosco, en un humildísimo barrio de Bangui, un millar de personas subsiste a duras penas desde hace siete meses. Los salesianos son su escudo, su salvación. El padre Agustín Cuevas, un religioso español de casi 70 años, cobija en su comunidad a estos desplazados por las matanzas en la República Centroafricana. En ella han llegado a hacinarse 22.000 personas.

En Bangui, la capital de la República Centroafricana, robar un teléfono puede equivaler a una muerte atroz a manos de una multitud enfurecida. Agustín Cuevas, un religioso español que pronto cumplirá 70 años, ha tenido que interponerse más de una vez ante una turba que pretendía ajusticiar a una persona por motivos tan banales como ese. Así sucedió con una adolescente discapacitada psíquica que sustrajo un móvil y un poco de dinero, quizás sin saber siquiera lo que hacía; seguramente hoy estaría muerta de no ser por este misionero que desde hace 42 años recorre la castigada tierra de África.

En el recinto de la iglesia de Saint Jean Bosco, en el humildísimo barrio de Galabadja en Bangui, un millar de personas subsiste a duras penas desde hace siete meses protegidos por la comunidad de salesianos a la que pertenece este religioso conquense, que recaló en Centroáfrica hace tres años tras vivir en varios países del continente. La mayoría de estos desplazados son mujeres y niños que llegaron huyendo de la violencia “ciega y gratuita”, dice Cuevas, que estalló en la capital centroafricana el pasado 5 de diciembre.

Sin tener a quien recurrir, con un ejército en desbandada y atrapados en el fuego cruzado de dos brutales grupos armados, los Seleka y los Antibalaka, muchas personas se refugiaron entonces en lugares de culto. En Galabadja llamaron a la puerta de la comunidad de salesianos, que desde hace años se ha esforzado en levantar un pequeño oasis de servicios, incluidos una escuela y un dispensario de salud, en este vecindario olvidado.

Los desplazados que hoy siguen en el recinto de la iglesia no fueron los únicos. En los edificios y las explanadas del complejo llegaron a hacinarse 22.000 personas que dormían amontonadas “en los bancos y en el suelo de la iglesia”, mientras fuera el ruido de los disparos y las explosiones de granadas y proyectiles de morteros no cesaba, cuenta el párroco a El Confidencial.


“Los muertos se amontonaban en el suelo de la iglesia”

Casi todos habían huido de sus casas con lo puesto, sólo con sus numerosos hijos a cuestas, intentando evitar verse atrapados en unos combates en los que, durante un fin de semana, murieron más de mil personas sólo en la capital del país, según la Cruz Roja. A esta institución correspondió la penosa labor de recoger unos cadáveres a menudo con señales de torturas atroces o decapitados. También en el pequeño dispensario de la iglesia de Galabadja,recuerda el salesiano, “se acumulaban los muertos en el suelo”.

La mayoría de quienes buscaron refugio en la iglesia (sólo una pequeña parte de los cerca de 600.000 desplazados por la violencia en República Centroafricana, según datos de Naciones Unidas) ha vuelto a sus casas o a lo que queda de ellas. Los que siguen viviendo en Saint Jean, incluidos 350 niños, son quizás los más menesterosos, los pobres entre los pobres, gente que se siente abandonada por unas organizaciones internacionales que no parecen dar abasto ante la inmensidad de esta crisis, que ha dejado a más de la mitad de la población centroafricana (2,5 millones de un total de 4,6) en una situación de dependencia absoluta de la ayuda humanitaria.

'Cuando estallaron los combates en diciembre, dos periodistas norteamericanos se refugiaron aquí. Entonces llamamos a los soldados de la operación Sangaris, que vinieron en seguida a evacuarlos. Porque, ¿sabes?, la vida no vale lo mismo dependiendo del color de la piel'

Aquí la ayuda llega con cuentagotas, o no llega en absoluto, critica el padre Agustín, quizás por tratarse de un sitio de desplazados pequeño y por la mayor atención mediática que suscitan otros campos como el de Mpoko (44.000 personas), situado junto a la pista del aeropuerto de la ciudad. “Esta gente no recibe nada”, asegura el religioso, “la última distribución de alimentos aquí por parte de las organizaciones internacionales fue hace tres meses. Desde entonces, nada. Los empleados de la OIM (la Organización Internacional de las Migraciones)vienen, toman datos y se van. No hacen caso de ninguna de nuestra peticiones”.

