domingo, 28 de junio de 2015

28.06.2015... Vivir el Ahora!

Hemos llegado al domingo dejando atrás una de esas semanas que, como casi todas, pasan a gran velocidad. Pero tal vez haya sido una de esas semanas en las que, por determinadas circunstancias,  me ha dejado tiempos para pensar.

Y tal vez ese haya sido, principalmente, también una de las oportunidades que más me haya brindado el volver a terminar, nuevamente, el fin de semana en esta tierra nuestra que es Minaya.

Si hay un lugar, en todo el planeta, que consigue encontrarme momentos para reflexionar y pensar, sin duda es Minaya.

Minaya, mi pueblo, me ofrece sus caminos, que los he hecho siempre míos; sus campos y su cielo, las estrellas y el sol, su olor y sus rincones; mi familia y mis raíces, la tranquilidad y el silencio, la banda sonora de que provoca el cantar de los pájaros; esa lentitud que provoca versos. Minaya me ofrece momentos de quietud y momentos de vida; me ofrece ser consciente del instante o, simplemente, elegir la inconsciencia.



Es ahí, bajo esos cielos azules que abrazan el oro de esa tierra, dónde llego a conclusiones, más o menos acertadas, que luego se plasman en estos papeles o en esos consejos varios en las sesiones de #coachinDVida.

Ha sido un fin de semana poético, familiar, envuelto en esos libros que son parte de mi vida. Tal vez la única ocupación diferente, pero encantadora y llena de paz, ha sido el riego del pequeño huerto y poder contemplar cómo cada planta va creciendo, floreciendo y, en algunos casos, dejándonos ver ya esas pequeñas hortalizas que cuando crezcan disfrutaremos. Esos ratos me llenan de tal consciencia momentánea y pureza que, cuando a partir de mañana, en el alboroto de Madrid, pienso en ello, dan ganas de salir corriendo y volverme en el instante.

Salí a correr un poco ayer tarde, por esos caminos, y pude contemplar nuevamente esa obra mística que es el anochecer. 

Durante la carrera me permití, creo que erróneamente, repasar algunos temas del día a día, del mañana. Analizar algunas cuestiones que, aún sin preocuparme, me hacen sentir molesto por el comportamiento ajeno. Actuar conforme a lo que uno cree se hace difícil cuando el resto no comparte las mismas reglas de juego.

Según trotaba por esos caminos, he sentido cómo mi mente luchaba por olvidar todas esas cuestiones que se agolpan buscando una respuesta que, sin duda, en ese momento majestuoso, estaba incapacitado para dar.

Decidí detenerme un momento. Miré el camino, el largo camino, y fui incapaz de ver su final. Sólo se puede contemplar perfectamente aquello que nos rodea en el momento. ¿Por qué preocuparme por lo que no veo?
¿Y si nos dedicamos a mirar por dónde pisamos, en vez de adivinar cómo será el camino más adelante?
Si ahora en vez de mirar, nos distraemos en la lejanía, podemos tropezar y caer. Podremos lesionarnos y no ser capaces de seguir avanzando, o hacerlo lentamente.
Pensar en más allá nos distrae.

Así que volví al ser, al presente.

No pensar en mañana y vivir hoy: ha sido el argumento que me ha acompañado todo el fin de semana. 

Solemos dedicar demasiado tiempo en pensar qué ocurrirá mañana y dejamos de vivir hoy.

El futuro siempre es incierto, es algo que nadie puede predecir por mucho que nos empeñemos. Ni siquiera sabemos si mañana viviremos para sentarnos aquí, como ahora, a escribir algunas de estas estupideces, tonterías o, simplemente, pensamientos varios que desean vagar en libertad.

Vivir el presente, ser conscientes de nuestro momento y dejar de deshojar margaritas, en busca de respuestas a un mañana que sólo el Eterno sabe si existirá.

La vida es simplemente eso: este instante, este momento.

Últimamente hablo con muchas personas que sienten preocupación por su futuro y sufren. Algunos sufren preocupados por el futuro de los demás, normalmente de esos que les importan o quieren. 
A mi me ocurre muchas veces y creo que por ello cada vez reflexiono más sobre esto.

Cuando nos embarga la preocupación sobre algo futuro, que no sabemos si será de una u otra manera, dejamos de vivir en los momentos presentes.

Hace años sufrí una experiencia así y creo que por eso cada vez aconsejo más el tratar de disfrutar el presente sin preocuparnos por el qué pasará mañana. En aquél momento pase un par de meses esperando algo que sabía llegaría más tarde o más temprano. Parece que mi mente prefería  pensar que podía no llegar. Lo cierto es que no había ningún motivo para tal negatividad. No viví, no disfruté y, lo que es peor, hice que los que me rodeaban también se preocuparan en demasía por una situación mental mía. 
No supe vivir el momento y lo perdí.

¿Cuántos momentos perdemos? ¿Cuántos instantes presentes de felicidad con los nuestros, con nosotros, por preocupaciones futuras?

Es una estupidez. Si algo tiene que pasar, pasará. Si es bueno, fantástico; si no lo es, en ese momento se buscaran las soluciones en caso de que existan.

Vivamos hoy pues. No dejemos de vivir el ahora.

