sábado, 30 de abril de 2016

Querido hijo

Lo que empieces, acábalo.
Lo que has dicho que harás, hazlo.
Toleramos un montón de pequeñeces que lo único que hacen es limitar nuestro éxito en la vida o a nivel profesional.

viernes, 29 de abril de 2016

29.04.2016... Pues sí, Felicidades Amancio Ortega: un empresario Ejemplar.

Llegar al viernes en algunas ocasiones supone un esfuerzo mental importante. Llego esta semana con los objetivos prácticamente cumplidos, cansado física y mentalmente pero con esa sensación de haber dejado de lado en demasía lo deportivo con lo que me hace tener un sabor de boca agridulce.

Pero no podemos estar a todo. La pregunta es ¿terminamos satisfechos? Mi respuesta en esta semana es que sí, aunque sé siempre se puede dar más, siempre nos podemos exigir más.

Acabo de ver en las noticias algo que me ha emocionado profundamente. Es algo así como un sueño, algo así como ver que tu vida llega a tener un sentido. 

Dedicar tu vida a crear felicidad, alegría. Con grandes errores, pero con muchos aciertos. Que el final de tus días se vean reflejados en cada una de las sonrisas de todos aquellos que has hecho algo más felices.





Amancio Ortega cumplió 80 años el 28 de marzo. En la empresa que fundó le su homenaje: Inditex. La plantilla al completo de la sede central, en Arteixo (A Coruña), preparó una fiesta sorpresa. El empresario llegó a la compañía y al salir del ascensor se encontró a su hija Marta Ortega, una de las artífices de todo el evento. Recorrió junto a él su empresa donde cientos de empleados aplaudían a su paso. Además, habían preparado un flashmob grabado, un baile en honor del empresario gallego, que incluía a cientos de empleados de todos los departamentos, fábricas y tiendas de diferentes partes del mundo.

Amancio Ortega, según se puede ver en un vídeo que recoge la jornada (que se grabó para que el empresario y los empleados tuvieran un recuerdo de la fiesta) no puede reprimir las lágrimas de emoción cuando recorre la compañía con su plantilla y su familia. Es una imagen poco habitual del creador de Zara, muy discreto y hermético.

Nacido en Busdongo de Arbas, León, en 1936, Ortega empezó su carrera de empresario con una pequeña tienda de batas de señora en A Coruña en los setenta. Hoy Inditex es la mayor empresa textil del mundo y Ortega, uno de los hombre más ricos del planeta. La compañía cuenta en la actualidad con 152.854 empleados y más de 7.000 tiendas en 88 mercados de todo el mundo.

Pese a que dejó en 2012 la presidencia de su compañía en manos de Pablo Isla, Ortega no se ha apartado de su empresa. Los empleados cuentan que acude muchas veces a comer a la cantina de Inditex, donde va la mayoría de la plantilla de las oficinas y las fábricas que tiene allí Inditex. De ahí que sus allegados pensaran que era en Arteixo donde le podían hacer un homenaje por sus ocho décadas de vida.


El día de su cumpleaños, como todos los días, a esos años, llegó a su empresa como uno más porque, más allá de lo material, hay personas que se enriquecen con lo esencial: crear bienestar para los demás.

¿Por qué unas personas consiguen lo que quieren y otras no?

¿Por qué unas personas se sienten felices con poco y otros con abundancias son unos infelices?

¿Por qué algunos se dedican a culpar a los demás de todo lo que les pasa y otros sólo se preocupan por dar lo que pueden al resto?

Algún día, nada más... terminar así.


Por qué somos como somos.

Feliz noche.

Dice Heráclito de Efeso que...

"Si no esperamos lo inesperable, jamás lo descubriremos, pues no podría ser buscado y mucho menos aprehendido."

martes, 26 de abril de 2016

26.04.2016 Reflexiones Personales VIII.

Hay días y días. Por más que lo pienso siempre llego a la misma conclusión: los días son como nosotros queremos que sean. Sólo nuestros pensamientos tienen la potestad de convertir nuestros momentos en positivos. Así es, y será, si queremos que así sea.

Llegar a casa. Salir a correr y ponerte a pensar. Dejarte llevar por tu yo hasta que no eres capaz de controlarte a ti mismo. Es una sensación única.

Y ahí. En ese preciso instante las ideas se agolpan, provocan colapso porque buscan su lugar.

Pensaba que cuando lo unido se desune, se pierde poder.

Que la fuerza del conjunto es la debilidad individual.

Que más vale poco entre todos, que buscar mucho uno para no encontrar nada.

Todos tenemos tics egoístas. Unos reconocemos y corregimos; a otros les acompañan toda una vida.



Son pensamientos e ideas que me acompañan durante estos días. Lo diferentes que somos unos de otros o las diferentes maneras que tenemos de mirar las mismas cosas.

Es importantísimo esa manera que tenemos cada uno de ver cosas o personas.

La forma de cómo vemos a una persona, siendo la misma, depende de la mente de cada uno y nos supedita.
Todo proviene de nuestra mente. Lo bueno, pero también lo malo. La forma de ver, pero también la forma de imaginar.
Todo proviene de nuestras mentes: lo que vemos, lo que imaginamos, cómo vivimos, la manera de relacionarnos con otras personas. Todo está ahí.

Dice el Lama Thubten Yeshe que 
"Una mente negativa funciona para haceros sentir mal porque todas vuestras reacciones están contaminadas. Una mente que comprende funciona con claridad. Una mente clara es una mente positiva."

