viernes, 28 de febrero de 2014

'Volver a nacer' por Juan Manuel de Prada


Renacer (foto de A. Ruiz Pérez, Puerto Rico)

En un pasaje del Evangelio de San Juan, se nos narra la hermosa conversación nocturna que Nicodemo mantiene con Jesús: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? pregunta Nicodemo. ¿Acaso se puede entrar otra vez en el seno de la madre y volver a nacer?». Y Jesús le responde que, en efecto, cualquier hombre, no importa cuán viejo sea, puede volver a nacer del Espíritu. Se trata de uno de los pasajes más inspiradores del Evangelio, porque nos habla de la posibilidad de renovarnos de forma profunda y radical, resucitando sobre las cenizas del hombre viejo. También es uno de los pasajes más definidores de la esperanza predicada por Jesús: convertirse es 'volver a nacer'; y, una vez abrazados a esa vida nueva, nadie va a pedirnos cuentas de la vida antigua que hemos decidido dejar atrás. No importa lo que hayamos sido, no importa lo que en el pasado hayamos hecho o dejado de hacer, sino lo que hacemos aquí y ahora, lo que somos a partir de este instante; porque la vida humana está constantemente abierta a un renacimiento. Esta es una idea de una gran belleza que al hombre moderno le cuesta mucho aceptar, tal vez porque previamente se ha endiosado: y quien es incapaz de reconocer sus yerros no puede concebir que tales yerros puedan llegar a borrarse, sin dejar hipotecas, una vez que hemos renegado de ellos.Resulta muy aleccionador comprobar cómo, en nuestra época, mucha gente que ha errado trata de ocultar desesperadamente su yerro; y, cuando ya no puede hacer nada por seguir ocultándolo, su vida se desbarata por completo: entre las personalidades públicas, tales yerros no reconocidos suelen acabar con carreras prometedoras o con la condena al ostracismo de quienes antaño habían disfrutado del aplauso del mundo; en la vida cotidiana, las consultas de psiquiatras están invadidas de personas incapaces de reconocer plenamente el mal que hicieron y de aceptar los efectos benéficos del perdón.

Pero ¿en qué consiste ese volver a nacer del que se nos habla en este pasaje evangélico? A la conversión los griegos la llamaban (y así aparece designada con frecuencia en los textos neotestamentarios) metanoia, que significa 'cambio de mente', un cambio radical en nuestro modo de pensar y de actuar, un encuentro con la verdad no solo como conocimiento teórico, sino como transformación radical de la vida entera.Naturalmente, tal metanoia no puede lograrse sin arrepentimiento; y, en general, no hay posibilidad de nacer a una vida nueva sin renegar de nuestros antiguos errores. Pero renegar del error exige coraje, humildad y fortaleza: coraje para juzgar en conciencia nuestra propia vida; humildad para reconocer el mal que hemos causado; y fortaleza para no sucumbir a la tentación de volver a causarlo. Tanto humildad, coraje y fortaleza solo los puede brindar la contrición, que es como se llama ¡o se llamaba! al dolor espiritual que nace de reconocer el error y llegar a detestarlo, con el propósito de no repetirlo jamás. Por supuesto, aun detestando los errores que cometimos, podemos volver a incurrir en ellos (ya se sabe que el hombre es el único animal que tropieza en la misma piedra); pero sin ese dolor no puede haber auténtica metanoia. Para abrirse a una vida nueva, primeramente hay que tener valor para aborrecer la antigua; y renegar de los pasados hábitos, a veces inveterados, es tal vez el desafío máximo al que se puede enfrentar una persona.

La necesidad de una metanoia radical es tal vez la más noble aspiración de toda persona que aún no haya extraviado por completo la noción de su humanidad; pero es también una obligación colectiva. En una época como la presente, en la que las sociedades se hunden por todas partes, es preciso cambiar las costumbres y la inteligencia de las clases rectoras, mejorando el fundamento de las cosas a la luz de principios nuevos. Pero a las sociedades de hogaño les ocurre lo mismo que al hombre contemporáneo: son incapaces de reconocer los yerros cometidos, y en consecuencia no pueden obtener los efectos benéficos del perdón. Esta incapacidad las mantiene prisioneras del mal, incapaces de renegar de él; esto se percibe muy claramente, por ejemplo, en los deseos que todos tenemos de superar la llamada 'crisis económica' que nos golpea... sin renegar de los errores que nos condujeron a ella; y queriendo, además, seguir viviendo como lo hacíamos antes de padecerla. Esta incapacidad para la verdadera metanoia, para un volver a nacer, es consecuencia del endiosamiento del hombre que se niega a reconocer su culpa, que disfraza el mal con la máscara del bien y que, al fin, se ahoga en el mal que ha convertido en su hábitat natural.

Leer más:  Volver a nacer  http://www.finanzas.com/xl-semanal/firmas/juan-manuel-de-prada/20140223/volver-nacer-6911.html#VwZ1TyAlmRFT3ipI
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Dice Pedro Salinas que...

"Con el júbilo
de ir viviendo una vida
inocente entre errores,
y que no quiere má
que ser, querer, quererse
en la gran altitud 
de un amor que va ya
queriéndose
tan desprendidamente
que aquello que no es él,
que va ya por encima
de triunfos o derrotas,
embriagado en la pura
gloria de su acertar."

lunes, 24 de febrero de 2014

domingo, 23 de febrero de 2014

Los diez días del bebé Zion...




Cuando Robbyn llevaba veinte semanas de embarazo, supo que el niño que llevaba dentro tenía el síndrome de Edwards, también conocido como trisomía 18, una alteración cromosómica que produce graves problemas en los órganos internos del feto. Si sobrevive al parto, normalmente el niño muere dentro de su primer mes de vida extrauterina.