Y así... terminamos esta semana, ahora.
Dicen algunos que dependiendo de cómo nos veamos nosotros, así veremos el resto del mundo. Yo creo que así es. Si estamos bien con nosotros, si nos sentimos satisfechos, veremos en positivo el resto del mundo y trataremos de mejorar lo que no esté bien.

sábado, 27 de junio de 2015

viernes, 26 de junio de 2015

Querido hijo...

A estas alturas de la vida mi mayor éxito es llegar a ver tu éxito.

El debate sobre los logros judíos...




Los judíos han sido parte de mi vida en el jardín de infantes, en la Escuela de Negocios de Harvard y a lo largo de toda mi carrera profesional. Fue a partir de esas experiencias que desarrollé la idea de que los judíos son los exitosos más desproporcionados del mundo.
Hace una década comencé una intensa investigación para poner a prueba la hipótesis. Ahora, después de escribir mi libro The Golden Age of Jewish Achievement (La edad dorada de los logros judíos), de haber hablado sobre el tema, de ser entrevistado en la radio y la televisión, y de haber solicitado críticas y argumentos para refutar la afirmación, he llegado a creer que es simplemente cierto.
Siendo yo un no-judío, me fascina el hecho de que un pueblo que constituye 1/5 del 1% de la población mundial —y el 2% de la población de EE.UU.— haya hecho tan grandes contribuciones a la mejora de la humanidad.
Por citar algunos ejemplos:
  • En emprendimiento de alta tecnología, los nombres judíos incluyen: Intel (Grove y Vadasz), Google (Brin y Page), Oracle (Ellison), Microsoft (Balmer), Dell (Dell), Qualcom (Jacobs), Facebook (Zuckerberg y Sandberg).
  • En las finanzas, los nombres son numerosos: Goldman Sachs, Rothschild, Warburg, Kohlberg, Kravis & Roberts, Wells Fargo, Lehman Brothers, Bear Stearns, y muchos más.
  • Como campeones mundiales de ajedrez, los judíos han mantenido el título el 54% del tiempo desde 1866.
  • En el 113º Congreso de Estados Unidos (2013-2015), los judíos fueron elegidos para el 11% de los escaños del Senado de EE.UU.
  • Tres de los nueve jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos son judíos.
Más ejemplos:
Distinción
Esperado
Real
Múltiplo
% del total
Premios Nobel
1,8
181
101
23%
Grandes inventores de la historia
(Enciclopedia Británica)
0,6
13,7
22
5%
Estudiantes de la Ivy League
2.380
24.000
10
21%
Presidentes de la Ivy League
0,2
4
20
50%
Premios Pulitzer (No ficción)
1
25,5
25
51%
Directores de Sinfónicas
4,2
66
16
33%
Directores ganadores del
Premio de la Academia
1,7
31
18
37%
Forbes 400 (2007)
8,3
126
15
31%
Business Week - Filantrópicos 50
1
19
19
38%
Ganadores del Premio Kennedy
3,2
41
13
26%

Principales teorías

Mi segundo libro, The Debate over Jewish Achievement (El debate sobre los logros judíos), rastrea las principales teorías para explicar este fenómeno. Utiliza la técnica cronológica para exponer las fortalezas y debilidades de cada una de ellas a lo largo del tiempo. Finalmente, el debate sobre los factores que explican el rendimiento se reduce a naturaleza (genética) y crianza (cultura).
Mi investigación concluye que, efectivamente, la herencia genética y los vínculos entre la mayoría de los judíos del mundo (mizrahim, sefardim y ashkenazim) se remontan a miles de años. Pero el judaísmo no es una "raza", teniendo en cuenta que cualquiera puede libremente convertirse, y hoy se pueden encontrar judíos chinos, judíos etíopes, etc.
Más bien, la cultura es la influencia impulsora más importante detrás de los logros judíos. Entre los elementos de esa cultura:
  • La enorme importancia que los judíos le han dado a la alfabetización y la educación durante más de 2.000 años. Los judíos que se gradúan de la universidad son más del doble del promedio nacional. Asisten a las mejores escuelas, obtienen las mejores calificaciones y siguen productivas carreras.
  • La mayoría de los judíos creen en el progreso. No son pasivos ni resignados. Piensan que tienen el deber de ayudar a mejorar las cosas. Creen en el libre albedrío e intentan ejercitar sus mentes y cuerpos para avanzar en las direcciones que sienten importantes.
  • Los judíos siempre han tenido valores familiares muy fuertes. Se divorcian menos. Mayormente son miembros de familias con ambos padres. La madre es amorosa, fuerte, exigente y comprensiva. El padre está igualmente comprometido. La mayoría de los eventos festivos religiosos, incluso para los judíos seculares, son acontecimientos familiares importantes, como lo es el Shabat (la cena del viernes por la noche). La lealtad a la familia y los parientes es muy valorada.
  • El estilo de vida judío es generalmente sano en términos de dieta, y la tendencia a las drogas y el alcohol es moderado. El cumplimiento con lo casher ha servido a muchos propósitos pero, históricamente, uno de ellos ha sido el de ordenar hábitos de alimentación saludables.
  • Los judíos típicamente muestran altos niveles de auto-disciplina (gratificación diferida). Lo vemos en su dieta, en su compromiso con la educación formal, en sus carreras y en su afán de logros.
  • Estimulan y desarrollan sus habilidades verbales y la inclinación a expresarse, argumentar, debatir y no estar de acuerdo si así lo sienten. En general, la reticencia no ha sido estimada. El Talmud es un tratado religioso, pero también es esencialmente un debate académico continuado sobre la evolución de la Ley Judía a la luz de las cambiantes circunstancias.
  • Los judíos defienden lo que creen. Tienen "coraje". Defienden causas importantes para ellos. ¡No son tímidos!
  • El comportamiento ético les es inculcado a los judíos por la Torá y el Talmud. Dios lo exige.
  • La racionalidad también está encarnada en el Talmud y en la vida de la mayoría de los judíos. Hay que hacerle frente a los hechos sobre el terreno y adaptarse. La diáspora hizo que este enfoque fuera la única forma de proceder. Durante la mayoría de los 2.000 años, los judíos tuvieron que existir como una pequeña minoría entre otras culturas, coexistiendo con un sinnúmero de otros pueblos, tribus y culturas con sustancialmente diferentes creencias y lenguas nativas. Mantenerse vivos exigió racionalidad y adaptabilidad.
  • Los judíos casi nunca adoptan la mentalidad de víctimas merecedoras de una compensación. Dios sabe que tienen más razón que la mayoría para tomar ese punto de vista, pero no lo hacen. No creen que tengan cosas ganadas por derecho. Por el contrario, ayudan a otros que están oprimidos.
  • En el mismo sentido, los judíos sienten un fuerte sentido del deber con los demás y con los menos afortunados. Los judíos están entre las personas más caritativas y filantrópicas del mundo.
No hay nada singular sobre cualquiera de estos atributos culturales. De hecho, la mayoría de ellos son consistentes con las culturas de otros grupos de alto rendimiento en todo el mundo. Sin embargo, la combinación e intensidad lo convierte en una experiencia judía única, una que ha producido, sin lugar a dudas, un "bien" que va mucho más allá de las normas esperadas.
También demuestra cómo más de nosotros podemos obtener logros y contribuir. No necesitamos tener genes judíos para apreciar y aprender del rendimiento impresionante de los judíos.
Agradecemos a Porisrael.org y a José Blumenfeld por la traducción de este artículo de aish.com
Si alguien quiere que llores, sonríe. Será tu mejor arma de defensa.