Frente al despacho del padre Agustín se levantan varias tiendas de campaña enormes construidas con lonas en las que figura el logotipo de UNICEF. Los desplazados las han bautizado con nombres bíblicos, como Jericó o Arca de Noé, quizás en un intento voluntarioso de invocar la protección divina. Bajo las lonas, el calor y la humedad dejan sin respiración.

Es casi mediodía y algunas mujeres, rodeadas de niños desnudos o vestidos con harapos, cocinan la pasta de mandioca que constituye la base de la alimentación local. Las matanzas han dejado a muchas solas a cargo de su siempre numerosa prole, como a la mujer sentada junto a su madre que saluda con afecto al padre Agustín.

Tiene 50 años y nueve hijos. A su marido lo mató “una bala perdida” en Douka, a 256 kilómetros de Bangui. Después, los Seleka quemaron su casa. La mujer emprendió entonces la huida a pie, con su numerosa familia; caminaron durante dos semanas hasta llegar a la capital. “Los niños, mi madre y yo comíamos lo que nos daba la gente y bebíamos agua de los charcos. No tenemos a dónde ir”, cuenta a este diario. 


El rescate de dos periodistas: “Tu vida vale según tu color”

Las familias monoparentales, con una mujer al frente, parecen ser una norma aquí. Unas por haber perdido a su pareja en la guerra; otras por haber sido abandonadas… El caso es que el futuro de muchos niños del campo depende de sus madres, en situación de desventaja por ser mujeres y, por ello, más vulnerables a la pobreza y a la violencia. Sobre todo a la sexual, una plaga que se cierne especialmente sobre los campos de desplazados.

En los edificios y las explanadas del complejo salesiano llegaron a hacinarse 22.000 personas que dormían amontonadas ‘en los bancos y en el suelo de la iglesia’, mientras fuera el ruido de los disparos y las explosiones no cesaba, cuenta el párroco a 'El Confidencial'
En Saint Jean Galabadja, las mujeres están bastante a salvo del abuso sexual, aunque, recuerda el padre Agustín, en una ocasión una niña estuvo a punto de ser violada. No son los únicos peligros a los que se enfrentan estas personas. En enero, junto a la escuela que gestionan los salesianos y a la que acuden los niños del barrio –los misioneros han puesto en marcha otra escuela, más informal, para los pequeños desplazados–, alguien arrojó una granada de mano.

Los militares de la misión de la Unión Africana, MISCA (en sus siglas en francés), que entonces vigilaban el recinto, recibieron de lleno la explosión. Uno de ellos murió. Desde entonces, los niños dan clase con las ventanas cerradas, pese al calor sofocante. Las granadas, que se pueden comprar por 50 céntimos de euro, proliferan demasiado como para que el riesgo sea tolerable.

Con el tiempo, esta comunidad se ha organizado por su cuenta. Un grupo descouts patrulla el campo para garantizar una cierta seguridad, mientras que otro colectivo de voluntarios “trabaja día y noche”, asegura el sacerdote, para ayudar en lo posible a los desplazados. Aun así, el peligro está ahí, aunque no es igual para todos, asegura el misionero: “Cuando estallaron los combates en diciembre, dos periodistas norteamericanos se refugiaron aquí. Entonces llamamos a los soldados de la operación Sangaris (2.000 soldados enviados por Francia en diciembre), que vinieron enseguida a evacuarlos. Porque, ¿sabes?, la vida no vale lo mismo dependiendo del color de la piel”.


“La bondad pasa inadvertida porque no hace ruido”

La religiosidad de los centroafricanos ha ayudado algo al padre Agustín a imponer su autoridad en medio del caos, aunque el religioso critica que en este país se observe en ocasiones “una religiosidad mal entendida, que esmuy peligrosa porque puede llevar a matar en nombre de Dios. Los rezos deben ir acompañados de la búsqueda del bien común”.

Este sacerdote destaca que el de República Centroafricana “no es un conflicto religioso”, pese a que los Seleka, mayoritariamente musulmanes, hayan perseguido y masacrado a los cristianos, mientras que los Antibalaka, que se presentan como cristianos aunque su simbología es animista, estén ahora asesinando musulmanes. En realidad, más allá de las ansias de venganza mutua, ambos grupos armados, poblados de criminales, persiguen lo mismo: el poder y el control de las riquezas naturales del país, como el oro y los diamantes.