La mente tiene un poder innato sobre nosotros. Nos puede encumbrar o devastar.

Una mente clara, limpia, positiva, te genera una vida más saludable y sana. Y es que siempre hay que ser positivo, hasta en los peores momentos.

Hasta cada uno de nosotros somos lo que somos si no nos miramos desde fuera. Por eso es tan importante valorarnos y mirarnos desde dentro.

El coaching busca provocar eso en la persona eso: encontrar las fortalezas para no permitir que lo negativo se apodere de nosotros y nos paralice.
Percibir y generar la unidad, ser capaces de sentir el Nosotros en lugar de perdernos en diferencias entre los unos y los Otros. Principio de éxito. #liderandoT

lunes, 25 de abril de 2016

Querido hijo...

No olvides que no eres perfecto, ni tienes por qué serlo.

Momentos: Segovia...


Dice Epicteto que...

"Las cosas que dependen de nosotros son libres por su naturaleza misma; nada puede detenerlas ni levantar ante ellas obstáculos. en cambio, las que no dependen de nosotros son débiles, esclavas; sujetas a mil circunstancias e inconvenientes y ajenas por completo a nosotros."

domingo, 24 de abril de 2016

24.04.2016... Empieza por liderarte tú.

Lo más sintomático de nuestra sesión running de hoy, bajo un precioso cielo azul y envueltos de la plenitud mística del Cerro de los Ángeles, es que creo que por primera vez, en nuestro repaso vital durante los 16 km, no hemos hablado de política. Sólo hay un motivo en ello: aburrimiento. Todos expectantes a una decisión que debía haberse tomado en el primer momento: volver a celebrar elecciones, como si de una segunda vuelta se tratara. ¿Cuánto tiempo perdido? ¿Cuánto dinero mal gastado?

Creo que no hace mucho, escribía algo sobre esto, el aburrimiento que están llegando a transmitir aquellos que deberían transmitir esperanza.

Pensaba hoy escribir sobre la satisfacción que produce el conseguir estar un par de días, éstos que dan fin a la semana, tranquilo, perdido en meditaciones y reflexiones filosóficas y/o poéticas, sin salir de casa más que para cuestiones meramente interiores; disfrutando de lo verdaderamente importante a cada instante, que no es más que esa vida de cada uno, ajena a lo exterior. Y así, en el repaso semanal, me han venido a la cabeza ciertas conversaciones, o discusiones animadas, habidas durante la semana.

Leemos y conversamos con unos y otros, parece se ha puesto de moda, hablar sobre liderazgo. Parece que ahora, en este momento que vivimos, todos sabemos mucho de este término tan importante, o denostado en algunos momentos. Lo cierto, lo curioso, es que la mayoría de los que critican la falta de liderazgo o intentan dar lecciones sobre ello,  ni son líderes de sí mismos ni se han preocupado de serlo; en algunos casos, ni siquiera han liderado nada en su vida.

Escribo siempre desde el respeto y la simpatía. Me encanta reflexionar sobre el liderazgo y todo aquello que  tiene que ver con la motivación personal. Es parte de alguno de mis trabajos.

Unos y otros, de unas organizaciones u otras, culpamos al de enfrente o, lo que es peor, al de al lado, de falta de liderazgo. Mi pregunta siempre es la misma: ¿y tú crees que, por ejemplo, lideras tu vida correctamente? Normalmente la respuesta es que "eso no tiene nada que ver". Y sí tiene que ver: el primer principio para ser un buen líder es conocerse, saber liderarse a sí mismo.

Tengo muy claro a día de hoy, aunque no lo voy a escribir por aquí, de los cuatro protagonistas de la vida política actual quienes, desde mi humilde punto de vista, en este caso dos, han demostrado capacidad de liderazgo. Y ojo, liderar no es decir siempre aquello que más gusta oír a los demás. Liderar, por ejemplo, es no mentir, es afrontar las situaciones sin odios o rencores que nublen tu mente, es observar la realidad tal como es y no como te gustaría que fuese. Liderar es, también, ser fiel a tu palabra, ideas y discurso.

Hace tiempo escribí un artículo en el que en unas pocas líneas exponía lo que es para mí el Liderazgo Político (leer 'Liderazgo Político Emocional'). 

Todos somos líderes, pero no todos somos buenos líderes. Los hay que van por la vida dejándose llevar por otros sin ser capaces de tomar sus propias decisiones.
Liderarse a sí mismo es confiar en sí mismo y ser consciente de cómo te sientes, de tus fortalezas y debilidades.
Hay líderes que creen serlo y no lo son. Y líderes que lo son aunque no lo sepan.
Líder es la madre que cuida de sus hijos, el padre que sale cada día a la calle a buscar sustento para su familia, el trabajador que se sube al andamio por cuatro perras; líder es ese desempleado que no decae en su empeño por conseguir aquello que merece, la mujer que va al trabajo y vuelve a su casa tras la jornada y se pone con los deberes de los niños, el padre que saca horas de dónde no las hay para que su familia pueda vivir dignamente. 

Como decía, líderes podemos serlo todos o no. Lo más importante es ser líder de ti mismo.



Estamos constantemente dando lecciones a los demás, juzgando y prejuzgando, sin detenernos un instante a analizar nuestras vidas, a analizarnos nosotros mismos.

"Es que este tipo, o aquél, demuestra su falta de liderazgo..." Coño ¿y tú? ¿Tú has demostrado algo en tu vida más allá de dedicar el tiempo a criticar a los demás?

¿Por qué no nos detenemos un momento a pensar en ello?