jueves, 25 de junio de 2015

Se encapotan los cielos...

Se encapotan los cielos
y es cuando uno mira
como si la luz nos hiciese olvidar
que volver a recordarte
es casi tocarte.

25.06.2015... en Barcelona!

Vengo de hacer unos kms algo, calurosos e incómodos, por el Parque Castilla la Mancha de Getafe. Me he dedicado a dar vueltas hasta que he le he sacado 10. No me apetecía ir más allá y las molestias en el talón/tobillo continúan convirtiendo en más que sacrificada cada zancada. Pero creo que hoy es uno de esos días en los que necesitaba salir a correr, encontrarme conmigo y meditar ciertas cuestiones que últimamente merodean, pasean o deambulan por mi cabeza. 

Ha estado en estos días pasados en reuniones profesionales, varias y variadas, en esa magnífica ciudad española que es Barcelona.

Barcelona es una ciudad que me encanta: cosmopolita, moderna, alegre, chispeante y abierta al mar, lo que produce algo así como esa sensación que nos falta a los madrileños: saber que en ese momento de bajón sólo tienes que sentarte en la arena, o en uno de esos bancos del paseo, y contemplar ese azul que se funde con el cielo que sólo evoca tranquilidad.

Siempre consigo sacar un tiempo para recorrer la playa, también, con un running de esos casi perfectos. Y digo casi perfectos porque uno cuando sale, ya terminada la tarde, como hoy, antes de la cena, parece que le vence el cansancio. Ponerte las zapatillas, comenzar a bajar por las ramblas hacia el puerto y enfilar el paseo bordeando el mar, merece tanto la pena que con todo el cansancio del mundo, prefiero hacerlo aun a velocidad tortuguera.





La verdad es que los días, con organización, cunden muchísimo más y parece que, además en esta época del año,  se alargan tanto que el tiempo te permite hacer todo de forma más paciente.

En este caso eran reuniones profesionales en la Diputación de Barcelona, que, además preside el Patronato de la Fundación Democracia y Gobierno Local. Tuve la ocasión de despedir al actual Presidente, Salvador Esteve, que dejará de serlo así como Presidente de la Fundación Democracia y Gobierno Local, en la que en estos momentos tengo el honor y responsabilidad de ser su gerente.


Salvador Esteve que, además, hasta ahora ha sido Alcalde de Martorell es uno de esos políticos de los de siempre, entregados a su municipio de toda la vida. He tenido la enorme satisfacción de conocerle, como a otras muchas personas de por allí. Independientemente de las ideas, de los pensamientos o conceptos sobre España, independientemente de en que lugar de la península habitemos unos u otros, las buenas personas buenas personas son. Y en estos caminos por los que andamos, eso es lo que nos llevamos: personas.

Estando allí tuve la oportunidad de vivir la Noche de San Juan, Sant Joan. Me pareció impresionante ver a miles de personas en la playa de Barcelona, dónde no cogía ni un alfiler, tirando petardos por uno y otro lado, bailando al son de las músicas de los chiringuitos, disfrutando de una noche que, para ellos, imagino estaría llena de magia.