Ella y su marido Josh Blick, padres de otros cuatro hijos, no lo dudaron, a pesar de que les sugirieron abortar: "Nuestra elección es siempre la vida y darle una oportunidad", afirmó la joven. Y así nació Zion el 11 de enero de este año, llevando la alegría a este matrimonio de Illinois (Estados Unidos), donde él es pastor de la comunidad cristiana de Alpine Chapel. Decidieron que cada día de los que estuviera el pequeño en casa sería el absoluto protagonista de su vida. 

Cada minuto
Porque les habían pronosticado que moriría durante el embarazo, primero; durante el parto, después; a los pocos minutos de nacer, cuando nació. Pero el pequeño, que pesó 2,1 kg, resistía, y tuvo fuerzas suficientes para conocer el hogar familiar durante una semana. "Fue nuestra mayor alegría. Nuestros hijos rezaban continuamente para que pudiese venir a casa", cuenta su madre: "¡Fueron una alegría y una plenitud tan grandes!".

Desde que entró por la puerta grabaron en vídeo los mejores momentos de la existencia de Zion, sin saber cuánto duraría. "Literalmente no me lo quité de los brazos en siete días", dice Robbyn: "Fue querido y mimado cada segundo de su vida". Les dio tiempo a celebrar con una tarta su primera semana. Al noveno día tuvo unos primeros problemas de respiración, que logró superar. 

Muerte en paz
Pero la jornada siguiente Dios se lo llevó consigo tras una muerte "en paz y perfecta" rodeado de los suyos: "Está con Jesús, que es donde mejor puede estar", transmitieron los Blick a sus cuatro desconsolados pequeños.

El joven matrimonio preparó un vídeo y lo subió a la Red (ver abajo), y se ha convertido en viral, además de ser repicado por televisiones de todo el mundo.

Le dan las gracias a Dios
"Mi dulce y precioso Zion, tú eres mi regalo", dice Robbyn en él: "Cada vez que respirabas era un momento para respirar la belleza de la perfección de Dios. Cada latido de tu corazón era una medida de amor. Cuando escuchaste la voz de tu padre, miraste hacia él. Besé tu rostro un millón de veces, y quisiera haberlo podido hacer un millón de veces más".
En el vídeo también se escucha la voz de Josh: "Quiero que sepas que no tienes que ser grande o alto ni gritar para llamarnos. No tuviste que subirte a un púlpito ni escribir un libro para captar nuestra atención. Simplemente, lo hiciste. Hiciste más en tus diez días sobre la tierra de lo que nunca pude esperar. Es lo más duro que he vivido nunca. Pero quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti".

Los Blick dan gracias a Dios por permitir que Zion haya formado parte de sus vidas. Y es también el mensaje que han querido transmitir: que esa vida que les propusieron suprimir tenía un sentido. "Él ha hecho el cielo un poquito más cercano a nuestro corazón", dicen ambos dirigiéndose al Señor: "Tu amor por él nos recuerda cada día para qué vivimos. Gracias por compartir a Zion con nosotros".
Lo primero que habría que hacer para corregirnos es reconocer nuestros errores.

sábado, 22 de febrero de 2014

Dice Osho que...

"La sociedad ha hecho una cosa, que es enseñarte a reprimir todo lo negativo y fingir lo positivo. Ambos son peligrosos. Fingir lo positivo es falso, es una hipocresía, y reprimir lo negativo es peligroso, es venenoso, envenena tu sistema."

viernes, 21 de febrero de 2014

Majorité Opprimée de Eléonore Pourriat





La cineasta francesa Eléonore Pourriat grabó un pequeño corto hace cinco años, Majorité Opprimée, en el que narra un día en la vida de Pierre, un hombre que vive en un mundo en el que los roles de género se han invertido: las mujeres actúan como hombres, los hombres como mujeres. Pierre sale de casa para dejar a los niños en la guardería, habla con su profesor (que lleva velo) y recibe un par de piropos por el camino. La historia no es agradable: Pierre es víctima de una agresión sexual.
La película, que sólo dura 10 minutos, pasó sin pena ni gloria por diversos festivales de cine pero, cosas de internet, se ha hecho viral esta semana, gracias a su versión con subtítulos en inglés, que va ya por los dos millones y medio de visitas.
¿Por qué una película de hace cinco años, que no critica ningún problema novedoso, se hace de repente viral? Su directora asegura en The Guardian que actualmente hay más interés en este tema: “En Francia, hace cinco años, la gente me preguntaba si consideraba algo contemporáneo ser feminista. Hoy nadie hace esa pregunta. La lucha feminista es más importante que nunca. Hace cinco años me sentía como un extraterrestre. Ahora mi película está haciendo ruido porque hay derechos en peligro. Mira lo que está pasando en España con el aborto, y toda la homofobia y el sexismo”.

Para Pourriat era importante hacer que los hombres sintieran lo que sienten las mujeres. “Muchas veces cuando las mujeres sufren una agresión, la gente dice que es su culpa. Incluso gente cercana. Esto es lo que quería mostrar con mi personaje”, explica la realizadora. Y lo cierto, a juzgar por sus millones de visitas, es que lo ha logrado.



Si eres una persona infeliz ni siquiera el dinero te hará feliz. 

jueves, 20 de febrero de 2014

Querido hijo...

Se disciplinado en todo lo que hagas, mejorará tu calidad de vida.

Dice Ralph Waldo Emerson que...

"No conozco don más indiscutible que el de la tenacidad de propósito, que, a través de todos los reveses, jamás cambia, impávida en los buenos y malos pasos, venciendo toda oposición hasta llegar al puerto."

martes, 18 de febrero de 2014

Dice Pedro Salinas que...

