domingo, 30 de noviembre de 2008

Dice Thomas Merton que...

"Vivimos en una sociedad cuya política consiste en excitar todos los nervios del cuerpo humano y mantenerlos en el más alto punto de tensión artificial, para llevar todo deseo humano al límite y crear tantos deseos nuevos y pasiones sintéticas como sean posibles, a fin de abastecerlos con los productos de nuestras fábricas e imprentas, estudios de cine y todo lo demás."

viernes, 28 de noviembre de 2008

'Los amos del mundo' por Arturo Pérez Reverte

Este artículo fue escrito por Arturo Pérez-Reverte y publicado en ‘El Semanal’ de ABC el 15 de noviembre de 1998. Hace justo diez años de entonces. Leanlo y, cualquiera diría, parece una profecía.

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Es lo que tiene madrugar...


Aquí el despertar continúa siendo a la misma hora, no he cambiado el reloj. Pero le gano al día unos preciosos sesenta minutos que trato de convertirlos en un encuentro con esta ciudad que no ha despertado.

Ayer fue un día de esos de ajetreo y de recepción de cantidad de información. Hoy será igual aunque pasaremos de la teoría a ver las aplicaciones.

Yo he recorrido ya la orilla de este río frío, el río Lagan, y he sentido la soledad de la distancia en esta mañana fría y húmeda...

martes, 25 de noviembre de 2008

Despertar en Belfast

Dice Octavio Paz que...

"Silencio

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen."

lunes, 24 de noviembre de 2008

Camino a Belfast

De repente me he encontrado
en ese instante perdido
por el instinto del pasado,
rebuscando entre los años
personas o amigos
que tantas han sido
y tan pocos son.
Y he mirado detenido,
cada uno su acierto
o yo en el error,
cómo la vida
no se detiene
más que para oler
esa inmundicia
que el tiempo llama muerte.
Y de todo queda un segundo,
veo,
un momento
una frase
una cita
un hecho;
de todo queda esa historia
ese estado en que te encuentras,
perdido,
rebuscando en tu silencio,
siempre silencio,
de esa memoria fría
que no olvida más...

sábado, 22 de noviembre de 2008

Dice San Agustín que...

"En las cosas adversas deseo las prósperas, en las cosas prósperas temo las adversas. ¿Qué lugar intermedio hay entre estas cosas, en el que la vida humana no sea una tentación?"

jueves, 20 de noviembre de 2008

Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción...

Es lo que resulta, es lo que parece. Son esas imágenes que siempre han estado, están y estarán. Pasaremos mil veces, las veremos y se quedarán grabadas en nuestra retina. Otros vendrán y las buscarán, nosotros las tenemos.
De siempre, desde hace años, me he quedado impresionado con este templo del céntrico barrio de Salamanca, en Madrid. Una de esas maravillas cristianas que se levantan para llamarnos. Aquí dejo una imagen más, del día a día, recogida anoche tras una de esas jornadas tensas y agotadoras.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Dice Robert Francis Kennedy que...

"Dios mío, me abandono en tus manos. Modela y remodela este barro como la arcilla en las manos del alfarero. Dale forma y, después, si quieres, deshazla. Pide, ordena. ¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres que no haga?
Ensalzado o humillado, perseguido, incomprendido, calumniado, alegre y triste, o inútil para todo, sólo diré, a ejemplo de tu Madre: “Hágase en mí según tu palabra”. Dame tu amor por excelencia, el amor de tu cruz. Pero no de las cruces heroicas, que podrían aumentar mi vanidad, sino de las cruces vulgares que, sin embargo, llevo con repugnancia. Aquéllas que se hallan todos los días en la contradicción, en el olvido, en el fracaso, en los juicios falsos, en la frialdad, en los desaires y en los desprecios de otros; en el malestar y defectos del cuerpo; en la oscuridad de la muerte y en el silencio y gelidez del corazón.
Entonces, únicamente, Tú sabrás que te amo y, aunque ni yo lo sepa, eso me bastará."

Robert Francis Kennedy

lunes, 17 de noviembre de 2008

Dice Jaume Sanllorente que...

"No hay enemigos. Un enemigo es un amigo que necesita nuestra ayuda. Si lo ayudamos, ganaremos dos cosas: otra persona feliz en el mundo y un amigo más."

sábado, 15 de noviembre de 2008

Dice Ghandi que...