Y al día siguiente, ayer, para terminar, y después de innumerables viajes a esta ciudad española que me encanta y apasiona, Barcelona, tuve la oportunidad de visitar La Sinagoga Mayor. Era una antigua sinagoga existente en el centro de la ciudad, tras la catedral, y se cree que es una de las sinagogas más antiguas de Europa. Siempre un momento de misticismo y meditación para aquellos que amamos el judaísmo. "Un ser humano que no tiene una sola hora para si mismo cada día, no es un ser humano" lo dijo Rabí Moshe Leib.

Y como no sé muy bien por qué me ha dado por escribir estas cosas hoy, lo vamos a dejar.

Jaylin y Olga en America's Got Talent

Merece la pena echar unos minutos en ver esta maravilla...



Jaylin y Olga son bailarines, Val es coreógrafo y los tres forman parte del grupo de baile Freckled Sky. Hace un tiempo participaron en “America’s Got Talent”. El show que hiceron fue tan especial y original que dejó a todo el jurado y al públio en choque. Quedaron mudos  –  de admiración.


Dice Aristóteles que...

"Es malo sufrir la injusticia, pero es peor cometerla. ser injusto es un vicio censurable, pero padecer la injusticia no significa ser injusto ni vicioso."

miércoles, 24 de junio de 2015

Muchas veces nos empeñamos en ir por un camino, en una dirección por no reconocer que nos hemos equivocado. No pasa nada por parar y buscar el camino adecuado, aunque nos retrasemos.

lunes, 22 de junio de 2015

Si el camino cansa...

Si el camino cansa
que ese detener
irrumpa sombrío
sobre tu pasar
desquiciando el tiempo
que recuerda
hipnótico latido
que queda de vida.
Porque es la vida
lo que queda
en tanto caminar
que retando vacíos
superando riesgos
deja fluir sediento
tu admiración.

'Las cuatro Decisiones más importantes' por Enrique Rojas.

La vida es arte y oficio. Vivir es prever. Gestionar bien los grandes temas es clave. Y equivocarse seriamente en ellos trae consecuencias que se alargarán en el tiempo. 

La palabra decisión procede del latín decidere, que significa formar un juicio definitivo sobre algo, determinarse, resolver, elegir, comprometerse después de analizar una serie de alternativas y todo ello tras una cierta deliberación. Para mi las cuatro decisiones centrales de la vida son: ¿Qué quiero ser? ¿Con quién deseo pasar la ida? ¿Qué fundamentos y principios elijo para funcionar en la vida? ¿Qué tipo de amigos quiero seleccionar para tenerlos cerca?Voy a tratar de ir respondiendo a estas cuestiones. Me abro paso entre masas de pensamientos y voy a ir seleccionando una gavilla de ideas para adentrarme en el formato de esta tetralogía interrogatoria.

¿Qué quiero ser? Se trata aquí de la vocación profesional. Uno se decanta en este sentido cuando está en plena adolescencia y necesita abrirse en abanico y ver el panorama de posibilidades que se presentan delante de uno. Aquí entra de lleno el apasionante tema de los modelos de identidad, que no son otra cosa que personas que de un modo u otro conocemos y que nos invitan a seguir en esa dirección. El modelo es alguien atractivo, sugerente, que tira de uno en esa dirección con una acción magnética. El problema que tenemos hoy es que en los medios de comunicación hay pocos modelos de identidad sanos, realmente positivos. No digo que no los haya, sino que no aparecen. Esos medios están dedicados muchas veces a contar la vida y milagros de personajes rotos (pensemos en la corrupción) o que aparecen en revistas y periódicos, hablando de sus giros sentimentales, o de sujetos millonarios que enseñan su modo de vida y que no pueden presentarse como referentes. Un mundo poblado de personajes sin mensaje, que aparecen sin cesar.


Los primeros modelos de identidad son los padres. Ellos, con su conducta, trayectoria y ejemplaridad, van a ser los primeros esquemas de referencia. La verdadera educación empieza en la familia. Educar es una tarea de orfebrería psicológica. Y serán los padres los primeros en interesarse por la vocación de sus hijos y ayudarles a dirigirse hacia aquello para lo que realmente se sienten inclinados y valen, sumando y restando las posibilidades que aparecen ante ellos, con realismo e ilusión. Los triunfadores son los que disfrutan con su trabajo. Esta va a ser la primera gran cuestión de la existencia.

¿Con quién deseo pasar la vida? 
Me refiero aquí a la elección sentimental. Y vuelvo a lo que decía antes: uno se enamora cuando es demasiado joven y no tiene información y cultura suficiente para valorar el alcance de ese paso. Es la opción fundamental de la vida. Cuando el amor llega puede ser ciego, pero cuando se va es muy lúcido. Enamorarse es hacer una mitología privada de esa persona. Y verla como alguien especial y necesaria. El enamoramiento empieza por la admiración. Enamorarse es necesitar. Pero cuando uno es muy joven se detiene demasiado en lo externo, en la belleza y en todo lo que eso significa, sin ser capaz de calibrar y sopesar otras vertientes: el tipo de personalidad, la forma de ser, la capacidad de compenetración, los valores humanos que no pasan de moda y un largo etcétera. Somos una maquina de preferir; pero hay que acertar en el botón que apretemos. Definir es limitar.