"Ser poeta es representarse, partiendo de su ser, ser otra cosa; no imitar el simple sucedido de la vida material, sino inventárselo, cual si no hubiera acaecido; transformar el suceso bruto, ya sea psicológico, ya material, en creación profunda, de tal suerte que nos parezca que a él se le ocurrió lo ocurrido."

domingo, 16 de febrero de 2014

De running dominical...

No sé si somos los hombres en general, o soy yo en particular, esos animales de costumbres que en cuanto nos las cambian nos provoca una especie de desorden, de desazón, que nos hace sentir que nos falta algo. Eso venía pasando los últimos domingos. Por unas cosas u otras, por casualidades varias, esas salidas running de largo recorrido, acompañado de Clemente, no se producían. Hemos acostumbrado el cuerpo y la mente a disfrutar de esa hora y media corriendo, charlando, desahogando penas o compartiendo alegrías, sintiendo el calor o el frío, el viento o las gotas de lluvia; respirando la paz espiritual del Cerro de los Ángeles o simplemente escuchando nuestro entrecortado respirar por alguna ruta mil veces recorrida. Un momento que llega a convertirse en necesario, un momento que llega a formar parte de esos que son los verdaderamente felices. Cuando las circunstancias te obligan a no tenerlo, lo valoras mucho más y echas de menos como si te quitasen algo importante de tu vida, que has hecho tuyo.

Hoy hemos vuelto a salir. Hacía frío, el clima invernal prosigue, pero hemos tratado de buscar ese ritmo cómodo que, zancada a zancada, nos llevase hacia la falda del Cerro y respirar ese misticismo que sólo allí se respira. Hora y media, cerca de 15 kilómetros y la sensación de, más allá del esfuerzo, haber recuperado el instante robado.
¿Madrugar en domingo? Sí ¿Sacrificio? No. Cuando te duchas y te sientas a leer la prensa, mientras el resto de la familia todavía duerme, te das cuenta de haberle ganado al día mucha más vida
Es una percepción de vida que que te hace grande, que te hace sentir mucho más de lo que eres. Te duelen las rodillas del esfuerzo, te pesan las piernas, pero notas los pulmones mucho más limpios y la mente clara y en equilibrio. Qué mejor manera de terminar una semana.
Vamos por otra, si Dios lo quiere.


Dice la sabiduría judía que...

"El amor de un padre es para sus hijos; el amor de los hijos es para sus propios hijos''.

sábado, 15 de febrero de 2014

De 'decisiones divinas' o 'divinidades' varias...

Si uno tiene un momento, un instante de reflexión y pensamiento, casi siempre es en fin de semana, en días como este en los que despierta temprano, descansado, contempla un día gris y lluvioso que hace retocar los planes y decide que los mejores versos de la historia de la poesía se han escrito en días así.
Pensábamos bajar a nuestra casa del pueblo, sentir ese otro olor y ese otro viento que nos reconforta. Pero el día no ha amanecido apropiado: lluvia y frío. Ha sido la lluvia, principalmente, lo que nos ha retenido: recorrer 200 km con el asfalto mojado, para no poder, ni siquiera, salir a respirar el campo. Me he sentido cansado de este clima que nos acompaña pero, por otro lado, también he agradecido a Dios tener una jornada como esta, hogareña, en familia, repasando los acontecimientos de la semana; meditando sobre lo bueno y lo malo, reflexionando con uno sobre uno y los otros.
Ahora que termina el sábado, mientras escucho a Ludovico Einaudi y termino de leer las primeras páginas del libro recién publicado 'Francisco. Vida y revolución' de Elisabetta Piqué,   revivo esos primeros momentos de este Papa nuevo que nos revoluciona y despierta a esos cristianos dormidos por esa iglesia institucional que se alejaba de la esencia, merodeo también por mi semana.
Comencé el lunes en Lugo en unas jornadas sobre la Reforma de la Administración. Unas jornadas de un perfil crítico con la ley. Es difícil hacer leyes a gusto de todos. Cuando no se hacen se exigen, cuando se hacen se critican. Así somos.
De mi visita a Lugo, además del conocimiento de los académicos que participaron en la jornada, analizando y reflexionando, desde su punto de vista, sobre los motivos y consecuencias de la ley, me quedo con la experiencia política. No sólo charlé con diputados provinciales de mi partido sino que compartí tertulia y mantel con diputados provinciales socialistas y, concretamente, con el que es secretario general del PSdG, José Ramón Gómez Besteiro, actual Presidente de la Diputación de Lugo.
Y esta semana la política se convertía en protagonista de muchas de mis reflexiones. Por un lado desde el partido se señalaba a Juan Manuel Moreno, que conozco desde hace muchos años, como candidato a la presidencia del Partido Popular de Andalucia. La elección se hacía esperar. Era necesario, desde mi opinión, marcar al líder en Andalucía, una de las comunidades más importantes de España. Por fin se señaló a quién, desde mi punto de vista, estaba señalado desde hacía tiempo. Desde luego opiniones habrá sobre su validez o no, sobre si es la mejor elección o no. La verdad es que fuese quién fuese la persona, siempre tendría admiradores y detractores. A mi me gusta pero, cierto es, no es a mi a quién debe gustar sino a los ciudadanos andaluces que le han de votar. Algún líder de mi partido, como siempre, ha protestado por la presunta forma de 'elección divina'. Casualmente quién protesta ha sido protagonista, autora, de la mayor ejemplaridad de elección 'divina' o 'autoritaria' habida en una organización política, comenzando por la ciudad en la que vivo. Me cuesta pensar, a día de hoy, como estamos, que no haya 'dedos divinos' en las organizaciones políticas. Puestos a pedir, y exigir, por qué no, yo también reclamo que  existan y se provoquen elecciones internas libres desde la base, desde el ámbito local, en el Partido Popular. Pero entonces, claro, a lo mejor algunos se verían obligados a dormir en Getafe.