"Aguanta, aunque estés solo y todo0s estén contra ti. Míralos directamente a los ojos, aunque estén congestionados de sangre. No tengas miedo. Ten confianza en esa pequeña voz del corazón que te pide estar dispuesto a abandonar todo y a todos. Debes estar dispuesto a morir para dar testimonio de lo que proporciona sentido a tu vida."

jueves, 13 de noviembre de 2008

'Sonrisas de Bombay' de Jaume Sanllorente






Los libros se leen, algunos se releen y otros se vuelven a releer al cabo del tiempo. Unos te relajan, otros te envuelven en historias que te apartan de lo cotidiano y, por último, lo más importante, unos pocos te hacen sentir y reflexionar en lo más profundo de ti. 'Sonrisas de Bombay' de Jaume Sanllorente pertenece, al menos para mí, al último grupo: un libro que te afecta y te llega, un libro que no se puede olvidar porque te conmueve.


Lo importante del libro de Jaume no es sólo la historia que cuenta, una de esas historias que parecen, tal vez, de película de domingo por la noche pero que siempre piensas que no va más allá de la ficción. Lo importante del libro de Jaume Sanllorente es que es Verdad. Y la verdad, a veces, es tan dura que nos hace revolvernos nosotros mismos porque somos, en una parte, culpables de esa verdad.
Somos parte de este mundo, de este universo en el que unos leemos un libro o vemos una película y nos conmovemos, eso sí, casi mirando hacia otro lado y sabiendo que si cada uno de los que hemos podido disfrutar hoy de un suculento -y posiblemente sobrante- almuerzo, con un esfuerzo mínimo, podríamos ayudar a aquellos otros que hoy, en este mismo instante, agonizan por no tener, ni siquiera, las migajas de pan que abandonamos en la mesa para comer. Así de duro, así de cruel, así de real. Nos conformamos con decir que hablar de esto es hacer demagogia barata, que es cruel hablar así. No somos capaces de agradecer al mundo, que nos ha hecho nacer en un lugar diferente, con unas condiciones diferentes, para diferenciarnos de niños como los que habla Jaume u otros muchos millones que habitan en otros lugares del planeta en iguales o peores condiciones. Gratitud, bella palabra olvidada cada día.

Qué tristeza, qué impotencia.


Leer las páginas de este libro -que atrapa por su realismo- es como reconocer que existen dioses, discípulos del Dios de cada uno, del siglo XXI que están por ahí sin ser reconocidos por nadie mientras que otros quedamos sentados o miramos hacia otro lado con disimulo.

Sonrisas de Bombay ya es una gran organización. Una organización que nace para ayudar de la mano de alguien que nació, sin duda, con esa virtud: dar para no recibir.


Sonrisas de Bombay ya es mucho más. Es mucho más que aquél inicio que cuenta Jaume en su libro. Es mucho más gracias a él y su trabajo incansable, pero es mucho más gracias a esa cantidad de sonrisas que ha logrado. Esa es la Verdad, eso es lo importante. Los habrá que no encuentren explicación a que una persona como Jaume, lleno de todo (o parecía estarlo), abandone lo material para encontrarlo todo en lo inmaterial. Él lo encontró. ¿Cuántos Jaumes harían falta?

Hace un mes terminé de leer este maravilloso libro. No quería dejar pasar la oportunidad de recomendar y animar a su lectura. Lo recomiendo como uno de esos libros de los que no olvidaré cada palabra, cada sentimiento. No es fácil encontrar libros así. Pero animo todavía más a pellizcarnos, a pellizcarnos el corazón todos. A agradecer lo que tenemos y lo fácil que lo tenemos devolviendo algo al mundo. ¿Por qué no? Cojamos un pincel y pintemos un trocito de blanco, como dice Jaume, del muro negro. Si uno no puede solo, a lo mejor entre unos cuantos, unos muchos, podremos más. Vamos.



He querido anotar aquí algunas -no todas claro- de las frases o textos que fui subrayando durante la primera lectura del libro. Seguro no son las más importantes, a mí hicieron reflexionar en esta primera lectura.
Lo importante de este libro no es lo que dice. Lo importante es lo que el autor ha hecho y hace, lo que siente. Y por eso consigue hacerte sentir ese pellizco en el corazón y ese cachete en el cocote que te dice: "¡muévete, coño!"

Agradezco que en este mundo haya personas, pequeños dioses, como Jaume. ¡Gracias!

"A veces el éxito de una buena estrategia se encuentra más en lo que se calla que en lo que se dice."

"deberíamos hacer más caso de nuestra intuición, la más primera, la que tiene lugar incluso antes de pensar"


"Unamuno decía que quien viaja lo hace buscando su destino o huyendo del lugar del que parte."