En la etapa juvenil falta visión larga de la jugada. Deberíamos tener un manual de instrucciones para el amor, como un libro de texto básico, como sucede cuando uno se va a examinar del carné de conducir, pero con más enjundia. Porque no olvidemos lo fácil que es enamorarse y lo complejo que es mantenerse enamorado. Aquí entra de lleno lo que Goleman llamó la inteligencia emocional: saber mezclar con arte los instrumentos de la razón y el catálogo de los sentimientos. El amor es la poesía de los sentidos; la inteligencia, la nitidez de la razón.

¿Qué fundamentos elijo para funcionar en la vida? 
Se llaman fundamentos, a la razón de ser de nuestra vida, a los principios esenciales que la rigen, a la base sólida sobre la que se apoya todo el edificio personal. Ortega hablaba de la razón vital. Julián Marías del fondo insobornable. O aquel imperativo de llega a ser el que eres, de Píndaro. Todos ellos designan nuestra última realidad, nuestras verdades más íntimas y decisivas, el subsuelo de nuestra persona.

Es necesario descubrir el sentido de la vida. Dar respuesta a los grandes interrogantes: ¿de dónde venimos, a dónde vamos, qué significa el dolor y el sufrimiento y tantos asuntos que se deslizan desde aquí como una rampa deslizante. Eso es la educación y la cultura. Educar es enseñar a pensar. Cultura es enseñar a vivir. La vida humana tiene dos notas que se hospedan en su interior. La vida es abierta y argumental. Lo primero significa que la vida es incompleta, provisional, interminable, siempre por hacer… por eso la vida es dramática. Lo segundo, que ella necesita de un guión fuerte, sólido, coherente, atractivo, que merezca la pena y nos explique el porqué de tantas cosas. Aquí se mezclan lo natural y lo sobrenatural, lo físico y lo metafísico, la visión plana y la vertical. Sabiendo que toda filosofía nace a orillas de la muerte. La espiritualidad bien entendida es una carta escondida en la bocamanga que nos ayuda a interpretar la vida en su conjunto. Se desdibujan las fronteras y se vive con los pies en la tierra y la mirada en lo alto. En una palabra: saber a qué atenerse. No quiero ser más explícito.

¿Qué amigos quiero seleccionar para estar con ellos? 
La familia viene impuesta por la genética. A los amigos los elegimos, son la familia espiritual. Uno se retrata en el tipo de gente que le va a rodear. La amistad es un sentimiento positivo que nos abre una dimensión central. Significa tres cosas: afinidad, donación y confidencia. El que está muy pagado de sí mismo no necesita a nadie. Las personas psicológicamente sanas, buscamos la compañía de otras para llevar mejor la existencia.

El que tiene un amigo verdadero tiene un tesoro. Y eso siempre es un riesgo, porque dejamos que alguien se cuele en nuestra ciudadela interior y dejemos que vea lo que hay dentro, con todo lo que eso significa. Se introduce recíprocamente un sistema de señales atractivas, que se polinizan entre sí y dan lugar a un rico intercambio afectivo repleto matices y sabores. Termino. Insisto en este tríptico con vocación de tetralogía y por este orden: la felicidad consiste en una tarea de artesanía que se lleva a cabo sobre el amor, el trabajo y los principios que rigen la vida. Los tres forman un mosaico compacto: son el itinerario hacia la felicidad. Yo añado este estrambote: la amistad como bálsamo que suaviza los sufrimientos del vivir.

De estas cuatro decisiones, las dos más importantes son las primeras: trabajar y amar conjugan el verbo ser feliz. 
Esas marcan la diferencia. Su huella se prolonga en la biografía, dejando un poso sustancial. La cultura es la contraseña del conocimiento, la iconografía que se sumerge en el arte, la música, la literatura, la historia, la ciencia… la espiritualidad. La amistad es una forma de amor sin sexualidad; trabajo psicológico que exige correspondencia, no puede ser unilateral: uno asiste a la vida y a la existencia del otro y viceversa. Por eso la felicidad es un resultado. Es la consecuencia de lo que cada uno ha ido haciendo con su vida, de acuerdo con lo que proyectó. La mejor realización de uno mismo, pero siendo capaces de perdonarnos errores, desaciertos, salidas de la pista y tantas cosas mas.

Si el orden es el mejor amigo de la inteligencia, acertar en las grandes decisiones es propio de una cabeza clara y bien dibujada.

Enrique Rojas, psiquiatra.
Cada día me doy más cuenta de que las cosas no ocurren porque sí. Perder el sentido de la realidad y la sensibilidad con las personas es motivo más que suficiente para que te den la espalda aunque te creas el más listo del mundo.

domingo, 21 de junio de 2015

21.06.2015... Encontrar la belleza...

Termina la semana y lo normal es detenerse a pensarla con el objetivo puesto en la siguiente.

Es verdad que están siendo días extraños, desvaídos, envueltos en la intensidad de lo político, de los cambios, de los acuerdos, de los idos y venidos.

Por eso lo mejor ha sido terminar la semana en el campo, ajeno a casi todo y envuelto en lo propio.




Siempre que bajo a Minaya pienso en lo fácil que es perderse cosas si no estamos atentos. 