Y continuando la semana de politiqueo o 'divinidades', paso por mi ciudad, Getafe. Esta semana se ha convertido también en convulsa en lo que a política local se refiere. Pedro Castro, quién fue alcalde del pueblo durante cerca de 30 años, Presidente de la Federación Española de Municipios y abanderado del socialismo populista, se veía obligado a dimitir por ser procesado debido a una denuncia que interpuso mi partido, el grupo municipal del Partido Popular de Getafe, cuando todavía era alcalde, en el año 2009. No ha sido una noticia agradable, lo reconozco. No me es agradable contemplar la caída y humillación de ningún político, sea del partido que sea, por el motivo que sea. Al final el desprestigio es para todos, unos y otros. Pero en este caso el análisis es sorprendente ya que, en primer lugar, he vivido muy de cerca este caso y, por otro lado, es un final que muchos habíamos escrito: cuando se estira la cuerda demasiado o se rompe o se pudre.
Pedro Castro tuvo su época pero, como todo, las épocas épocas son. Pedro Castro se creyó necesario siempre, pero nadie lo es. Todavía me pregunto por qué siguió de concejal tras perder las elecciones. ¿Pensaba que le habían quitado algo que creía en propiedad? ¿Pensaba que podría volver? Curiosamente, por no marcharse a su debido tiempo, por no salir por la puerta de delante, ahora lo hace por la puerta pequeña de atrás, obligado y humillado. Más allá de las ideas, de la diferencia ideológica, me parece una noticia triste para la historia de Getafe.
Pero por otro lado debo poner en valor, porque otros no lo hacen, el reconocimiento al trabajo de oposición, de defensa de los intereses de los ciudadanos, del grupo de concejales del partido popular de entonces. Hacer oposición en municipios como Getafe, en años de mayorías históricas de la izquierda, no ha sido nada fácil. Mantener esos equilibrios entre la responsabilidad, la exigencia interna y la defensa de los intereses generales es muy complicado. Posiblemente sea la experiencia política que, en mi caso, más me haya enseñado y enriquecido. Creo que cualquier político que se precie, antes de tener cualquier puesto de responsabilidad en el ámbito que sea, primero debería de pasar por ser concejal en la oposición en un pueblo. Por eso creo que, independientemente de que no se debe echar leña al fuego, sí creo mi deber reconocer aquello que por muchos fue criticado y de lo que otros viven el resultado: la responsable acción de aquel grupo de concejales. Posteriormente, el tiempo que tarda nuestra justicia, las 'divinidades' habidas,  hayan conseguido que quién ahora viva el resultado no viviese ni las tensiones, ni los desgastes, ni el trabajo que costaba tomar decisiones así.
Y así es la política muy alejada siempre de... la poesía.

Y ahora escucho una maravilla de canción de Max Richter que se titula 'Vladimir's Blues', fuera parece ha dejado de llover, voy a volver a leer un poco antes de preparar la cena a mi familia mientras me tomo uno de esos vinos que guardo y que disfruto en noches así. Es verdad, no bajamos hoy a Minaya, no respiré ese ambiente frío con mezcla de olor a leña, tierra y piedra, pero he recuperado ese equilibrio que te da el calor del hogar. 
La vida es como es, como la hacemos. Nos viene, nos mira, se nos pone enfrente esperando que actuemos de una manera u otra. Son nuestras decisiones las que nos van marcando el ahora.

Cuando unos recogen los frutos del trabajo de otros, lo menos que se debe hacer, si no se agradece, es recordarlo.

viernes, 14 de febrero de 2014

Dice Osho que...

"Una vez que empiezas a depender del otro, 
una vez que empiezas a sentir 
que tu felicidad depende del otro,
se habrá asentado la infelicidad.
Comparte momentos,
pero no dependas".

miércoles, 12 de febrero de 2014

“Los beneficios de la poesía para Profesionales”.


Escribir y leer poesía puede ser muy valioso para el desarrollo personal y profesional de los gestores de empresas, y este artículo explica con buenos argumentos cuatro beneficios directos que se derivan de esa práctica.



Encontramos este curioso artículo gracias a una reseña de Nicolás Boullosa en la que empieza diciendo que: “El menor prestigio social y laboral de las humanidades en comparación con la ciencia no se sostiene: ¿y si las humanidades fueran la salsa de las grandes ideas, diseños y soluciones a problemas?”, una idea que venimos repitiendo desde hace tiempo en esta casa con artículos como éste: "Por qué necesitamos más Humanidades en la formación empresarial".

Boullosa nos invita a incursionar con convicción en esa encrucijada que existe entre las humanidades y la ciencia, un territorio para exploradores que creen de verdad en la hibridación de saberes. Él opina que leyendo o escribiendo, entrenamos nuestra capacidad de atención de manera sistemática y aspiramos a diario, aunque a veces no lo consigamos, a experimentar momentos de concentración ingenua y extraordinaria (las "situaciones de flujo" de que habla la psicología positiva).

El artículo de John Colemancomienza citando varios ejemplos de conocidos personajes que han habitado con éxito en la intersección entre poesía y negocios, para advertir que es común que los directivos de empresa (los que leen cosas distintas al Management) se limiten a leer no ficción o novelas, pero que pasen por alto un género que podría ser muy valioso para su desarrollo personal y profesional como es la poesía.