'Sabemos que entre los refugiados hay escondido algún Antibalaka. También tuvimos a un Seleka, cuya identidad protegimos para que no lo lincharan. Para nosotros, un desplazado es un desplazado, no le preguntamos su religión'
“La mayor maldición para un pueblo que no está estructurado son las riquezas fáciles”, deplora el padre Agustín. Después, entra en una habitación de la que sale cargado con una veintena de machetes y cuchillos de enorme hoja. Son las armas que han confiscado a las personas que entraban a refugiarse en el recinto y a las que registraban previamente.

“Sabemos que entre los desplazados hay escondido algún Antibalaka. También tuvimos a un Seleka, cuya identidad protegimos para que no lo lincharan. Cerca de aquí hay una base de Antibalaka, pero nosotros tenemos una cierta influencia con ellos. En una ocasión querían matar a un hombre y acudimos a la base para evitarlo. Allí les hicimos saber que si mataban a esa persona, habría una reacción de nuestra parte. Para nosotros, un desplazado es un desplazado, y no le preguntamos ni su religión, ni sus ideas ni su origen”, cuenta el salesiano.

El párroco recalca después que, en este país, “hay también gente muy buena, gente pobre del barrio que da 4.000 francos (6 euros) que le hacen mucha falta para ayudar a los desplazados. Lo que pasa es que la violencia es muy ruidosa, mientras que la bondad pasa inadvertida porque no hace ruido”.

Dice Ana María Matute que...

“El mundo hay que fabricarselo uno mismo, hay que crear peldaños que te suban, que te saquen del pozo. Hay que inventar la vida, porque acaba siendo verdad.”

miércoles, 25 de junio de 2014

25.06.2014... Del Campus FAES 2014...

Llegaba hoy tan contento del día a casa que hasta me asustaba y sentía incómodo. No puede ser, uno no puede permitirse llevar una semana en positivo y entrar a casa con remordimiento alegre. Y efectivamente, al entrar me he enterado de esa triste noticia, de la pérdida de una de nuestras escritoras geniales, de una de esas maestras de la literatura española que no quedan: Ana María Matute. Siempre me quedaré con su insuperable "Olvidado Rey Gudú".
Es cierto que el mejor homenaje que se puede hacer a un gran escritor/a es el de mantener sus libros en nuestras bibliotecas particulares pasando de generaciones en generaciones. 

Pero están siendo estos días de semana interesantes, fructíferos y agradables. No sabemos cómo concluiremos, queda mucho, pero sí que las cosas en estos dos días van saliendo bien en todos esos ámbitos en los que uno se mueve.

Coach Integral Services va tomando forma, avanzando con la velocidad que debe, sin prisas. Con pasos seguros y sin tomar decisiones rápidas que luego haya que corregir. 
A la par #versosdArte va tomando su línea y marca. Un proyecto más bohemio, más mío y que me está haciendo emplear más tiempo del que en un principio pensaba. Así son las cosas. Nada nace de la nada. O se siembra o no crece. Pero estoy bastante contento. 




Ayer, por ejemplo, a última hora del día, pude visitar y conocer,  gracias a mi hermano Juan Andrés y su buen amigo Lute, uno de esos Clubs de los que había leído y que, si no es así, no hubiera podido sentir: Oxley Gentlemen Club. En pleno centro de Madrid, en la calle Miguel Ángel, en uno de esos palacetes que nuestro Madrid esconde. 

Un espacio privilegiado, un club privilegiado para privilegiados. Siempre interesante e importante para Coach Integral Services. Una experiencia realmente agradable, con una fantástica compañía y el conocimiento de primera mano del trabajo de los gestores de este emblemático palacete de Madrid.
Un concepto diferente como negocio y como networking.

Y ayer también, y lo resalto, recibí el programa de los Cursos de Verano de la Fundación FAES. Este año el Campus de Verano se celebrará desde el 30 de junio al 6 de julio. Como siempre con un programa más que interesante que abrirá el Presidente de la Fundación y ex Presidente del Gobierno José María Aznar.

En uno de los Cursos, el primero (días 30 de junio y 1 de julio), 'El empleo: un reto global', y que dirige Miguel Marín, tengo el honor de participar y firmar como coAutor de un estudio sobre el Mercado Laboral en España. En mi caso expreso una opinión sobre el empleo público español. 


Reconozco que, posiblemente, sea la persona con menos relevancia de los que firman el trabajo y los estudios pero, es verdad, he tenido la oportunidad de expresar una opinión que, tras mi experiencia, puede resultar algo radical pero moderna y aceptada.
Algo sé de esto aunque sólo sea por haber sido Director General de Empleo de la Comunidad de Madrid, entre otras responsabilidades. Siempre trato de saber y, cuando no sé, de aprender hasta saber.