Lo cierto es que todo está ahí y nos lo vamos perdiendo voluntariamente, porque queremos o no elegimos adecuadamente. Realmente sólo hay que fijarse un poco, detenerse, olvidar, observar y ser conscientes de que no sabemos si habrá mañana y este es el único momento que podemos tener con seguridad. Vivir el ahora intensamente.

Todo en la vida tiene un precio, a eso nos han acostumbrado, por decirlo de algún modo,  en eso nos hemos educado. No es cierto. Hay muchas cosas, gracias al Eterno, de un valor incalculable, que son impagables y coinciden, realmente, con ser las más importantes. Son esas cosas a las que el valor se lo ponemos cada uno, ese valor no material.

En Minaya,  por ejemplo, en esta época,  el campo ha perdido el verdor primaveral pero no su hermosura.  Llega la cosecha del cereal y todo se cubre de un color dorado, áspero, pero brillante. Encontrar la belleza es tan fácil como detenerse y sentarte sobre las piedras de una linde a contemplar el anochecer.

Cuando el rojizo del sol se confunde con la tierra, comienzan a aparecer, bailarinas en forma de estrellas, resplandecientes y envueltas en un azul oscuro que avisa de la llegada de la noche.

Vivir un momento así no tiene coste alguno. Está al alcance de todo aquél que desee disfrutarlo. Es de tal valor que si tuviésemos que ponerle un precio, no seriamos capaces de calcularlo.

Es un derroche de vida, de silencio, de esencia humana en conexión con la naturaleza, con la tierra, con la vida.

Por eso, en fines de semana así, recuerdas lo fácil que es recuperar lo esencial. 



Contemplar el nacimiento de los primeros frutos del huerto: ese primer tomate adelantado, los primeros racimos de la parra,  los higos, los almendrucos que hacen doblar las ramas del almendro por el peso. Todo se convierte en belleza si eres capaz de observarlo, de vivir el instante, de agarrar lo bello.

Ser capaz de sentir, también, la sonrisa del abuelo y el nieto, de los padres; ese cantar de los pájaros que convierten en música sus diálogos.

Disfrutar corriendo, o paseando, por esos caminos que queremos imaginar llevan a no se sabe dónde. Escuchar la naturaleza mientras caminamos o descubrir esa flor entre las hierbas.

Eso, simplemente,  es la vida.



Como la vida es el sol, la luna, las estrellas, el cielo y el campo que aquí toman formas diferentes porque los veo diferentes. Los veo como yo quiero verlos.

Y es que todo depende de cómo miremos las cosas. Encontrar la belleza en lo simple, produce un efecto emocional bien distinto al que produce comprar la belleza, o eso que creemos bello, en un instante. 

El instante que se compra, desaparece,  no deja poso. El instante puro, como éstos, esos que encontramos sin buscar,  permanece siempre.

La belleza se encuentra en cualquier parte, en cualquier cosa, en cualquier gesto: en una canción, en un susurro, un poema o, simplemente, sintiendo el acariciar del viento. Es querer.

Y no hay mejor forma de terminar una semana y mirar así la próxima. De seguro seguiremos encontrando más momentos bellos; todo está en ser capaces de verlos, de observar, de vivir ese instante.



Y por cada instante, no olvidemos dar gracias al Eterno. Vivir es un privilegio, desperdiciar vivir es de estúpidos.

Feliz semana...

Música Running: Vetusta Morla - Lo que te hace Grande

Dice HARUKI MURAKAMI que...

“Cerrar los ojos no hace que nada cambie. Nada va a desaparecer solo porque tú no puedas ver lo que está pasando. En realidad, las cosas pueden estar peor aún cuando los vuelvas a abrir. Así es el mundo en que vivimos. 
Mantén los ojos bien abiertos. Solo el cobarde cierra los ojos. El tiempo no se detiene cuando cierras los ojos y te taponas los oídos.”

sábado, 20 de junio de 2015

Realmente no nos damos cuenta de la importancia que tienen nuestras decisiones hasta que las tomamos. Y debería ser al revés: primero valorar las consecuencias, buenas o malas, y luego tomarlas.

viernes, 19 de junio de 2015

Querido hijo...

Si te creas buenos hábitos tendrás garantizado parte de tu futuro.

Los Deberes del Profesor Cesare Catá.

Estos son los deberes que ha mandado Cesare Catà profesor de secundaria del Polo Scolastico Paritario Don Bosco de Fermo (Italia), a sus alumnos:


1. Por la mañana, cuando vayas caminando por la playa, fíjate en el reflejo del sol en el agua, piensa en lo que más te guste en la vida y siéntete feliz.

2. Intenta usar todos los nuevos términos aprendidos este año: cuantas más cosas digas, más cosas puedas imaginar y más cosas puedas pensar, más libre te sentirás.

3. Lee todo lo que puedas. Pero no porque tienes que hacerlo. Lee porque el verano inspira sueños y aventuras y leyendo te sentirás como las golondrinas al vuelo. Lee porque es la mejor forma de rebelión que tienes. (Si queréis una lectura sugerida, preguntadme).

4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te influyan negativamente. Busca las situaciones y la buena compañía de los amigos que te enriquezcan, que te entiendan y que te aprecien por lo que eres.

5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes: el verano, como todas las cosas maravillosas, nos puede dar algún que otro problema. Intenta escribir un diario donde plasmes tus sentimientos (en septiembre, si te apetece, lo leemos juntos).