He aquí algunos beneficios que la poesía puede aportar a cualquier profesional, además de su evidente disfrute intrínseco:

- La poesía nos enseña a simplificar la complejidad: Cita como argumento una frase del empresario Sidney Harman que dijo una vez en The New York Times: "Yo solía decirle a mi personal que me trajera poetas como directivos porque los poetas son nuestros pensadores sistémicos originales. Miran a los entornos más complejos y reducen la complejidad a algo que pueden entender”. Según Coleman, los empresarios viven en entornos de caos y su desafío es hacerlo significativo y comprensible, así que leer y escribir poesía puede entrenar esa capacidad, la de conceptualizar mejor el mundo y comunicarlo. Boullosa añade esto: “la poesía nos ayuda a encontrar paralelismos, leyes, hipótesis, teoremas, enseñanzas que asociamos con otras ideas”.

- La poesía puede ayudar a desarrollar un sentido más agudo de la empatía: Se trata en definitiva de explorar sentimientos propios pero también ajenos, y muchos poetas se centran intensamente en la comprensión de la gente que está a su alrededor. Dice, por su parte, Boullosa en su reseña: “La poesía es un método de introspección, una manera de mirar el mundo. Un punto de encuentro para la búsqueda racional y la búsqueda intuitiva, la metafísica, la incertidumbre de la existencia, la conjetura, el misterio”.

- Leer y escribir poesía expande la creatividad: Estas capacidades creativas pueden ayudar a los directivos a generar soluciones imaginativas y a navegar en entornos donde los datos no son suficientes para encontrar respuestas.

- La poesía puede enseñarnos a infundir belleza y significado a la vida: Estimula el sentido del asombro y del propósito al incursionar en dimensiones profundas de la existencia humana, en la estética de las relaciones y en el autoconocimiento. Al respecto añade Boullosa que la evasión de la poesía nos hace “capaces de apreciar la belleza y el misterio del sabor y textura de un trozo de pan, o una pieza de fruta; o la comodidad de una prenda de ropa, por humilde que sea”. 

Para leer el texto original (en ingles), lo tienes aquí: “The Benefits of Poetry for Professionals”. Si estas más interesado en este tema, te recomendamos el libro de Clare Morgan: “What Poetry Brings to Business?

Dice Napoleon Hill que...

"Antes de que el éxito aparezca en la vida de un hombre, se encontrará con algunas decepciones. Cuando una 'derrota' aparece en la vida de un hombre, lo más fácil y más lógico de hacer es renunciar, y eso es exactamente lo que la mayoría de los hombres hace."

viernes, 7 de febrero de 2014

El Test de Krauss. Las 10 preguntas que te dicen si estás dejando huella en la vida.

Nuestras acciones, aunque también nuestras omisiones, dejan un rastro que va más allá de lo personal para influir en el entorno social. Somos lo que hacemos y las huellas que vamos dejando atrás son el reflejo de nuestro impacto, ya sea positivo o negativo, así como más o menos trascendente. Se trata de lo que la psicóloga Susan Krauss Whitbournedenomina “huella de vida” en su último ensayo, The Search for Fulfillment(Ballantine Books).


Recurriendo a una analogía con el concepto de la huella de carbono, Krauss acuña así este término para designar el rastro que nuestras acciones dejan en la gente que nos rodea. Estas huellas de vida, que lógicamente están más presentes en las personas cercanas, nos dan pistas de la forma mediante la que nos relacionamos con los demás. Hasta las decisiones o comentarios más insignificantes pueden tener consecuencias a largo plazo en la gente que nos rodea, lo que entronca con el famoso efecto mariposa de la teoría del caos.

Una causa y efecto que puede producir tanto resultados positivos como negativos. A no ser que alguien esté encuadrado dentro de la tipología de laspersonalidades tóxicas, la finalidad de todo el mundo consiste en dejar unahuella de vida positiva. Es por ello que antes de tomar una decisión valoramos los perjuicios o beneficios que causará en los demás.

El test de Krauss

Para medir el verdadero impacto de nuestra huella de vida, la psicóloga de la Universidad de Massachusetts ha elaborado un test con diez preguntas. Cada una de ella debe puntuarse utilizando la escala numérica del 1 (muy en desacuerdo) al 5 (muy de acuerdo). Si la puntuación final se acerca más los 40 puntos que a los 20 es que camina en la buena dirección para dejar una huella positiva. En cambio, si se aleja de esta cifra, apunta Krauss, debemos replantearnos cómo nos relacionamos con nuestros amigos y familiares, compañeros de trabajo y hasta con los desconocidos que se cruzan en nuestras vidas sólo por un instante.

1. Otras personas me dan las gracias por cómo los he ayudado cuando pasaban por situaciones difíciles.

2. Las tareas que realizo, tanto en el trabajo como en casa o cualquier otra institución, mejoran la vida de los demás.

3. Un amigo de un amigo se ha sentido influido positivamente por algo que yo he hecho.

4. Creo que tengo muchas cosas positivas que aportar a los demás y hago todo lo necesario para que sea así.

5. Para mí es importante que mi familia piense que la apoyo y que estoy ahí para ayudar cuando sea necesario.

6. Me he enterado que una conversación mantenida con alguien fue el germen para motivarla y que luego consiguiese un objetivo importante para él o solucionase un problema.

7. Puedo afirmar de forma honesta que mi trabajo o mi papel en la familia o grupo de amigos tiene un impacto positivo en los demás.

8. Cuando me marco metas tengo más en cuenta el efecto positivo que tendrán en otras personas que las recompensas materiales para mí.

9. Soy consciente de que cada una de mis decisiones, acciones o comentarios pueden tener una gran influencia en los demás, tanto positiva como negativa.

10. Se me ocurren varios casos en los mis consejos ayudaron a alguien a tomar una buena decisión.

Nunca es tarde para cambiar

El hedonismo y el individualismo, tan presentes en las sociedades modernas, con unos acelerados ritmos de vida y una corrompida idolatría a la competitividad, pueden anular la capacidad de empatizar con las personas de nuestro entorno. Los sociólogos se refieren a este aislamiento e impotencia para entablar relaciones empáticas con el grupo como anomia. Cierto es que cada vez está más extendida, pero con esfuerzo e interés se puede revertir la situación.