¿No sería mejor comenzar siempre por nosotros mismos? ¿O nos creemos que, por ejemplo, socialmente, hemos llegado a dónde hemos llegado por culpa única y exclusivamente de los demás y su falta de liderazgo? Creo que el primero que falla es uno mismo con su falta de liderazgo interno.

Una familia, una organización, un partido político, una empresa, una sociedad, se construye a base de pequeñas piezas. Si esas pequeñas piezas fallan, son endebles, no resisten, todo se va al garete. No es solo culpa del que encabeza la pirámide; es culpa de todos.

Vivir es un arte. Conducirse, liderarse, vivir con objetivos y metas. Buscar la excelencia personal, humanizar nuestras vidas, ennoblecerlas. Sacudirnos de envidias, de individualismos.

Liderar es tener capacidad para dirigir vidas, claro que sí, pero la primera vida que hay que ser capaces de dirigir es la de uno mismo.

Lo más fácil es dejar que nos den la vida hecha, que tomen decisiones por nosotros, que arriesguen otros, que se equivoquen... ya estaremos nosotros para quejarnos, criticar o juzgar. 

La vida de cada uno es un proyecto, una misión, un camino que recorrer día a día, paso a paso. Y para vivir bien nuestra vida es fundamental, también, ayudar a los demás a que vivan bien las suyas y no estar continuamente poniendo zancadillas al vecino.

Liderarnos es hacernos y crecer como persona y, para ello, no necesitamos grandes líderes que nos protejan, para ello necesitamos ser nuestros propios líderes. Hermoso ¿verdad? Pero qué difícil.

Siento que vivimos momentos de cierta indiferencia, por no decir ignorancia. Me da la sensación de que estamos como aletargados, paralizados, dejando que otros aprovechen la situación o circunstancia de desequilibrio. 

Aplaudimos discursos populistas que hacen avanzar el desorden propiciando la vulgarización de la sociedad.

Líderate a ti mismo como meta. Si lo consigues, no te harán falta otros líderes, ni tendrás que criticar su falta de liderazgo.
"has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte, como la rana que quiso igualarse con el buey; que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra."
Decía Don Quijote a Sancho. Y añadía:
"Mira, Sancho, si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores; porque la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale."
Pues para terminar este domingo y día, nada mejor que estos consejos de nuestro eterno Alonso Quijano, uno de esos líderes que nos ha dejado la gran literatura. Feliz noche...
El ideal de vida es mantenerse en el esfuerzo, aunque cueste. De vez en cuando aparecerá la pereza... pero ahí estamos nosotros, bien entrenados, para vencerla.

sábado, 23 de abril de 2016

viernes, 22 de abril de 2016

22.04.2016... Vuelta de Segovia...

Visitar una ciudad bellísima, de gran excelencia gastronómica y no volver a casa con el estómago descolocado es algo así como dejar un coche sin el freno puesto en una rampa y que no se mueva. 

Segovia es especial.




Trabajo, conferencias, pero luego: cena, desayuno y almuerzo. Por mucho que andes, por muchas reuniones, por mucho que te muevas, mi estómago llega totalmente corrompido a base de una gastronomía increíble, española, pero repletos de calorías. Feliz, sí; deshecho, también.

Así llego al viernes con los objetivos cumplidos, con ilusiones puestas en nuevos proyectos, pero, sobre todo, reflexionando muchísimo sobre lo que supone, casi siempre, apostar por lo más importante: las relaciones humanas.

Todos tenemos ideas, no sólo es saludable sino que es un síntoma de libertad. No todos respetan las ideas de los otros. Y todavía peor, muchos de aquellos que en teoría comparten las mismas ideas, no respetan o aguantan opiniones contrarias. Dicho esto diré que la experiencia, cada día más, me aporta situaciones que jamás hubiera vivido con una mente rancia como la que algunos se siembran.

Motivación: ¿Por qué motivan los que motivan? - Mariano Ponceliz

Creo que si la perfección existiese, sobraríamos todos en este mundo. Así que preocupémonos más por nuestros defectos que por prejuzgar los del resto.

jueves, 21 de abril de 2016

martes, 19 de abril de 2016

19.04.2016... Todo se arregla caminando.

Estos días de lluvia, en los que reniego al paraguas, creo que me empapan en demasía el cerebro y me da por cabrearme con el mundo.

He dejado de escuchar las noticias en la radio cuando me dirijo a la oficina, a primera hora de la mañana. Prefiero la música. Me aburre tanto el momento político que vivimos, que no me extraña que aquellos ajenos a todo esto, la inmensa mayoría de ciudadanos, sientan un hartazgo y rechazo desmesurado por la política y sus protagonistas.

Jamás pensé que yo sentiría algo así. No sé cómo ni por qué hemos dejado que esto suceda. No quiero culpar ni a unos ni a otros, es culpa de todos, cada uno en su grado de responsabilidad. Aquellos que deberían callar no se callan y los que debieran hablar parece se han quedado mudos.

¿Quién vio la entrevista que el presentador/periodista Jordi Evole realizó al espeluznante personaje Otegui, recién salido de la cárcel, el pasado domingo?

Yo decidí verla ayer. Repugnante. Es como aquellos que se envalentonan en criticar o lanzar soflamas contra el cristianismo, pero no se atreven contra la religión musulmana.

Fue algo así como aquél valiente que en grupo se hace el chulo metiéndose contra el más débil,  pero nunca lo hace en solitario ni con él ni con el macarra de la clase. 