6. Baila. Quítate la vergüenza. En la pista de baile o en tu habitación. El verano es un festival y sería absurdo no formar parte de él.

7. Al menos una vez en tu vida tienes que ver el amanecer de un nuevo día. Permanece en silencio y respira. Cierra los ojos y siéntete agradecido.

8. Haz un montón de deporte.

9. Si encuentras a una persona que te gusta mucho, díselo con total sinceridad. No importa si él/ella termina por no entenderte. Si no lo hace es que él/ella no iba a formar parte de tu destino. De lo contrario, el verano 2015 será la gran oportunidad para caminar juntos. (Si esto sale mal, vuelve al paso 8).

10. Recuerda los apuntes de nuestras clases.

11. Sé alegre como el sol e indomable como el mar.

12. No digas palabras mal sonantes y sé siempre educado y amable.

13. Si vas a ver películas, hazlo en versión original para mejorar tus habilidades lingüísticas y tu capacidad de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos; re-vívela mientras dure el verano.

14. Durante el día o en la noche, sueña en cómo puede y debe ser tu vida. Mientras dure el verano, reúne toda la fuerza que necesites para no renunciar a eso que quieres y haz todo lo posible para perseguir ese sueño.

15. Sé bueno.

Dice la Biblia que...

"Enséñanos a contar nuestros días adecuadamente, y alcanzaremos un corazón dotado de sabiduría". Salmos (90:12)

jueves, 18 de junio de 2015

18.06.2015...

Uno escribe cosas y muchas veces no sabe muy bien por qué lo hace, o sí. Por ejemplo, esta mañana escribía por ahí algo así: "recuerda uno que en la vida, más pronto que tarde, cada uno está dónde el estatus te dicta: los de arriba siempre están y los de abajo, de vez en cuando estamos porque te dejan, hasta que dejan de hacerlo y te recuerdan de dónde vienes y entonces, automáticamente, dejas de estar. Y dicho esto, siempre encantado de la vida y estar con los que verdaderamente importan: los de abajo. Vaya lío de palabras que he montado. Pero se entiende."

Es un lío de palabras que envuelven pensamientos. Parece que está muy claro, pero ahora que lo leo no sé, ni siquiera, si yo lo entiendo. O sí.

Creo que estas cosas vienen a cuento de muchos de los momentos que políticamente vivimos en los últimos tiempos.

A uno le encanta la política y, esté dónde esté, esté cómo esté, jamás podré dejar de hacer dos cosas: opinar y estar con aquellos que más lo necesitan. 
¿El motivo? Que uno sabe dónde está y de dónde viene: de abajo. 

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Caminas, vas y vienes buscando quién sabe qué. El tiempo se nos convierte en absurdos momentos mientras deambulamos como aquél que le sobra la vida. Pero la vida es justo eso, aquello que no sobra. 
Sobran las sombras y sobra lo que creemos que no sobra. 

miércoles, 17 de junio de 2015

17.06.2015... De cambios en el PP.



Mi día ha comenzado así. 
Podía haber sido de cualquier otra manera pero ha sido así: con mi café, rodeado de prensa y con uno de los cuadernos en los que la tinta va escupiendo ideas, proyectos, versos, deberes y notas que muchas veces quedan en el olvido de estas páginas. 
Pero lo importante, normalmente, no es cómo se comienzan los días  sino cómo terminan. En mi caso espero que con los deberes hechos y los pasos dados adecuadamente.

Sinceramente que repasar los medios de comunicación a primera hora de la mañana supone una emoción desmedida.

Entre la imagen, los tuits o declaraciones de algunos de los nuevos cargos electos municipales, sobre todo los de la capital, y la incertidumbre de los 'cambios', tanto en el gobierno como en la estructura del Partido Popular, parece que las ciudades, y este país, quedan paralizadas como temporada preveraniega. 

Parece mentira que los ciudadanos no nos demos cuenta de lo importante que es elegir bien a nuestros representantes públicos. Gobernar un municipio, por pequeño que sea pero cuanto ni más si es grande,  si es la capital de España ya ni te digo, no es ninguna broma. Es importante, y mucho.

Pero ahora lo que toca estos días no es si el desempleo disminuye y el empleo crece, o si comienzan las bajadas de impuestos o si la economía crece a buen ritmo. No. Ahora lo más importante son los 'cambios en el PP'

Parece que si el Presidente del Gobierno y Presidente del Partido Popular no hace cambios estos días (mañana, tiene que ser mañana) de personas, o lo que es lo mismo, cambio de uno por otro, en un lado o en otro, de corbata o traje, de vestido o chaqueta, la debacle electoral está servida y la responsabilidad caerá sobre él. Y yo creo que no.

Es curioso pero, los que estamos fuera del ámbito de responsabilidad, normalmente exigimos todo lo que no nos gusta que nos exijan a nosotros cuando tenemos alguna responsabilidad ejecutiva. A más, hacemos lo contrario. Reconocer esto ya sería un signo de humildad para muchos.

El Presidente Rajoy va a hacer los cambios necesarios que cree debe hacer,  por responsabilidad y porque cree en convicción debe ser así; ni por presiones, ni por esta corriente interna y externa, desde mi punto de vista interesada, sino por cuestiones de pura organización estructural: unos se marchan a otros menesteres y hay que reorganizar equipo.