Dejarnos ayudar por los demás es otra forma de dejar una huella positiva en ellos. Aunque en el test de Krauss no se incluyen preguntas con este enfoque, la autora apunta en su ensayo que “reconocerle a los demás lo que han hecho por nosotros influye positivamente en su bienestar”. Nos ayudan y, al agradecérselo, los ayudamos a ellos al mismo tiempo.

Para la psicóloga nunca es tarde si uno quiere cambiar. “Pensemos en las consecuencias de nuestras decisiones, en el potencial que tenemos para influir en los demás, y centrémonos en lo bueno, porque a largo plazo nos beneficia a todos”, añade. Por tanto, hay que reflexionar antes de actuar y mantener a raya las emociones más viscerales.

Cuando las cosas comienzan a torcerse, a veces resulta una pérdida de tiempo tratar de enderezarlas; lo mejor es comenzar desde el principio.

martes, 4 de febrero de 2014

Grafiti del Papa Francisco en Roma...


Dice la Biblia que...

"El inconstante recibirá todo el pago de su inconstancia; el hombre bueno, el premio de sus acciones. El ingenuo cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por dónde va. El sabio teme al Señor y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y se pasa de confiado." Proverbios 14: 13-16

lunes, 3 de febrero de 2014

'Todos podemos ser felices' por Patricia Ramírez

“¿Por qué estás triste?”. “No lo sé, no sé qué me pasa, tengo una pena encima todo el día. Miro a mi alrededor y debería ser feliz, porque lo tengo todo: una casa bonita, una pareja que me quiere, unos hijos sanos, tengo amigos, pero no consigo disfrutar de la vida”.

La tristeza no siempre lleva a una depresión. Eso son palabras mayores que se refieren a un trastorno psicológico que impide el funcionamiento cotidiano. Hasta lo más sencillo, como arreglarse, cocinar y comer de forma equilibrada, se convierte en un mundo. La depresión afecta a su vida personal, familiar, laboral y social. El futuro se contempla como un lugar desolador, y algunos afectados pierden hasta las ganas de vivir. La persona con depresión suele requerir tratamiento farmacológico y psicológico.

Pero ¿y la tristeza, esa pérdida de ilusión, la sensación de vivir a medias, esa dificultad para sentir placer? Afecta a muchísima gente. No llega a incapacitar, pero sí los sumerge en una vida gris, pobre en emociones, en la que el tiempo pasa sin dejar huella.

¿Por qué hay personas que disfrutan de la vida y otras que no? Aquí tiene algunas claves, que además dependen de usted.



Tener otro ritmo de vida. Huya de la “prontomanía”. Es la obsesión por contestar a todo de forma inmediata, pronto, ya, como si el mundo se fuera a acabar en los próximos segundos. Las nuevas tecnologías le están quitando los mismos minutos que cree que adelanta dando respuesta a todo ipso facto. Frene, pare. Usted y su entorno han decidido que son urgentes tareas que no lo son. Reeduque a sus compañeros de trabajo, amigos y familia.

Pasar de la fantasía a la acción. En mis conferencias suelo preguntar a los asistentes: ¿si pudiera elegir ahora con su varita mágica otra vida en la que no fuera profesionalmente quien es, a qué le gustaría dedicarse? Nadie contesta “ser millonario”. La mayoría de las respuestas están relacionadas con actividades o formación a la que uno puede acceder cuando quiera: “sería cocinero, fotógrafa, músico, daría la vuelta al mundo en bicicleta, escribiría un libro…”. Casi todo tiene que ver con la parte más creativa de las personas y con nuestra capacidad para expresar nuestro talento. Son profesiones, pero pueden ser hobbies. ¿Por qué no organiza su agenda y busca tiempo para apuntarse a un curso de cocina, o de fotografía, o para hacer más deporte? Igual debería establecerlo como una prioridad. Le hará más feliz que cualquier antidepresivo.

Busque el placer con los amigos y familia, y disfrute de la vida social. Un estudio del investigador y profesor en psicología Richard Wiseman demostró que somos más felices con las experiencias que vivimos con amigos y los viajes que hacemos que con cualquier objeto material que compramos. Nos da felicidad los momentos que compartimos, las risas, y lo recordamos siempre como un placer, mientras que el valor de lo que compramos se olvida rápidamente. Invierta tiempo en experiencias, le será más gratificante que lo que gasta en comprar ropa, zapatos o relojes.

No deje para la jubilación todo lo que tiene pendiente: leer, aprender a dibujar o bailes de salón. Las personas se preocupan tanto por el futuro que dejan de vivir y ser felices en el presente. Ser responsable con las obligaciones es genial, pero tener la agonía de que nunca puede estar tranquilo es un sinvivir. La vida tiene tanto de incertidumbre que es imposible mantenerlo todo bajo control. Disfrute de lo que la vida le ofrece con las personas que quiere. Ahora, aquí y en este momento.

Bese, toque, achuche, busque el calor. El afecto y el amor son grandes fuentes de bienestar. A las personas les gusta sentirse queridas, y las muestras de afecto son la prueba más sincera y directa de amor. Toque incluso a la gente más lejana, mire con cariño a quien le atiende en una cafetería, verá cómo recibe enseguida una respuesta recíproca. El afecto se siembra.

Esperar cosas buenas de la vida. Significa tener esperanza. ¿Hasta ahora ha tenido éxito en su vida cuando se ha dedicado a anticipar las desgracias? No, rotundo. Pensar que va a tener suerte y creer que su momento le espera a la vuelta de la esquina le permite implicarse con más esfuerzo y dedicación en sus proyectos. Y lo hará porque espera obtener un resultado. Pero si piensa que la vida no le depara nada bueno, bajará los brazos y no se esforzará. La esperanza es una fuente de motivación, le empuja para darlo todo. Es la profecía autocumplida. Espere también cosas buenas de las personas, “bieninterprete” las intenciones y comentarios que reciba.