Hace poco vi, también, la entrevista que le hizo al Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, como otras a otros dirigentes políticos. En esa entrevista, que me pareció de una falta de ética profesional absoluta, este señorito Evole, se envalentonó. Hacía preguntas que realmente ya habían dejado de ser noticia y, desde mi humilde punto de vista, buscaba los titulares que no tuvo. Parece que con Otegui, en cambio, la valentía desapareció; más parecía una entrevista de colegas, con la diferencia de que quién tenía delante representa la peor esencia de lo humano: ser representante de asesinos.

Me ha parecido un insulto a España, a la democracia y a todas las víctimas del terrorismo. Pero está claro, lo que vende vende y vivimos en el país que vivimos.



Y es eso lo que pienso en días como el de hoy, lluviosos, que no sé en que mundo vivimos. Realmente, cuando me paro a analizarlo, no tengo claro si esto es real o no. Me escandaliza el poco valor que damos a lo esencialmente positivo y los aplausos que genera lo negativo.

La verdad, no sé si me aburre solo la política, o me aburro yo, o me aburre todo lo que me rodea.

Cada uno de nosotros somos responsables del caos existente a nuestro alrededor, en nuestra sociedad y país. Como decía Krishnamurti

"cada uno en sí es a la vez la sociedad y el individuo, es tanto la violencia como la paz, es esta extraña mezcla de placer, odio y miedo, agresividad, dominación, amabilidad y ternura."

Y es que somos responsables de nosotros mismos. Somos responsables de lo que hacemos, de lo que votamos, de lo que pensamos y de cómo actuamos.

Criticar, quejarse de lo que uno es responsable es tan absurdo como ponerte en bañador en una hamaca esperando que salga el sol en un día de lluvia (ocurrencia realmente estúpida la mía).

Antes de llegar a casa he parado en una librería y he adquirido uno de esos libros que sé, por el autor, es una maravilla: 'Todo se arregla caminando' de César Antonio Molina. El título dice mucho de lo que también pienso. Como no llovía, he vuelto caminando y, sinceramente, mis pensamientos han sido muy diferentes de los del inicio del día exceptuando uno: sigo sin entender lo político.

Termino con una de esas primeras frases que he leído del libro:
"La vida pública tiene un vértigo embriagador y en esa borrachera uno se siente feliz, seguro y libre de peligros, aunque sea una sensación irreal."

Tal vez sea esa la esencia, el elixir para muchos. Para mi dejó de serlo hace tiempo. La vida pública te consume, te alcoholiza de irrealidades. Cuando sales, por uno u otro motivos, comienzas a sentir la esencia, el perfume, de lo real. Comienzas a tocar la vida, esa vida que parece algunos no perciben y, por ello, viven ajenos al mundo que, al fin y al cabo, es el que pone o quita, mueve esas fichas con una estrategia que en ocasiones nos hace preguntar el por qué.

Feliz noche amigos.

Dice un Proverbio hindú que...

"Nada ha cambiado. Sólo yo he cambiado. Por lo tanto, todo ha cambiado"

domingo, 17 de abril de 2016

17.04.2016... Orinar en Barcelona es más barato.

Las costumbres, sobre todo las buenas, nos atrapan. No nos damos cuenta de ello, pero se va generando en nosotros una especie de dependencia que cuando se rompe, por el motivo que sea, te descoloca.

Las sesiones running de domingo no son lo mismo en solitario. La distancia menor se hace más larga, el tiempo pasa más lento, los pensamientos van descolocándose en vez de colocarse; cuando no has hecho más que 11 kilómetros de los 16 habituales, parece que tus zancadas te llevan solas hacia casa porque tus piernas no quieren dar una más.

Todo lo que quiere parecer absurdo tal vez no lo sea, puede que signifique algo. Todo eso que pasa por nuestro lado y no le damos más importancia que la mínima, a lo mejor la tiene y el tiempo será el que nos la muestre más adelante, en su momento.

La verdad es que hoy he estado vagabundeando en pensamientos y palabras, sin saber muy bien ni qué hacer ni qué escribir. Sé mucho de lo que tengo que hacer, sí, y también de lo que debo escribir; en algunos casos va en conjunto, pero hoy me falta el cómo, el impulso.

Ha sido esta una de esas semanas que podemos valorar en positivo; sin parar, pero con pasos bastante firmes. Es curioso cómo, en ocasiones, va mejor lo que por regla general o lógica debía ir peor y peor lo que debería ir mejor.

Estaba repasando, y tal vez sea eso lo que me ocurre, que es tal la cantidad de temas que se agolpan en la cabeza, que se acumulan de una a otra jornada, que van y vienen sin descanso, que en estos días en los que frenas y paras, te cuesta arrancar. No quieres volver a empezar de nuevo, deseas quedarte sentado en el sillón sin hacer nada ni pensar en nada.

Recordaba, por ejemplo, que no dejo de programar actividades en la Fundación, que he comenzado, por fin, el guión para ponerme a preparar las clases que impartiré sobre Coaching y Liderazgo en un Máster universitario allá por el mes de julio; estamos dando forma a ese otro proyecto que en breve verá la luz, seguimos con nuestros Entreps, la Consultora, la poesía, la vida... ¿y qué? Llegados a este punto, pienso y repienso eso: ¿y qué? o ¿para qué? ¿No sería mejor y cerrando asuntos y dedicarme sólo a lo que verdaderamente me motiva? Ya quisiera yo: leer, pasear por el campo, escribir... ¿vivir?

Echo un vistazo a la programación de la próxima semana y se me ponen los pelos de punta. Aun así sé que todo es cuestión de organización y motivación. Ni lo uno ni lo otro, de momento, me falta. 



