domingo, 31 de marzo de 2013

76.3.13

76.3.13. Si progresas sólo en lo económico, al final del camino estarás vacío. Si progresas en lo espiritual, cuando llegue el final estarás lleno.

sábado, 30 de marzo de 2013

'Ser auténtico en tiempos convulsos' por Enrique Rojas


ESPAÑA está ardiendo. Son momentos históricos repletos de confusión e incertidumbre. El desencanto recorre los caminos del país en forma de torrentera, imparable. Hoy la vida española es caminar por el desierto. Y la proeza, no entregarse al mejor postor. No existe una crisis de la política (que sí), ni de las instituciones (que sí), sino de la persona. En la sociedad actual hemos ido produciendo, fabricando seres humanos cada vez más endebles, frágiles, inestables, resbaladizos sin criterios sólidos. Son tiempos de extravío, masas de gente a la deriva. 
Dice un texto clásico: corruptio optimi pessima: la corrupción de los buenos es la peor. Los desastres de alguna parte de la vida política española asoman con altivez y alarde. La regeneración de la vida española necesita tiempo. Y su restauración es un tema complejo: no es fácil recuperar al enfermo en estas condiciones. 
Soy un optimista nato. Siempre veo la parte buena de las personas y de mi entorno. 
Hoy quisiera referirme a la aspiración de ser auténtico. La autenticidad está encaramada en la cumbre donde habitan las personas de categoría. Hoy estamos de rebajas en este sentido y vemos a nuestro alrededor tanta gente que lleva una doble o triple vida. 
Esta palabra, auténtico, procede del griego: authentés, que a su vez es una contracción de auto entés, que define a aquella persona que tiene en sí misma su propio, su fundamento; que es señor, que es lo que significa el verbo authenteo. Esta etimología nos abre la puerta de este jardín frondoso lleno de sugerencias. 
Ser auténtico consiste en luchar por esforzarse en ser coherente. Esta es una primera aproximación al concepto. Coherencia significa que entre lo que uno piensa y uno hace hay una estrecha relación. Coherencia es una buena realidad entre ideas y creencias, entre saber a qué atenerse y tener la conducta más correcta. La persona auténtica vive como piensa: es lo contrario de la doble vida o moral. Es rectitud, vivir con responsabilidad, ser capaz de ir contracorriente cuando el entorno social se vuelve permisivo y asoma el todo vale, el haz lo que quieras, o lo que se expresa en el lenguaje de la calle como vive el momento y no pienses más. 
Ser auténtico es ser verdadero. Tener una palabra y un comportamiento y la pretensión de mantenerlo contra viento y marea. Comporta sencillez y naturalidad. Sencillez es ausencia de doblez, unidad en el tipo de vida, tener un solo lenguaje frente a nosotros mismos y a los demás. A lo sencillo se tarda tiempo en llegar, pues es un acto de grandeza donde la persona se manifiesta como realmente es y no como los demás quieren que sea. La naturalidad es la vertiente aristócrata de la forma de ser : mezcla de espontaneidad, descomplicación, estilo propio, sin buscar la aprobación de los demás y siendo esa persona capaz de ponerse una especie de impermeable frente al qué dirán o las criticas más o menos incisivas de los que están a su alrededor, salvo que estén fundamentadas con argumentos. 
La persona auténtica está revestida de autoridad. Lo que dice, lo que hace, tiene un valor enorme, porque detrás de eso hay una solidez, un modo de ser verdadero. La persona auténtica tiene una vida equilibrada, armónica, compensada, ecuánime, conjugando bien sus distintos componentes. Esto lo voy a especificar en los siguientes apartados para ser más didáctico: 
1- Es verdadero consigo mismo: es decir, su comportamiento es claro, nítido y cuando dice una cosa dice lo que siente y lo hace siendo responsable de esa afirmación. 
2- Ama la verdad por encima de todo: la verdad que uno es, la verdad de otro y la que se refiere a lo que es el mundo actual y a lo que nos rodea. El demagogo, dice lo que la gente quiere oír y oculta la realidad de lo que está pasando, el demócrata dice la verdad y trata de mejorarla en lo posible. El que es auténtico llama a las cosas por su nombre y es capaz de ir contracorriente aunque la mayoría diga otra cosa, evita la mentira y la personalidad múltiple y el cambio de chaqueta y la psicología del rumor malintencionado. 
3- Esa persona se esfuerza porque dentro de ella existan el menor número de contradicciones posibles. No se puede ser de izquierdas y vivir como uno de derechas. No se puede amar la cultura y pasarse el día pegado a la televisión, no se puede ser cristiano y odiar al que piensa de forma diferente a nosotros. No hay verdadero progreso personal sin lucha, sin esfuerzo por limar y pulir lo que estorba, lo que no va bien. Se tarda en llegar a ser auténtico, no es un camino carretero sino empinado pero al final del mismo se encuentra la alegría. 
4- La persona auténtica sabe a qué atenerse. Tiene una orientación general en cada circunstancia para vivir desde sí mismo. Depende poco de lo de fuera y mucho de lo de dentro, de sus propios criterios. La presión externa le influye poco y no dice que algo es verdad porque lo diga la mayoría o las estadísticas. 
Esto significa: tener criterio, ser responsable, saber decir que sí y que no, cuando las circunstancias lo aconsejen. No ser la masa humana que se mueve de aquí para allá según las consignas del momento sino aquél que sabe cada vez más lo que quiere, por detrás de su conducta hay formación, conocimiento claro sobre lo que debe ser el hombre y los mejores caminos para ir creciendo como persona. 
5- Auténtica es una persona íntegra, de una pieza, con una conducta estable, que dice lo que piensa sin ofender y que ama la rectitud. Huye de la apariencia de dar una imagen hacia fuera y una distinta hacia dentro, saber defender en cualquier ambiente nuestras ideas y creencias, aunque caigan mal, o no estén de moda, o no sean políticamente correctas. Ésa es su grandeza y también su exigencia.
El que es auténtico no engaña ni se engaña, si falla, si comete un error con otra persona lo reconoce y pide perdón. Por eso la ignorancia es un mal que hay que evitar y se corrige mediante el estudio y el conocimiento y la instrucción. La autenticidad es el puente levadizo que lleva al castillo de la felicidad, es la sencillez de los sabios y la sabiduría de los santos. Y nos lleva de la mano hacia la madurez, que no es otra cosa que estar contento con uno mismo al comprobar que vivimos bien la teoría y la práctica, y dejamos de utilizar máscaras y fachadas y ya no queremos vivir de cara a la galería. Y esa persona ya no se esfuerza por buscar el aplauso de los demás, sino que va entendiendo que el proceso de llegar a ser uno mismo es ser más independiente de los demás en el mejor sentido de la palabra. 
De este modo se avanza en autonomía. Es la determinación de luchar contra los propios defectos de forma concreta, sin desparramarse en el esfuerzo, sin lamentaciones y sin quejas inútiles. Auténtica es aquella persona que acepta a los demás sin intentar cambiarlos, respetando su estilo pero también con la libertad y grandeza de ayudarlos cuando crea que están equivocados en algo o que sus conceptos no están bien orientados. 
El que se esfuerza por ser auténtico tiene una vida más plena. Y está dispuesto a cambiar y corregir sus faltas. Es una especie de ingeniería de la conducta que busca aspiraciones elevadas. Si la inteligencia es el arte de reducir lo complejo a sencillo, la autenticidad es el secreto de alcanzar la verdad sobre uno mismo. Por estos caminos se alcanza una vida lograda, que no es otra cosa que haber sabido sacarle a la existencia personal su máximo jugo. Entonces uno es capaz de reírse de sí mismo, de no dramatizar una situación adversa, de no perder la paz cuando las cosas no salen como uno esperaba. 
Si definir es limitar los conceptos, ser auténtico es patrocinar la alegría. 