Cambiar el foco de atención. ¿En qué está pensando, en lo que tiene o en lo que le falta? Las personas felices lo son no porque tengan más que los demás, sino porque centran la atención en lo importante.

Dé otro valor a lo que siente. Las emociones son buenas todas, incluso las que cree que le hacen daño. Se necesita el miedo, la ansiedad y la tristeza. Son termómetros. El miedo y el estrés le advierten de que existen amenazas, y su tristeza, de que algo va mal. Pero el termómetro solo es el pistoletazo de salida, no un aviso para que nos recreemos en lo mal que nos encontramos. Deje el victimismo de lado, le hace débil y no le permite reaccionar. Sus emociones son el aviso de que tiene que reaccionar. Si la amenaza es verdadera, luche, corra, y si lo está pasando mal, actúe e introduzca un cambio en su vida. Si espera que las circunstancias cambien para empezar a dar pasos, igual se queda sentado toda la vida. Y no exagere lo que siente, no le da más valor del que tiene. Si decide dedicarle toda su atención, sentirá las emociones más intensas de lo que son. Deje la hipervigilancia para otros temas y busque algo que le cambie el estado de ánimo: la música, una charla con amigos, pasear, maquillarse y un largo etcétera.

Compararse. Siempre hemos dicho que uno es como es y que no debe compararse con nadie. Pero a veces las personas se vuelven el ombligo del mundo y pierden la perspectiva de lo afortunadas que son en la vida. Solo se miden con su estado de bienestar anterior o con quienes tienen más suerte o están mejor posicionadas. Rara vez se comparan con quien sufre, con quien tiene dificultades o con quien no tiene trabajo o menos recursos económicos. Sea empático, póngase en ese lugar, verá cómo su vida no es tan miserable. Y si fuera capaz de echar una mano a personas más desfavorecidas, comprobaría cómo recupera la ilusión por detalles de su propia existencia a los que ahora no da ningún valor.


Convénzase de que merece ser feliz. ¿Por qué tiene esa idea absurda de que en esta vida estamos para sufrir? Estamos para disfrutar y para sacarle todo el jugo que se pueda. Hay personas a quienes les da miedo ser felices. Tienen la creencia completamente irracional que relaciona este sentimiento con sentirse culpables y atraer las desgracias. Un pensamiento del tipo “estoy tan feliz que algo malo tiene que llegar”. Estas ideas les llevan a frenar su estado de bienestar, por miedo a tentar a la mala suerte y que se pongan enfermos o se muera alguien o pierdan el trabajo. No hay una relación directa entre disfrute y que vengan mal dadas. Lo cierto es que la vida trae buenos y malos momentos, no siempre controlables por nosotros. Así que es normal encontrarse con piedras y dificultades en el camino, pero no son la consecuencia de que seamos felices, sino de que se tienen que vivir y nos pasan a todos, vienen en el reparto de la vida. Hay que buscar y provocar nuestros estados de paz y felicidad personales.

La felicidad no se compra, sino que se deleita en cada momento de nuestra vida. Deje de invertir en cosas y hágalo en tiempo, risas, cenas, una buena copa de vino, disfrutar de la amistad, de un café, de una llamada de teléfono relajada, de un paseo, de los detalles que se le escapan buscando la felicidad en el mapa del tesoro. Claro que podría estar mejor de lo que está, usted, su vecino y yo también. Pero pensar en ello le limita. Disfrute lo que tiene y no deje de esforzarse para seguir viviendo experiencias.

Publicado en El País Semanal
Es fácil hacer siempre lo que apetece, lo difícil es hacer lo que se debe.

domingo, 2 de febrero de 2014

De Convenciones...

En casa, henchido de paz y tranquilidad. Descansado del viaje y buscando entre los versos de Salinas y los textos de Proust, ambientados con Mozart, esos instantes que me permitan afrontar la semana con la máxima capacidad y energía.
Porque ha sido uno de esos fines de semana en los que uno no recupera, sintiendo que la semana se une con la otra sin ese breve paréntesis que nos hace reflexionar y tomar impulso hacia el lunes. Pero no puedo negar cierta satisfacción y alegría. Ya nos recuperaremos.
Ayer mañana partimos temprano hacia Valladolid. Allí se celebraba la Convención del Partido Popular, mi partido, desde el viernes que comenzó. Tenía ganas de un encuentro así. Creo que todos necesitábamos de ese abrazo de esperanza, de positivismo, para apartar todos esos males que nos echan encima, día a día unos y otros.
Así a las 9.30h nos acreditábamos en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, nos colgábamos la clásica escarpela y comenzábamos a saludar a unos y otros. Conocidos, amigos, menos amigos pero siempre compañeros, al fin y al cabo personas venidas de unos y otros puntos de la geografía española, a algunos de ellos sólo los ves en eventos como este, y todos con el mismo ansia de escuchar, debatir, reflexionar sobre un proyecto, en este caso nuestro proyecto, sobre unas ideas, muchas ideas y, sobre todo, sentir los resultados de ese trabajo, no agradable por la situación recibida, que está llevando a cabo el gobierno del partido popular y que, guste a quien guste, lo quiera escuchar quien lo quiera escuchar o reconocer quien desee reconocerlo, está sirviendo para sacar a este país de la brutal crisis a la que nos habían llevado.