Este curso tiene por objetivo analizar desde distintos ámbitos el estado de situación actual y las posibles medidas que permitirían a España competir con las economías más dinámicas del mundo y generar empleo de forma suficiente, sostenible y continuada en el tiempo, como única vía para garantizar la sostenibilidad futura del Estado del Bienestar.

Y hoy, que he terminado con unos kilómetros junto a Clemente, por ese Madrid verde, nuestro Retiro, no he dejado de andar de un lado a otro, preparando proyectos, jornadas y generando contactos que sin duda pondrán en valor no sólo la Fundación sino lo que representa.

Llegaba a casa contento. Cuando salen las cosas medianamente bien, parece como que subes  en un cohete. Te disparas sin darte cuenta.

Ahora, tras leer algunas reseñas sobre Ana María Matute, comienzo a leer el 'tocho' de libro que adquirí ayer: 'Gente, años, vida (memorias 1891-1967)' de Iliá Ehrenburg. Siempre aprenderé o, en todo caso, dormiré.

Y por cierto, de ese comentario que se repite, no sé si rumor o cierto, de posibles 'primarias' o elección de los cargos/representantes municipales del Partido Popular de Getafe por voto directo de los afiliados, hablaré mañana o pasado. Merece un post.

Mis momentos...


Muchas veces las palabras son como esos muros difíciles de saltar y los silencios se convierten en versos capaces de atravesar las paredes de los sentimientos.

martes, 24 de junio de 2014

#versosdArte... más cerca!!!



Dice Pedro Salinas que...

"Tu tarea/ es llevar tu vida en alto,/ jugar con ella, lanzarla/ como una voz a las nubes,/ a que recoja las luces/ que se nos marcharon ya./ Ese es tu sino: vivirte./ No hagas nada./ Tu obra eres tú, nada más."

lunes, 23 de junio de 2014

Solo mirando
responde el cielo a mis plegarias
que no son más que ese intento
de parar el tiempo
y quedar atrapado en cada estrella
que con su brillo repita
Tu nombre.
Aquí
que deja brotar el suelo
el silencio.
Aquí
que deja latir el viento
cansados lamentos.
Aquí
que paralizo el ser
mientras mi lágrima
hierve, escurrida
en esa tierra 
que alberga mi sangre.

8 secretos del Éxito de 8 Grandes Emprendedores.



Los 8 Secretos del Éxito son:

1. PASIÓN

Thomas Freeman. “Estoy impulsado por mi pasión” Las personas de éxito actúan por amor y no por dinero. Carol Colleta nos dijo, “Yo pagaría a alguien por hacer lo que yo hago”. Lo curioso es que, si lo haces por amor, el dinero viene de todas maneras.

2. TRABAJO

Rupert Murdoch. Todo es trabajo duro, nada viene fácilmente, pero me he divertido bastante consiguiéndolo. ¡Sí! DIVERSIÓN, Las personas exitosas trabajan en aquello que les divierte, y trabajan muy duro para divertirse al máximo. No son adictos al trabajo, son amantes de su trabajo.

3. SER BUENO EN LO QUE HACES

Alex Garden. Para ser exitoso debes dedicarte a algo, y ser muy bueno en ello. No hay ninguna magia para ser el mejor, solo es practicar, practicar y practicar.

4. ENFOQUE

Norman Jewison. La clave está en enfocarse en una sola cosa. Mantenerse enfocado hasta conseguir los resultados deseados.

5. EMPUJARTE

David Gallo. Debes empujarte física y mentalmente. Debes empujarte, empujarte y empujarte, para superar la timidez las dudas y los miedos. Goldie Hawn dijo: Siempre tuve dudas y miedos, no ere lo suficientemente buena, no era lo suficientemente inteligente, no pensé que lo lograría… Nunca es fácil empujarse a uno mismo, ¡por eso se inventaron las madres!.

6. SERVIR A LOS DEMÁS

Sherwin Nuland. Ha sido un privilegio servir como doctor. Ahora muchos niños me dicen que quieren ser millonarios como yo. Y lo primero que les digo es, ok! pero no podéis serviros a vosotros mismos. Tenéis que servir a otras personas ofreciéndoles algo de valor. Por que de esa manera las personas se hacen ricas.