Dice Jonathan Moldú que...

"Las personas fueron creadas para ser amadas, y las cosas fueron creadas para ser usadas. La razón por la que el mundo está en caos es porque las cosas están siendo amadas y las personas están siendo usadas."

jueves, 28 de marzo de 2013

74.3.13

74.3.13. Lo importante no es escribir o decir lo que el 'jefe' quiere escuchar; lo respetable es decir aquello que no le gusta oír.

lunes, 25 de marzo de 2013

72.3.13

72.3.13. Creo soy de esas personas que son más felices cuando se equivocan que cuando le aplauden.

domingo, 24 de marzo de 2013

viernes, 22 de marzo de 2013

70.3.13

70.3.13. La solvencia de una persona no está en la cuenta corriente que posee, está en sus valores  y en su corazón.

miércoles, 20 de marzo de 2013

68.3.13

68.3.13. Qué fácil es creer que siempre llevamos la razón; qué difícil es asumir que la razón la lleva el otro.

martes, 19 de marzo de 2013

Mi regalo del Día del Padre...

67.3.13

67.3.13. Todos los días del año tengo esa sensación de que al menos, por lo menos, algo me hace sentir orgullo y emoción diaria: ser padre. 
Todos los días del año, desde que tengo conciencia, hay algo que me hace llena de orgullosa  gratitud: ser hijo.

lunes, 18 de marzo de 2013

'Sobre el Cielo y la Tierra?' Papa Francisco I y Abraham Skorka.