Mirando las páginas de estos días pasados, me doy cuenta que esta semana, el martes, hasta estuve en Barcelona en una agradable pero intensa reunión de trabajo. Parece más distante, en otra semana; pero fue esta, hace unos días. El tiempo a veces pasa deprisa y otras se nos alarga.

En el cuaderno guardé el ticket del baño de la Estación de Sants. Cuando llegué desde Madrid decidí ir andando al lugar donde había quedado, no era una distancia especialmente larga, unos tres kilómetros, pero en esa previsión mía, pasé por el baño antes de iniciar el camino.

Introduje un euro y me devolvió 0,50. Cogí el ticket y leí, por si me había equivocado. No, efectivamente orinar en la estación de Barcelona cuesta 0,50 euros. ¿Por qué digo esto? Porque si no recordaba mal, orinar en la estación de Madrid, Atocha, cuesta 0,60. 

No sé por qué me hizo gracia. Parece absurdo que uno esté todo el día metido en mil y un charcos, en mil y una situaciones diferentes y se guarde una tontería así.

No quedó ahí la cosa. El otro día, al llegar por la noche a la Estación de Atocha, decidí ir a echar un pis al aseo y comprobar, por si estaba equivocado, lo que realmente cuesta orinar en Madrid. Efectivamente, 0,60 euros. ¿Somos más caros? Cobramos el apretón más caro en Madrid que en Barcelona. ¿Será porque en Barcelona el número de usuarios sea mayor y salga rentable un precio menor o, será, que en Madrid evacuemos menos y haya que subir un poquito el precio de la micción?

De seguro tendrá una explicación tan absurda como el hecho de que yo, a estas horas del domingo, despidiendo la semana, lo esté escribiendo por aquí , como si se tratara de un hecho tan trascendental como que... llegue a convertirse en uno de los motivos por los que nuestros paisanos catalanes quieran independizarse del resto.

Oye pues, visto lo visto, a lo mejor sí. Que en Madrid sea más caro mear puede ser una de las causas del conflicto. Creo que esta semana se reunen Puigdemont y Rajoy; mañana mismo enviaré una nota a La Moncloa para que lo tengan presente los sabios del lugar en el orden del día como posible tema trascendental para el futuro del país.

Bueno, valgan estas líneas para terminar, con una nota de humor, unos días realmente intensos y que den pie a otra semana que, sin duda, no estará exenta de follones varios pero, sin duda, también de poéticos momentos.

Feliz Semana...

Es verdad que todavía no conozco un solo proyecto en la vida que nazca sin problemas o sea un éxito sin esfuerzo.

sábado, 16 de abril de 2016

16.04.2016... Reflexiones Personales VII.

De los días se aprende tanto como de las noches. Tan interesante es lo que se vive como lo que se duerme.

Impresiona a veces como nos complicamos la vida, la cabeza, más de lo normal sin necesidad.

Recomiendo que la gente escriba tanto o más como yo lo hago, si es posible mejor. Cada día tengo más claro que escribo por necesidad psicológica, no económica. Escribir siempre me ha generado y me genera problemas. Lo que uno escribe abiertamente, en público, cuando se lee puede ser entendido de una manera u otra por quién lee.

Es muy difícil escribir pensando lo que puede sentir o interpretar uno u otro lector. Hay que escribir para uno mismo, para sí. Si se decide hacer público, simplemente hay que pensar en que has compartido alguna historia, emoción o idea que el resto puede interpretar como le plazca pero nunca como lo es para ti. 

Un determinado poema, un cuento, un relato o historia, las páginas de un diario público, todo es interpretable por muchos pero, sencillamente, sólo uno es dueño de las palabras: quien las escribe.

En un diario, aunque sea público, debemos también escribir nuestras tristezas, abrirlas o silenciarlas para que terminen muertas como nosotros.

Escribimos diarios para morir o para vivir. O tal vez escribimos diarios para que nos vivan una vez muertos.



Antonio Colinas publica su libro biográfico 'Memorias del Estanque' y yo me echo en sus brazos. Cada vez me gusta más esconderme en páginas biográficas, será porque uno puede ir ya escribiendo las suyas. Tal vez estas páginas diarísticas lo sean ya en parte.

A raíz de esta publicación ABC publica hoy una interesante entrevista con el autor:

"porque ignoramos los sentimientos o ignoramos los razonamientos, y por eso yo digo que el poema ideal es aquel en el cual el poeta siente y piensa a la vez, se emociona y razona."

Nos llueve el día y así lo dejo. No sé muy bien lo que me digo ni lo que escribo.

Dice Tolstoi que...

“Hay que escribir en borrador, sin reflexionar demasiado sobre el lugar y la precisión de expresión de los pensamientos. Copiarlo una segunda vez, suprimiendo todo lo superfluo y otorgándole su verdadero lugar a cada pensamiento. Copiarlo una tercera vez, trabajando sobre la precisión de las expresiones. Evitar los juicios y las descripciones. Evitar todo movimiento o expresión que pueda ofender a los otros…” 

miércoles, 13 de abril de 2016

domingo, 10 de abril de 2016

10.04.2016... Compartir con lo Importante!

La verdad que hoy no pensaba escribir. Más que nada porque a veces pienso que, esto que voy dejando por aquí, compartido, que en parte pretende quedar ordenado como en un cajón, espero sea leído por algún día por aquellos que, más allá de mi existencia, quieran saber o conocer cómo pensaba, vivía o fue el que fue -padre, abuelo, amigo o tío- y no imaginen - o sientan- que a veces, ese que cree ser de los que se pone frente a un león a dieta, que aconseja como Coach a tantos valientes de la vida, puede llegar a sentir ciertas angustias por esos giros inoportunos que de vez en cuando nos presenta el camino.