7. IDEAS

Bill Gates. Yo tuve una idea, fundar la primera compañía de programas para microcomputadoras, y creo que fue una buena idea. No hay magia en la creatividad en cuanto a las ideas se refiere. Se trata de hacer las cosas simples.

8. PERSISTENCIA

Joe Kraus. La persistencia es la clave número uno del éxito. Tienes que persistir al fracaso y al CRIP (las Críticas, el Rechazo, los Idiotas, y la Presión).

El éxito no tiene atajos fáciles, requiere esfuerzo, disciplina y mucha paciencia.

domingo, 22 de junio de 2014

22.06.2014... Valoremos lo que tenemos...



Aprender a valorar, debería ser una lección obligada. Aprender a valorar lo que somos y como somos; lo que tenemos y no tenemos.

Se encuentra uno a veces pensando en la evolución de este país nuestro en los últimos veinte años. Lo hago tras caer en mis manos una de esas revistas que te cobran, obligatoriamente, junto al periódico del fin de semana. Más allá de que España cuente ya con una reina de familia republicana y sin sangre azul, como símbolo del progreso español, nos encontramos también con que personajes como un tal Kiko Rivera son cantantes, no sé si de éxito, y que su hermana es modelo de pasarela por el hecho de ser hija de quién lo es. También encontramos que el libro más vendido es de una tal Belén Esteban que jamás escribió nada; o  descubrimos que ahora, para ser famoso lo mejor es saber algo de cocina. Son los símbolos de la modernidad de esta España nuestra de grandes hombres y valores.

Ni conocemos España ni a nuestros españoles; fruto de ello vamos perdiendo valores, lealtades, cultura, tradiciones y todo aquello que desde fuera se valora y desde dentro parece que, simplemente, nos avergüenza significar.
Envidiamos esos otros países que prácticamente visten con su bandera, pero nos cuesta, nos da vergüenza que ondé la nuestra en nuestro balcón. 
Buscamos humanistas e intelectuales fuera de nuestras fronteras y olvidamos a grandes como Ortega. Nos creemos más bohemios leyendo a Shakespeare o Dickens pero olvidamos a nuestro gran Cervantes o Galdos.

Somos realmente estúpidos. Defendamos y valoremos lo nuestro que, aunque con algún que otro pero o defecto, es lo mejor. Y el mismo consejo doy en lo personal: valorémonos más de lo que lo hacemos.

Y así, con estas reflexiones de inicio de verano terminamos la semana. De vuelta de Minaya, tras un medio puente familiar, relajado y envuelto en lecturas poéticas, teológicas y filosóficas. ¿Fuerte, duro? Relajante y realmente espiritual.




Vemos cómo van naciendo esas primeras hortalizas que sembramos en ese pequeño huerto que nos acompaña en la casa. También es esencial valorar estas pequeñas cosas, tan simples, tan sencillas pero tan importantes. Plantar una pequeña mata de tomates, de calabazas, de pimientos... cuidarlas, regarlas, mimarlas... ver cómo florece y surge la hortaliza y crece dispuesta a formar parte de esa cadena alimenticia... Degustaremos pronto!!! De momento ya he contado algunos tomates y un hermoso calabacín.




Feliz noche...

Dice la Biblia que...

"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? 

»Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal». (Mateo 6, 24-34)

viernes, 20 de junio de 2014

Dice la Biblia que...

»Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas». (Mateo 6, 7-15)

jueves, 19 de junio de 2014

19.06.2014... de León y con nuevo Rey: Felipe VI.




 Viene uno a estas horas, mientras una de esas tormentas nos sorprende, de dejarse unas calorías por el asfalto de este pueblo.

En casa, con un día de descanso que me ha recuperado tras un viaje laboral, fantástico viaje laboral diría, a una de esas hermosas ciudades españolas que no conocía y que las responsabilidades  me han permitido conocer.

Marché el martes por la mañana. Como siempre llegué pronto, sobrado,  a la estación de Chamartin. Es curioso pero la espera de un tren, siempre genera una especie de ansiedad absurda. Las estaciones, sobre todo en las grandes ciudades, suelen ser cálidas, entretenidas y como yo, cientos de pasajeros llegan con tanto tiempo que les permite sentirse como parte de esa caja escaparate, repleta de anónimos seres que deambulan de un lado a otro. Unos tenemos un destino, otros, estoy seguro, simplemente suben a esos trenes buscando el suyo.