Soy bibliófilo casi enfermizo y amante de la tinta y el papel, pero la ansiedad me ha vencido esta vez. Ayer tenía una necesidad extrema de comenzar a leer algún libro de nuestro nuevo Papa Francisco I, Jorge Bergolio. En España hasta la semana próxima no comenzarán a aparecer algunos títulos con sus pensamientos y biografía pero, decidí buscar en internet y ver si existía alguno de estos libros en formato ebook. Efectivamente, tres títulos aparecían en este formato. Ni corto ni perezoso compré/descargué mi primer libro en formato electrónico que, desde ayer tarde, leo en mi Ipad. Sigo siendo anti libro electrónico pero, para un caso así, la tecnología vuelve a vencer.

Siendo arzobispo de Buenos Aires, el hoy Papa Francisco mantuvo largas conversaciones con su gran amigo el rabino Abraham Skorka, director del Seminario Rabínico Latinoamericano. Aquel diálogo -que abordaba asuntos teológicos, económicos, sociales y políticos- ve ahora la luz en un libro, «Sobre el Cielo y la Tierra», que ofrece un compendio del pensamiento del nuevo Pastor de la Iglesia.

Por cierto, muy interesante.

Dice el Papa Francisco I que...

"La ansiedad por hacer las cosas como 'de nuevo' puede minar nuestra esperanza."

sábado, 16 de marzo de 2013

66.3.13

66.3.13. Lo bueno de la vida es despertarse cada día y comenzar a vivir como si no lo hubieras hecho nunca.

jueves, 14 de marzo de 2013

Dice Tomás de Kempis que...

"Si las cosas no te suceden como quieres y deseas, ¿por qué te turbas? En realidad, ¿quién es aquel a quien todo le sale a pedir de boca? Ni yo, ni tú, ni nadie sobre la tierra."

miércoles, 13 de marzo de 2013

64.3.13

64.3.13. Si algo es demasiado, deja de ser bueno y pasa a convertirse en problemático. Y si es demasiado y malo, fue un problema desde el principio.

martes, 12 de marzo de 2013

Mi Madrid y... 133.


63.3.13

63.3.13. Todos tenemos una vida que vivir. Todos. El más pobre y el más grande. Lo importante sería que el más grande viviese provocando que el más pobre o necesitado lo haga, vivir, con una mínima dignidad.

lunes, 11 de marzo de 2013

62.3.13

62.3.13. La responsabilidad en los actos condiciona la toma de decisiones.

Dice Tomás de Kempis que...

"Bueno es que de vez en cuando tengamos que sufrir algunas tribulaciones y contratiempos, porque suelen hacer entrar al hombre en sí mismo, en cuanto le dan a conocer que se halla desterrado en este mundo y que no debe poner su esperanza en cosa alguna de la tierra."

viernes, 8 de marzo de 2013

59.3.13

59.3.13. Para ser crítico con el sistema es obligatorio no formar parte de ese 'sistema'.

miércoles, 6 de marzo de 2013

martes, 5 de marzo de 2013

56.3.13

56.3.13. No debemos olvidar que normalmente criticamos aquello de lo que formamos parte. En vez de criticar ¿por qué no tratamos de construir y cambiar lo que creemos está mal?

'Sabios' por Juan Manuel de la Prada

Nuestra época no favorece el florecimiento de los auténticos sabios; y hasta me atrevería a decir que, en cuanto detecta a uno, corre a acallarlo. Cuando se enumeran los males que afligen y corrompen nuestra época nunca se menciona esta postergación que sufren los sabios; pero para mí que es una de las causas más evidentes de tales males, que a la vez que priva a la sociedad de un bien presente la esteriliza para bienes futuros. Allá donde no llueve, el desierto avanza; y allá donde la sabiduría no encuentra las vías naturales del magisterio, la gente acaba idiotizándose. Pero ¿qué es un sabio? No es, desde luego, un erudito, ni una persona que ha hecho un acopio ingente de conocimientos; tampoco un 'experto' o dominador de una ciencia o técnica concreta. Leonardo Castellani probaba esta definición del sabio que me parece acertadísima: «Es el capaz de enseñar una ciencia; o bien todas las ciencias armadas en sabiduría. Es el capaz de enseñar, el que posee una disciplina en habitus vital, el que la abarca entera y perfecta dentro de sí o, mejor dicho, ambula él adentro de su orbe. Son gente rara. Ven todo el mundo a través de su ciencia, la hallan en todas partes, se hallan con ella, y están haciendo allí continuos descubrimientos, en luna de miel o noviazgo perpetuo».