Tal vez desperté con algo de ansiedad. Uno llega a conocerse más de lo que debe. Me di cuenta nada más levantar que la cabeza había estado vagabundeando toda la noche. Me ocurre pocas veces; resulta que uno es tan humano como el resto. Lo mejor de hoy, domingo, es que posiblemente el antídoto perfecto estaba en mi mano. 

No me apetecía nada pero, más que nunca, salir a correr se convertía en una necesidad vital; hacerlo bajo ese Cerro de los Ángeles, lugar místico que tantas veces me ha servido -y sirve- de lugar de encuentro conmigo, de orden y equilibrio, de reflexión, de respuesta, lo mejor.

Y así ha sido. Nuestros 16 kms de conversaciones en mil y un temas ajenos, pero suficiente para despejarme y equilibrarme mental, física y espiritualmente. Mañana será otro día.  

Hoy es verdad que amaneció uno de esos días grises y fríos; mañana puede salir el sol por encima de esas nubes. Mi pensamiento siempre trata de ser así, aunque a veces cueste. Prefiero quemarme con el hielo o coger un resfriado con el sol. Así soy yo.

Pensaba hoy que es realmente curioso que yo, que me caracterizo entre otras muchas cosas por ser una de esas personas amantes de la soledad voluntaria y silenciosa, luego sea uno de los máximos defensores de las relaciones humanas, de los sentimientos y emociones que nos unen.

Lo más enriquecedor de la vida es que sea compartida. Una vida sin compartir es una vida sin sustancia.

Lo esencial de nuestras vidas, esa única que se nos permite vivir, es compartirla con aquellas personas que queremos.



Es cierto que en el caminar de ese largo recorrido, a veces angustioso, de nuestro vivir, son muchas las personas que se nos cruzan, que nos buscan, que nos alaban y dicen todo aquello que nos agrada escuchar, que se nos acercan en esos instantes de diversión o alegrías.

No sé si por suerte o desgracia, desde muy joven he vivido el mundo de los círculos de interesados. Esas relaciones contaminadas por el interés, que se mueven alrededor de uno, provocando en ocasiones una confusa ficción difícil de separar de lo real. 

He sentido la soledad de la responsabilidad, el éxito y el más absoluto fracaso. Tengo gravado en el alma lo fácil que es emborracharte de elogios y caricias envenenadas, cuando todo parece ir bien; pero, fundamentalmente, lo difícil que es que alguien se acerque a ti, te sujete y abrace, te hable con sinceridad de tus equivocaciones o aciertos, te anime y te diga "no pasa nada", cuando nada de aquello existe.

Con estos años que tengo, que no son muchos -ja, ja- pero son, sé de sobra que son esos últimos, los que sólo están en esos momentos difíciles; son los de siempre: tu familia y un puñado de amigos.

En los momentos verdaderamente jodidos pocas personas están junto a ti. Casualmente, en esos casos, alguna de esas persona que está, porque siempre está y ha estado incondicionalmente, es esa que posiblemente más hayamos despreciado o apartado en los momentos de falsas dulzuras.

Familia, Amigos. No son tantos, no te ríen todas las gracias, no te dicen lo que te gusta escuchar, no te aguantan todas esas tonterías, pero... siempre están. ¿Por qué? Muchas veces no es por lo que haces o das por ellos, que siempre es demasiado poco. Simplemente es porque algunos ponen por encima de su interés personal, de su comodidad, de su vida, el valor que tiene compartir con los que realmente le merecen la pena: contigo.

Y eso es lo que una vida termina por ser. El valor que tiene agarrarte y rodearte de los tuyos, esos que siempre están ahí, posiblemente inmensos en los dolores que puede provocar caminar junto a ti, difícil de aguantar, pero siempre a tu lado de manera incondicional, en ese silencio que marca las horas de lo que más vale: tu vida.

Muchas veces deberíamos pensar, más allá de esa felicidad momentánea y egoísta, si somos merecedores de tantos que nos acompañan compartiendo sus vidas de manera incondicional. Y nosotros ¿qué aportamos, qué compartimos? A veces lo pienso. ¿Qué aporto? Es un examen que deberíamos hacer de vez en cuando, si no siempre. 

¿Qué aportamos, qué damos a los demás, a los que verdaderamente importan?

En fin amigos, con estas posibles tontas y absurdas reflexiones, tal vez enigmáticas pero cargadas de sentido para mi, escritas como un vómito sin orden, control ni corrección, me despido de esta semana y domingo...

Música Running: La Habitación Roja - Nuestro Momento

Dice Erich Fromm que...

"El sentido de la vida consiste solamente en el propio acto de vivir."

sábado, 9 de abril de 2016

09.04.2016... Reflexiones Personales VI.

Me decía yo mismo a mi mismo, esta mañana, que no sé por qué hay determinadas circunstancias en la vida que no me gustaría haber vivido ni recordar. Los hombres somos los únicos seres que cuando no tenemos problemas, tratamos de buscarlos hasta encontrar. 