Llegué a León antes de comer. En el trayecto me acompañaron pensamientos, reflexiones y esas lecturas del maestro Ortega, junto a esa Teología que siempre vuelvo. Comí solo. Me apetecía.
Quise degustar el sabor de León en uno de sus típicos restaurantes: Racimo de Oro. Prefiero no comentar cómo terminé tras probar sus platos típicos: esa cecina, la morcilla y el secreto ibérico a la miel. Podía haber pedido algo de pescado pero, sinceramente, hubiera sido perderme el manjar castellano leones.



Tuve la suerte de estar sentado junto a una mesa de un grupo de personas que no bajaban los ochenta años. Pero 80 años que ya los quisiera yo. Reconozco que yo comí bastante, pero lo de ellos fue un disparate. Y disparate inteligente eran sus comentarios, que no evité escuchar, sobre todo del que parecía más cuerdo y mayor: "desde pequeño, en el plato nunca me he dejado nada. La generación nuestra aprendimos a comer por necesidad, pero aprendimos." Qué gran verdad, seguro.


Para bajar el almuerzo, antes del trabajo, visité la Catedral de León.  Visitar este templo ha sido como volver a sentir lo que una religión como la cristiana ha aportado a la humanidad. Sólo pasar el umbral de sus puertas te llena de tal emoción, que descubrir tal belleza, con su vidrieras de luz, sus piedras, sus ángulos e inmensidad, provoca que se te salten las lágrimas. Qué sentirían aquellos hombres para diseñar y construir algo así. Sales de allí engrandecido de fe, esa fe que nos permite seguir caminando.

Tarde de trabajo y a última hora, antes de la cena, sesión running por el río Bernesga. 12 km que sirvieron para hacer el hueco necesario para volver a cenar casi lo mismo que comí.

La cena ya entre compañeros. Amigos en este caso del mundo universitario catalán. Alguno con ideas nacionalistas pero sensibles al diálogo y la discusión constructiva. Siempre se aprende, sobre todo cuando dejamos de lado esa absurda creencia de que los únicos que llevamos razón somos nosotros. Cada uno tiene la suya.


Efectivamente al día siguiente, ayer, el estómago protestó. Y protestó tanto que tuve que visitar la Farmacia. Cuando solicité a la dependienta una caja de Almax, creo me hizo una pregunta de rigor: "¿Acaba de conocer usted León, verdad?". Evidentemente.

Hermoso el Parador, inmenso también diría. Hospitalarias las gentes de León con su Presidente de Diputación a la cabeza, recientemente elegido por la triste desgracia ya conocida. Vuelta a Getafe tarde, en tren, escuchando ese partido que ha hecho que nuestra selección española quede eliminada del mundial. No se puede garnar siempre.

Por cierto que en estos momentos tenemos nuevo Rey en España: Felipe VI. Nuevo Rey y nueva reina. Ha sido un día histórico en nuestro país que hemos tenido la oportunidad de vivir. En mi caso la coronación del segundo Rey que he conocido. No voy a volver a repetir lo que ya he dejado escrito por aquí. No me siento monárquico, no creo que en pleno siglo XXI suponga una necesidad para la modernidad, el progreso o el futuro de un país. Tampoco me siento un republicano populachero ni oportunista como algunos de esos que aparecen por ahí. Sí he expresado y jurado siempre mi lealtad a España, a la Constitución y, por lo tanto, al Rey. (Discurso aquí)



Y dicho esto, voy a descansar. 
Que cierto es que si no somos capaces de controlarnos, no dejamos de cometer errores y los errores terminarán por castigarnos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Motivación: Actitud Positiva, puedes cambiar!

Dice Thomas Merton que...

“La esencia de estar a solas, a solas consigo mismo, no está en huir de todas las personas de este mundo. Esto no tiene ningún sentido. No se trata de huir de la gente ni de correr a buscarla. Estar solo es simplemente otra forma de estar con ellos. El estar físicamente presente para todos es casi siempre más o menos irrelevante. Se está o no se está. Y eso no tiene en realidad tanta importancia, puesto que estamos unidos en el Espíritu. Y así es como será en el cielo. En el cielo hay una verdadera vida comunitaria, sin pequeñeces ni trivialidades. Allí, no nos preocupamos por nuestra propia identidad y nuestra individualidad, y todas esas minucias.
En el cielo, todas las cosas serán como cuando son mejores que nunca para nosotros aquí en la tierra, y mucho mejores. En otras palabras, allí seremos realmente uno. Este es el propósito de nuestra vida, lo que buscamos y anhelamos, y lo que vamos a tener. Seremos salvos, seremos libres, seremos uno. No tenemos que preocuparnos por el hecho de que las cosas sean ahora imperfectas. El tiempo se avecina, y será mucho mejor de todo cuanto podamos pensar o imaginar. Y así será porque seremos uno. Así, cuando estamos juntos, enriquecemos nuestra eternidad.
Esto es lo que significa ser cristianos. Así es como obra Dios. Y lo que hace que le estemos tan agradecidos. Sabemos que no es nuestra misión hacer que las cosas “funcionen”, ni satisfacer ninguna clase de precondiciones, ni “enderezar” todas las cosas”.