El sabio, en efecto, vive dentro de su ciencia, como el niño gestante vive dentro de la placenta que le brinda sustento; pero, paradójicamente, su visión del mundo es abarcadora. En esto se distingue del mero erudito, para quien sus conocimientos acaban convirtiéndose en una cárcel esterilizadora; el sabio, por el contrario, viviendo dentro de su ciencia, puede mirar el mundo con vista de águila, y allá donde posa la mirada su ciencia se torna fecunda e iluminadora. El sabio puede adentrarse en territorios que no son los suyos (a diferencia del erudito y del 'experto') y colonizarlos de inmediato e incorporarlos a su orbe; y puede, además, brindarlos, enseñarlos a los demás, de tal modo que provoca en quienes lo leen o escuchan un movimiento de adhesión gozosa. El verdadero sabio, a través de sus enseñanzas, no solo nos invita a pensar, sino que nutre de esqueleto y musculatura nuestro pensamiento; no solo estimula nuestra inteligencia, sino que la abraza, la sustenta, la vigoriza, la dota de un andamiaje robusto y, a la vez, la impulsa hacia nuevas pesquisas, por caminos nunca antes transitados. El sabio, en fin, tiene la capacidad de elevarnos desde el plano de las contingencias al plano de los principios o primeras causas, de manera que lo que hasta entonces se nos había antojado un batiburrillo contradictorio cobra una forma inteligible. De ahí que el sabio sea concienzudamente ninguneado, perseguido, aniquilado por los poderes establecidos, a quienes no interesa que existan personas que, viviendo en luna de miel o noviazgo perpetuo con el conocimiento, logren transmitirlo a quienes los leen o escuchan; y puesto que tales personas todavía ¡milagrosamente! existen, conviene a los poderes establecidos que su magisterio se marchite.

Durante los dos últimos años y pico, como director del programa televisivo Lágrimas en la lluvia, he tenido ocasión de conocer a unos pocos sabios. Son, en efecto, gente rara (en el doble sentido de 'escasa' y de 'preciosa'), y no porque sus hábitos sean estrafalarios o su temperamento áspero (pues, por mucho que el mundo los tache de 'intratables', suelen ser personas entrañables), sino porque dicen cosas que ya nadie dice, cosas que parecen 'marcianas', en medio de las simplezas que nos han repetido machaconamente mil veces y que hemos llegado a hacer nuestras como papagayos. Me admira en ellos su insobornabilidad: podrían haber empleado su inteligencia en halagar al mundo, y a cambio el mundo los habría obsequiado con honores y aplausos; podrían haberse amoldado a las formas de pensamiento inerte, mansurrón y eunuquizado que triunfan en nuestro tiempo, y habrían sido encumbrados a las más altas magistraturas, o entronizados como 'referentes morales' (¡vade retro!); pero han preferido ser fieles a la ciencia con la que viven en noviazgo perpetuo, y el mundo se lo ha hecho pagar con creces. Puedo comulgar mayormente con lo que dicen (como me ocurre con Miguel Ayuso, tal vez la persona más sabia que haya conocido en mi vida), o discrepar (como a veces me ocurre con Antonio García-Trevijano), pero en su proximidad las costuras de mi espíritu se ensanchan; y aunque su sabiduría ¡ay! no se me pegue, puedo disfrutar siquiera por unos minutos de su visión de águila, e imaginar un mundo en el que los sabios no hubiesen sido condenados al ostracismo.

Dice Tomás de Kempis que...

"En las condiciones adversas es cabalmente cuando mejor puede apreciarse hasta dónde llega el grado de virtud de cada cual. Y no es que las ocasiones hagan al hombre frágil, sino que descubren simplemente lo que es."

lunes, 4 de marzo de 2013

Música Running: Los Gritos - Veo Visiones.

Magnífica canción, magnífico grupo de los 60' y... muy buena la película de la que fueron banda sonora...



55.3.13

55.3.13. Basamos nuestras vidas en la posesión, ya sea en adquirir existencias materiales o acumular poder pensando que así seremos más felices. A lo mejor así lo único que conseguimos es infelicidad.

domingo, 3 de marzo de 2013

viernes, 1 de marzo de 2013

'Así funciona el Ego' por Wayne Dyer


1. NO TE SIENTAS OFENDIDO.
Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte.
Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres.Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE GANAR.
Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suere que tú. Tú no eres tus victorias.

3. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER RAZÓN.
Olvidarse de esto es como decirle a tu ego: "No soy tu esclavo".
Pregúntale: "¿Quiero ser feliz o tener la razón?".


4. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE SER SUPERIOR.

La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento.

5. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER MÁS.

Por mucho que logres y adquieras tu ego insistirá en que no es suficiente.Como dijo San Francisco de Asís: "...es en dar cuando recibimos".

6. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE IDENTIFICARTE CON TUS LOGROS.
Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz.

7. LIBÉRATE DE TU FAMA.
La fama que tienes no está localizada en ti sino en la mente de los demás, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella.
Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir las personas te habrás desconectado de la verdadera intención.

ASÍ FUNCIONA EL EGO.
WAYNE DYER
El poder de la intención

53.3.13

53.3.13. No nos damos cuenta de la cantidad de tiempo que perdemos pensando cosas negativas que ni siquiera han ocurrido ni sabemos ocurrirán.