Porque seamos sensatos. ¿Que una cara u otra, que una imagen u otra, con una chaqueta o traje, con una corbata o camisa, con un tono u otro, ahora, va a cambiar en algo lo que ocurra en unos meses? Mi opinión es que no. 

De hecho, en breve comentaré por aquí pero hoy no toca, ¿por qué algún dirigente regional, de esos que ahora piden cambios, tomó las decisiones que tomó, caprichosas en algún caso, a sabiendas que iban a ser perjudiciales para la organización política que representamos? 

Creo que, de momento, ahora, es cierto que algunos deberían asumir esa responsabilidad de cambio dando un paso hacia fuera. No he visto a nadie que se marche, todos se quedan.

Si en esta España nuestra que tanto amamos, los ciudadanos, libremente, respetablemente faltaría más, han sido capaces de votar, como representantes y gestores de sus ciudades, a personajes como los que estamos conociendo en los últimos días, quiere decir que la imagen, sinceramente, les importa bien poco. Aunque en gustos, vuelvo a decir, no hay nada escrito. 

¿Y qué es lo que importa? El mensaje.

El verdadero cambio, desde mi punto de vista (humilde punto de vista), está en el mensaje. Lo verdaderamente importante es el mensaje. Luego, pero después, quién lo da y cómo lo da. En España, en estas últimas elecciones, se ha votado por mensaje, no por imagen. A la vista está.

No sirve de nada que las fichas se muevan entre sí de una casilla a otra. Siguen siendo las mismas en distintos lugares.

El verdadero cambio está en la sensibilidad, en la actitud y aptitud, en el realismo, en la humildad y humanidad con la que se explique el  mensaje. 

Hay que cambiar el lenguaje porque no somos capaces de conectar con el receptor. Hemos perdido la conexión. No es una cuestión de imagen, que también, sino de una emisión acorde con la realidad social que está escuchando. Y para eso hay que bajar, ya que no lo hemos hecho antes, del atril.

No conectamos. Debemos reconocerlo. Nos hemos alejado de la verdadera realidad en la que vive la gente,  las personas. Vivimos en una realidad que no es la de la mayoría. Creemos que nuestra realidad es la que vale y no. 

Debemos enterrar, aislar, las prepotencias de algunos, los personalismos. Debemos ser más los 'remangados' de la camisa de Springfield o Pull & Bear o Bershka -por ejemplo, y no es publicidad- que los 'señoritos' de la camisa y chaqueta entallada y a medida.

Hace falta un cambio en el lenguaje, hace falta menos tecnocracia y más política pegada a la arena por personas, que las hay en este partido nuestro, de la calle, de los barrios, de los pueblos. Más unión, más humanismo y más humildad.

De verdad que los que estamos en el Partido Popular desde hace tiempo, que hemos pisado barro y nos hemos inflado a pegar carteles de unos y otros (incluido el de uno mismo) en lugares en donde conseguir un voto se hacía en el cuerpo a cuerpo, en la calle, no necesitamos más.

Un mensaje distinto, explicando las cosas con un lenguaje claro y real, sin artificios ni vocabularios académicos; asumiendo errores pero poniendo en valor los grandes aciertos, que son muchos; desde la humildad, sin prepotencias, tocando a la gente, a las personas, con humanismo y algo de poesía. Nos faltan intelectuales políticos y nos sobran capitanes tecnócratas.

He estado leyendo la entrevista que la fantástica publicación Jot Down hace a Cayetana Álvarez de Toledo. Cayetana Álvarez de Toledo es diputada por el Partido Popular, una de esas personas de gran inteligencia que tenemos en nuestras filas.  Es periodista y entró en el partido de la mano de Ángel Acebes como Jefa de su Gabinete. Más tarde, en el 2008 fue candidata al Congreso de los Diputados por Madrid y, desde entonces, es Diputada Nacional y Directora del Área Internacional en FAES.

Cayetana, como he dicho, entró por la puerta grande del partido, como muchos otros en aquella época en la que entiendo debía de ser así. Es, según conocemos, miembro de la nobleza, ya que es marquesa de Casa Fuerte.

Pero lo más importante, al menos para mi, es que Cayetana es de esas voces libres.  Una voz libre es aquella que dice lo que piensa, independientemente de si su opinión es compartida o no, o de si su opinión, por expresarla, le puede traer consecuencias de una u otra manera. Suelo tener mucho respeto y admiración, a este tipo de voces aunque, en inumerables ocasiones, no voy a ejemplificar, sean éstas las que menos admiten las opiniones diferentes a la suya del resto. Espero que no sea el caso.

Esta entrevista es dura pero valiente. No comparto muchas de sus opiniones. Creo que hay debates que, en el momento que estamos, no vienen a cuento. No hay tiempo ni es el lugar. Pero la esencia de la entrevista es acertada.

Ahora mismo no creo que el problema sea de personas o de imágenes. El problema lo tenemos en un mensaje que ha sido rechazado por la inmensa mayoría y que, desde mi punto de vista, hay que reconducir para intentar que este país no vaya hacia dónde ya se están dirigiendo algunas ciudades.

Es una cuestión de proyecto, de tener claro hacia dónde vamos para marcar los cómo y luego los quienes.

En fin, nosotros a lo nuestro. Vaya desahogo.