martes, 17 de junio de 2014

Querido hijo...

Nunca te conformes con conseguir llegar a una meta. Busca la siguiente y luego la siguiente... la vida es larga y muchas metas a las que llegar.

10 consejos para escribir un poema.

Es frecuente considerar que, para escribir un poema, basta con saber capturar un sentimiento que se ha experimentado. Sin duda, esa puede ser la base de un buen poema, pero, si no se hace bien, esa recreación de un sentimiento puede ser solo comprensible para el poeta. Y es que el objetivo debe ser comunicarse con un lector —basándose en las convenciones establecidas de un género literario, convenciones que serán familiares para el lector con experiencia— y generar una respuesta emocional en él.

Los consejos que ofrecemos a continuación buscan hacer realidad una transición entre los poemas que solo logran hablar a su autor y aquellos que apelan a los sentimientos y emociones de cualquier lector.



1. Tener clara la meta
Si no sabemos a dónde vamos, ¿cómo podremos llegar? El primer paso para escribir un buen poema es tener claro qué queremos transmitir con él. Por tanto, antes de comenzar a escribir, preguntémonos qué perseguimos con nuestro poema: ¿describir un acontecimiento de nuestra vida, protestar contra una injusticia social, o describir la belleza de la naturaleza? Una vez que tenemos claro el objetivo de nuestro poema, podremos conformar su escritura tomando cada elemento principal y poniéndolo al servicio del sentido último del poema.

2. Evitar clichés
En poesía un cliché suele ser una metáfora o un símil que se ha vuelto tan familiar por el uso excesivo que ya no aporta ningún significado para el lector. No proporciona la viveza de una metáfora fresca, pero es que tampoco tiene la fuerza de una palabra sencilla.

Los clichés vuelven insípido el significado. Porque resultan tan familiar que el lector puede completar las frases sin tener que leerlas. Y si no leen lo que escribimos, tampoco reflexionar sobre ello; y si no reflexionan jamás descubrirán aquellos significados profundos que marcan la obra de un poeta.

3. Evitar el sentimentalismo
Algunos poemas se basan en una apelación contundente a las emociones. Sin embargo, los lectores pueden rebelarse ante los intentos demasiado evidentes de invocar una respuesta emocional en ellos, produciéndose entonces justo el efecto contrario al deseado. Las emociones deben fluir en un buen poema, pero nunca forzarlas.

4. Usar imágenes
Se trata de pintar con palabras, de manera que la lectura del poema estimule tanto la emoción y la imaginación como los cinco sentidos. Hay que buscar imágenes frescas e impactantes, como si en vez de escribir filmásemos, para que le lector sienta que está dentro del poema.

5. Usar metáforas y símiles
El lenguaje metafórico es un poderoso instrumento expresivo. La comparación, la inferencia y la sugerencia son elementos indisociables de la poesía, y símiles y metáforas son herramientas que nos ayudan a crearlos.

La metáfora consiste en la identificación entre dos términos, de tal manera que para referirse a uno de ellos se nombra al otro. Como en este ejemplo de Federico García Lorca: Con el aire se batían/ las espadas de los lirios.

El símil consiste en destacar o establecer semejanzas entre dos o más elementos (objetos, personas, animales, situaciones, hechos). Como en este ejemplo de Juan Ramón Jiménez: [...] y me ofreció sus mejillas/ como quien pierde un tesoro.

6. Concreto mejor que abstracto
Las palabras concretas describen cosas que la gente experimenta con sus sentidos (naranja, gato, calor). Al usarlas, logramos que el lector obtenga una “fotografía” de aquello sobre lo que el poema está hablando y, en consecuencia, le resulta más sencillo entender su significado. Mientras, las palabras abstractas se refieren a conceptos o sentimientos (libertad, felicidad, amor) intangibles y que pueden despertar ideas diferentes en diferentes lectores. Además, por su carácter inasible, los conceptos que representan pueden pasar por la mente del lector sin desencadenar una respuesta sensorial.