Mientras A jugaba su partido de liga de baloncesto, en Móstoles, he salido a dar un paseo reflexivo, frío, contemplando el inmenso azul del cielo y esos campos verdes que nos visten ciertas zonas de nuestra comunidad. Muchas veces, para pensar, nada como mirar el infinito. El infinito es todo menos la vida. La vida tiene un tiempo, porque el tiempo es siempre. Retorcemos la vida, la tensamos como si fuera infinita, como si no tuviera límites, sin darnos cuenta que en cualquier momento puede romperse sin tener necesidad de ello. 



Lo peor de tomar una decisión, es que nunca sabrás si has acertado o no hasta que no pase un tiempo. Cuando asumes la responsabilidad de hacerlo, ya no caben dudas: el mayor acierto, siempre he dicho, está en dar el paso. 

A lo largo de nuestras vidas es difícil no equivocarnos o tomar decisiones equivocadas. Por eso he tratado siempre de no prejuzgar a los demás. Lo que es bueno para unos, puede ser malo para otros y viceversa. 

Una mala decisión en tu vida puede tirar por la borda una reputación, pero no una vida. La reputación se va construyendo con el tiempo, paso a paso, decisión a decisión. Y mientras haya vida hay tiempo de rehacer el camino.

Muchas veces deberíamos preguntarnos y analizar más los porqué que culpar o enjuiciar prematuramente. Cuando alguien acierta, nadie le critica. Cuando alguien falla, todo el mundo conoce el porqué sin saber ni haber vivido esa experiencia.

La vida de cada uno es del que la posee, de sí mismo, por eso entrar a prejuzgar, mediatizar u opinar, es algo extremadamente peligroso.

Somos dueños de nuestros sueños, de nuestros silencios y de nuestros actos. Caminamos por un mundo repleto de obstáculos y tomamos decisiones, acertadas o no, a cada momento.

Pero no estamos solos en el mundo. Vivimos y convivimos; dependemos y dependen de nuestros actos, de nuestros aciertos y errores. El tiempo te hace medir con mayor precisión tus actos, porque de tus actos provienen consecuencias no sólo para nosotros, sino para los que nos rodean.

Siempre había supuesto, que los años te aportan cierta experiencia a la hora de elegir los caminos menos embarrados. No tengo muy claro que así sea. Curiosamente, no hace mucho, escribía por aquí que hay etapas para todo, pero cada una tiene su tiempo. No deberíamos intentar vivir una etapa a los 70 años que deberíamos haber vivido a los 40. Y tampoco podemos vivir con 40 años como si tuviésemos 70.

En la vida uno no es uno mismo; no es lo que aparenta hacia el exterior. Cuando terminamos nuestra camino, uno es lo que tiene, lo que le acompaña: el espíritu, la familia, los amigos. Si no tiene nada de eso, no es nada.

Por eso son siempre tan importantes nuestras decisiones y actos, pero tal vez lo sean más, si cabe, cuanto más mayores seamos. Desgraciadamente, el tiempo para enmendarnos será menor.

Hay conversaciones que evitas, que no quieres tener. Hay conversaciones que cuando las tienes es posible que perduren en el recuerdo para siempre, otras, en cambio, se olvidan al instante. Hay conversaciones que tienes y a lo mejor deberías haber evitado pero otras, sin duda, es posible que si las hubieras tenido a tiempo hubieran ahorrado, también, otro tipo de situaciones.

La vida es como una novela de la que posiblemente no conocerás nunca su final. Hay novelas aburridas o divertidas, como vidas. Hay vidas peligrosas, como de novela. Hay tantas vidas como novelas, cada uno tiene la suya porque a cada uno le toca vivir una.

Siempre he intentado buscar el significado de las cosas. He creído que todo tiene un porqué en esta vida. A veces me es muy difícil encontrarlo.
Los retos se plantean para evolucionar, por eso es lógico que nos asusten.

viernes, 8 de abril de 2016

Dice Einstein que...

"Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos"

jueves, 7 de abril de 2016

Momentos: Jardines De Kesington


Dice Bernardo Stamateas que...

"La gente exitosa asume riesgos pero no comete tonterías. Las personas que logran el éxito son precisas, decididas, saben lo que quieren y hacia dónde van. Son aquellas personas que se elevan las alturas porque no se consuelan mirando desde abajo, sino que se preparan, escalan y no paran hasta alcanzar la cima. Y, desde allí, miran hacia arriba, porque saben y entienden que la inspiración siempre viene de lo alto."

miércoles, 6 de abril de 2016

martes, 5 de abril de 2016

05.04.2016...'El Tiempo' por José Luis Moreno - Wall Street International.

Cada vez medito más sobre el tiempo. El tiempo que queda, el tiempo que se va, el tiempo que desaprovechamos, el tiempo que vivimos, el tiempo que se nos escapa. Todo es tiempo y tiempo es justo lo que no tenemos.

Os dejo el último artículo que he publicado en Wall Street International y que lleva por título 'El Tiempo'. No dejan de ser reflexiones, pensamientos, ideas de esas que a todos nos vienen de vez en cuando pero que suelen marcharse con la misma rapidez. Deberíamos interiorizarlas y hacerlas nuestras ahora que hay... Tiempo.

Artículo completo aquí:







Motivación: Nuestro Miedo...

Dice Erich Fromm que...

Solo la persona que tiene fe en sí misma es capaz de tener fe en los demás.

lunes, 4 de abril de 2016

Debemos aceptar la incertidumbre como parte de nuestra vida.

Entradas más leídas durante el mes de Marzo.

Estos son los artículos/post/entradas más leídos en este pequeño blog durante el mes de Marzo de este año:




Os invito a que vosotros también  leáis, si os apetece...

1º Lady Vicky Barber y eso de la... ¿Pogonofilia?