La mañana, fue entretenida, asistimos al debate entre varios ministros y presidentes regionales, debate en un formato agora, entretenido, con tiempos cortos y suficientes para ir tocando todos y cada uno de los temas que interesan a la sociedad: vertebración de España, economía, reformas, cultura, justicia... Posiblemente el momento más emotivo de la mañana fue el reconocimiento y siempre apoyo de todos a las víctimas del terrorismo. Cuando ahora escuchas de algunos esas críticas, interesadas y dañinas, sobre que el gobierno del PP deja de lado a las víctimas del terrorismo, a esos compañeros nuestros que han dado su vida por defender nuestras ideas, se me abren las carnes.
Comida agradable, sabrosa como no puede ser de otra manera, con amigos y compañeros, en este caso de Cataluña, aguantando un frío viento de esos que se cuela en cada rincón del cuerpo y vuelta a la tarea. 
El primer debate de la tarde me interesaba especialmente: Esperanza Aguirre y Luis de Guindos. El ministro, ejemplar, explicando lo que se está haciendo desde una perspectiva objetiva, gobernar para crecer. La presidenta de mi partido en Madrid, en su línea, esa en la que se ha instalado de crítica poco constructiva y buscar el fácil titular. Creo que el ministro respondió sin dar más importancia, casi ignorando: ser liberal también es gobernar sabiendo lo que se hace y hacia dónde se quiere ir. Es fácil decir, es fácil juzgar, pero, lo difícil es hacer cuando se tiene la responsabilidad de hacer.
No terminamos muy tarde y bajamos al hotel dónde nos hospedábamos la noche. La casualidad hizo que el hotel, el hall del hotel, pareciera uno de esos apartados de la Convención. El hotel estaba prácticamente lleno, completo, por asistentes y, en este caso, por unos cuantos ministros y presidentes de comunidades. Por los pasillos escoltas de paisano y secretarias corriendo de un lado a otro; en la cafetería los jefes de prensa y gabinetes tomando notas y preparando agendas. Muy movido pero con un olor político que me gusta, que siento y que encuentro especial.
Noche muy fría, especialmente helada. Visita a la zona más concurrida de Valladolid, el centro, y dónde se encuentran todos esos lugares para degustar buenas comidas y vino de la tierra. Valladolid tomado por el Partido Popular. En cada calle, en cada esquina, en cada rincón, bar o restaurante, compañeros conocidos de una y otra región.
Tras la cena, como casi siempre en estas concentraciones, al punto de encuentro dónde todos dejamos en la calle nuestras responsabilidades, todos somos iguales y entre coca colas unos, gintonics otros, cervezas los pocos y whiskys los demás, vamos perdiendo esa seriedad que siempre nos caracteriza para dejarnos llevar por alguno de esos ritmos de nuestra época. Intentamos ser capaces de echarnos algún movimiento absurdo con la camisa por fuera del pantalón, tratando de olvidar las canas de la barba. Caras conocidas, responsables del partido y poco habituales en esa cercanía... y cuando cada uno va viendo que ya no es tan joven y la edad le hará pasar, en el ya comenzado día, un aviso de que la recuperación es lenta, a dormir.  Eso sí, al levantar hoy, temprano, te acuerdas de ese último whisky con coca cola que no debiste tomar nunca.

Mi desayuno ha sido toda una experiencia. No creo vuelva a vivir algo así, siempre desde el cariño y el respeto. Como digo, como soy, me acueste a la hora que me acueste, los domingos a las 7.30 h estoy despierto. Me he levantado y tras los aseos pertinentes, descargar la prensa en el ipad y recoger un poco la ropa, he bajado a desayunar buscando ese momento de soledad e intimidad que me encanta cuando estoy fuera.
He preparado mis tostadas, mi zumo de naranja y mi café. Me he sentado a leer el periódico mientras ese olor de café encantador me abría algo el apetito, importante echar algo sólido al estómago. A los pocos segundos, a mi lado, el Ministro de Educación y Cultura junto a su pareja, la Secretaria de Estado de Educación. Tras un saludo, educadísimo y cariñoso, han mirado la prensa que leía y creo que, para intentar evitar que escuchara la conversación, por si acaso, se han puesto a hablar en inglés. Ni se oía ni lo entendía, pero me ha resultado un detalle gracioso. A lo mejor, por otro lado, es una forma de practicar el idioma en pareja.
Al poco ha aparecido la Ministra de Empleo que se ha sentado justo enfrente. Ha venido a saludar a sus colegas, ha saludado a los que estábamos por allí y entendía podían ser también del partido y se ha dispuesto a prepararse el desayuno. Poco a tardado en unirse la Ministra de Fomento y su marido, el Presidente de la Comunidad de Valencia y el ministro Montoro con esa sonrisa entre agradable y pícara.
Y allí estaba yo, viendo en el periódico las crónicas de la Convención, rodeado de los protagonistas del día anterior. Ha sido un desayuno agradable aunque, reitero, sin ese espacio de tranquilidad que siempre echo de menos. Mereció la pena.
A las 11 h., ya con la bolsa preparada, vuelta al Auditorio para escuchar los discursos finales. El discurso del Presidente Mariano Rajoy contundente, diciendo las cosas como son, claras y concisas. Creo que es un momento muy importante en España y que, sinceramente, tiene unos protagonistas: los ciudadanos que han sufrido las medidas adoptadas por el gobierno, los gobernantes que no se han salido ni un ápice de ese plan marcado para frenar la caída y volver a impulsar un país hacia la esperanza. Es cierto, salimos del pesimismo, vuelve la esperanza y, sinceramente lo creo, vamos en la buena dirección.

Y mañana, pues volvemos a la tarea con las ilusiones renovadas.


Música Running: Hans Zimmer - Time

Dice Platón que...

"El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra."

sábado, 1 de febrero de 2014

Con el tiempo he visto como algunos hombres pierden la conciencia y otros llegan a enamorarse de los suspiros que deja el viento y eso, sinceramente, es poesía.