7. Posicionarse
Como hemos visto, un buen poema tiene un tema reconocible. Pues bien, el poeta debe posicionarse respecto al mismo. El poema debe ser una afirmación de nuestra forma propia y personal de entender el acontecimiento, momento o sentimiento que hemos poetizado.

8. Altera lo ordinario
La fuerza de los poetas reside en su capacidad para ver lo cotidiano con una mirada nueva y diferente. Para escribir un buen poema solo hace falta tomar un lugar, persona, idea u objeto ordinario y alcanzar una nueva percepción del mismo.

9. Usar la rima con precaución
La rima y la métrica pueden estropear un poema si se utilizan de manera incorrecta. Si elegimos un esquema rítmico inapropiado, redundará en detrimento de la calidad de su poema. Aquí te explicamos algunas ideas importantes sobre la rima.

10. Revisar
El primer borrador de un poema es sólo el comienzo. Lo normal es elaborar varios borradores antes de tener el poema “definitivo”.

Lo ideal es dejarlo reposar unos días para después volver a leerlo. Al reencontrarnos con él resulta más sencillo considerarlo desde una perspectiva ajena que nos permita identificar fallos. Tampoco dudes en darlo a leer a otras personas y aceptar sus críticas y sugerencias sobre aquellas cosas concretas que es posible mejorar.

Hay veces que los versos esconden el silencioso sonido de la respiración diaria de la vida. Es entonces cuando entiendes que tras cada latido de corazón  habita un poema.
#versosdArte

lunes, 16 de junio de 2014

16.06.2014... ufff!!!

Parece que uno no comienza los días como desea sino como le vienen. Desear llega a ser una ilusión mental o de corazón, pero realmente si no se quiere que las cosas ocurran como se dice o desean, jamás ocurren.

Y sin darme casi cuenta me he encontrado a las 8 h., frente a la hermosa Iglesia de San Jerónimo el Real, mientras un sol enorme emergía tras El Retiro y las piedras de la fachada me miraban como si pensasen en ese adorno mal puesto y ajeno al entorno habitual que las contemplaba.



¿Qué nos hace ser como somos y no de otra manera? ¿Qué nos convierte en seres animados o desanimados? ¿Por qué no disfrutamos de la vida tal como nos viene y nos olvidamos de otras de esas vidas que ni son nuestras, ni tienen por qué ser mejores ni jamás viviremos? Nuestra vida es esta y, simplemente, si decidimos no aprovecharla, no vivirla, no tendremos otra, no tenemos otra oportunidad. Así de fácil o, también, así de difícil.

Y tras estas meditaciones o reflexiones, he estado en el Desayuno informativo del Fórum Europa con doña Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, presentada por don Alberto Núñez Feijóo, Presidente de la Xunta de Galicia en el Hotel Ritz . Me apetecía escuchar a nuestra compañera, amiga y excelente Delegada del Gobierno en nuestra Comunidad y aprovechar para saludar a compañeros y amigos.

Los salones del Hotel, adecuados para el evento, repletos. He podido saludar a nuestra Presidenta del Partido en Madrid, Esperanza Aguirre, al Presidente de la Xunta, Alberto Nuñez y compañeros varios del partido y gobierno de la Comunidad. No he notado que faltase nadie.

Nuñez Feijóo inició su presentación con una cita del maestro Ortega y Gasset y Cristina cifuentes lo hizo con una de Kennedy. Yo en este caso, puestos a elegir, me quedo con nuestro Ortega.

La intervención de Cristina Cifuentes ha sido correcta, en su lugar. Ha analizado con datos la situación de seguridad en nuestra comunidad, con esa mejoría constante gracias al trabajo de los Cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Nacional, Guardia Civil y Policías Locales, y luego ha entrado, algo, a reflexionar  la situación política de nuestro país tras las últimas elecciones europeas.

Sigo pensando que hablamos demasiado de los que no debemos hablar ya que la sociedad, sencilla e inteligentemente, valorará por si misma las pretensiones populistas de estos nuevos 'políticos'.

Los antisistema han entrado de lleno en el sistema. Un sistema que, con deficiencias visibles, está sustentado por una democracia fuerte y estable y que, por mucho que se pretenda, no se va a romper.

Termino el día, mañana marcho a León y me doy cuenta que cada uno encuentra si busca.