2º Alentar el odio.

3º Respirar Minaya.

4º Soy un Cateto.

5º El Desconocido.

Muchas gracias por seguirme. Espero que os hayan gustado o, en su caso, hecho pensar...


Uno lee un poema como desnudando la belleza. Desprendiendo cada prenda, saboreando cada verso hasta no encontrar más que ese mundo que es el latido del cuerpo.

domingo, 3 de abril de 2016

03.04.2016... Códigos Éticos.

Nos hemos metido en abril como sin haber sentido marzo. Y así, ahora que me ponía a echar unas líneas por aquí, me he dado cuenta que caminamos adentrados en la primavera, hacia el verano, sin ni siquiera habernos enterado del invierno.

Esta mañana, el clima nos permitió disfrutar de nuestros tradicionales 16 kilómetros de encuentro con el Cerro de los Ángeles. Algo más forzado que en otras ocasiones, fundamentalmente debido a no dedicar muchos momentos, últimamente, al running; pero igual de feliz y contento que siempre. Si se quiere, se puede. Los días comienzan a alargarse, lo peor del clima debería haber pasado ya, y toca ya dedicar más tiempo al trotar que al caminar.

Repaso esta semana que abandono, me doy cuenta que el tiempo se me va en mil cuestiones, pero no llego a rematar ninguna. En marcha varios proyectos que no terminan de conjugarse o acoplarse para ser lanzados o dar los primeros pasos. Te das cuenta que los días y las horas son los que son y no dan más de sí. 

El jueves viajé a Valladolid para inaugurar, junto a la diputación provincial, una jornada sobre los nuevos retos de las administraciones locales públicas. Valladolid es una ciudad encantadora y acogedora. El clima acompañó y pude disfrutar, en la noche del jueves, de un recorrido gastronómico por los bares del centro y en la mañana del viernes, poder dar un paseo a orillas del Pisuerga mientras reflexionaba sobre alguno de los temas que trataríamos.

La verdad es que la Jornada fue bastante interesante y entretenida. Las ponencias de prestigiosos Catedráticos como Rafael Jiménez Asensio, Luciano Parejo o Eduardo Gamero, nos llevaron desde la Transparencia, Ética y Buen Gobierno al Nuevo Régimen de la Administración Electrónica pasando por la incidencia de las nuevas Leyes aprobadas en esta legislatura en la administración local.



Me resultó especialmente interesante la intervención de Rafael Jiménez Asensio hablando de Ética Pública.

Rafael Jiménez Asensio es, entre otras, Cosultor Institucional y Catedrático en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Tiempo atrás fue Director de la Fundación Democracia y Gobierno Local, de la que ahora tengo el honor de ser su Gerente. 

Recomiendo la lectura de su blog La Mirada Institucional, en el que se define como un hombre ocupado y preocupado por la mejora continua de las instituciones públicas.

La verdad es que a todos, en el ámbito político y público, se nos llena la boca de hablar de Ejemplaridad, Integridad y Transparencia. Parece que hemos puesto de moda algo que debería ser innato.

Se está generando una especie de carrera a ver que organización política, o administración pública, aprueba primero Códigos de Conducta. Casi todos los días leemos en la prensa iniciativas de este tipo. El último, por cierto, fue aprobado la semana pasada por el Partido Popular de Madrid con el título de Código Ético del Partido Popular de Madrid.
La verdadera prueba de la excelencia personal radica en la atención que prestamos a los pequeños detalles de la conducta, la cual con tanta frecuencia descuidamos” (Epícteto)
Sobre todo en los últimos años, las administraciones y, sobre todo, las organizaciones políticas, tratan de demostrar que toman medidas al respecto de la prevención de malos comportamientos éticos. No tengo muy claro si esto de llenar la sociedad de códigos que, en la mayoría de los casos, obedecen a cosmética, nos lleva a algún sitio o si, verdaderamente, tiene un carácter preventivo de posibles malas conductas o acciones. Desde mi punto de vista la ética es lo único que no es cosmética.

Alguien que por su acción u misión genere dudas, no puede estar representando ni a un partido político, en cualquier puesto, ni mucho menos a un gobierno.

Resulta curioso ver, en la presentación de estos nuevos Códigos de Conducta Ética, que suelen sustituir a otros Códigos de Conducta Ética aprobados anteriormente por los mismos que aprueban el nuevo, a personas que, en un momento dado, por su histórica dedicación o responsabilidad, su simple ejemplaridad debería ser suficiente para generar confianza. Que sean los mismos los que aprueban nuevos códigos cada año, me hace poner en duda la capacidad, tenacidad, o efectividad del papel escrito. 

El problema de la ética pública es salvaguardar la ética institucional. Las personas están de paso tanto en los partidos políticos, en las organizaciones del tipo que sea como en las instituciones.

Desde mi punto de vista, antes de ser, antes de estar, uno debe de haber interiorizado en sí mismo el código de conducta ética, como acto preventivo. Los Códigos Éticos no sirven de nada si lo único que se pretende es aprobarlos para únicamente publicarlos o generar imagen.
“Es preciso estar recto, no que te pongan recto” (Marco Aurelio, Meditaciones, Alianza Editorial, p.42)
Y dicho esto, señores, me voy a sumergir en la literatura y la filosofía. No hace falta llenar los archivos de códigos de conducta, todo esta en los libros, todo nos lo dejaron escrito los sabios. Todo está en cada uno. Ético no hay que parecer, hay que ser.

En breve volveré sobre este tema que me resulta muy interesante.

Feliz noche.