"¿Por qué no hacíamos todos, dando alas a nuestros anhelos más internos y sueños más íntimos, si también algún día íbamos a morir?"

"Muchas de las cárceles que tenemos los humanos las hemos creado nosotros mismo y solamente nosotros tenemos el poder de derribar sus barrotes."


"La filosofía india, a diferencia de la que había conocido hasta entonces, no hablaba de individuos ni de personalidades, sino de almas y del universo."


"lo placentera que es la acción de dar. Entregar sin esperar nada a cambio. Regalar pensando tan solo en aquel que recibe.
Hacer felices a los demás es el verdadero secreto de la felicidad; no hay otro truco. Desprendernos totalmente de nuestros propios intereses y centrarnos en los de los demás y en lo que pueda hacerlos felices. Ésa es la fórmula indiscutible para dar sentido a nuestra existencia, para bailar al compás marcado por el verdadero impulso de humanidad y vida. Somos instrumentos de amor, y los instrumentos sólo tienen valor y significado cuando son escuchados por una audiencia.
Buscamos siempre nuestra propia dicha, esperando ser más felices teniendo esto o comprando lo otro, imaginando que vivimos de una u otra manera y buscando en otros las alternativas para llegar a nuestra propia plenitud. No, ése no es el camino. Únicamente pensando en los demás y olvidándonos de nuestros intereses y ambiciones podremos comprender y adquirir plenamente el sentimiento de la felicidad con todas sus notas y matices.
Debemos actuar como el cristal de una ventana a través del cual se mira. Del mismo modo que nuestras miradas van más allá de los cristales y se centran en los bellos horizontes que se descubren tras él, nosotros también debemos ir más allá de nuestros objetivos egoístas. Buscar nuestra `propia felicidad es no ver más allá del cristal."


"¿A partir de qué límite el dinero deja de ser una necesidad para convertirse en un veneno social?"

"Empecé a ver a toda persona como lo que realmente es: una extensión de nosotros mismos. Porque nosotros somos, a la vez, extensiones de ellos y todos formamos parte de un mismo universo.
Debemos apreciar a cada ser humano como a nuestro hijo, nuestro padre, nuestro hermano. Sólo entonces escucharemos en cada voz y veremos en cada mirada una intensa llamada a nuestro amor."

"Me di cuenta de que renunciar a las cosas materiales no cuesta nada. Las cosas que más se echan de menos son las que jamás se podrán comprar."

"Descubrí el verdadero secreto de la felicidad. Sólo se es verdaderamente feliz cuando se busca la felicidad de los demás y, además, se consigue. No hay palabras que puedan expresar la sensación de gozo que supone ver felices a los demás."

miércoles, 12 de noviembre de 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

¿Será que nos hemos acostumbrado a no ser libres? ¿Será que realmente no queremos serlo porque nos da miedo esa libertad? A veces buscamos enemigos que justifiquen nuestra propia existencia atada a ese sistema que creemos nos sujeta y del que somos incapaces de escapar. Somos nuestro propio enemigo. Deberíamos mirarnos al espejo -como en el Rito- más a menudo, nos encontraríamos con él, con el verdadero enemigo. Nos sorprenderíamos.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Dice Krishnamurti que...

"¿Tendrá la mínima importancia que yo cambie? (...) Esta pregunta es incorrecta, pues tú eres el resto de la humanidad."

domingo, 9 de noviembre de 2008

Para todo y en todo hay momentos que se convierten en especiales. Levantarte perdido en el monte, ver cómo el sol va dando la vida a través de las montañas, escuchar los cantos de la vida que se despierta, respirar el frío húmedo de la mañana. Abrazar con la mirada la sensación de plenitud. Perderme por unos minutos en las páginas de textos cargados de espíritu. Son instantes que decides vivir o no vivir: todos duermen y yo, con la certeza de encontrar en momentos así la compañía de Él conmigo mismo, me sumerjo en estos silencios buscados. De todo hay que aprender, hasta del silencio. Sentado en esta piedra, este instante ¿qué lo supera?


martes, 4 de noviembre de 2008

Dice Swami Vivekananda que...

"Toda la responsabilidad del bien y del mal está en ti. Es una gran fuente de esperanza. Lo que has hecho lo puedes deshacer."

sábado, 1 de noviembre de 2008

IF

IF

Si puedes mantener la cabeza en su sitio
cuando todos la pierden – y te culpan por ello -;
si confías en ti cuando los otros
desconfían – y les das la razón -;
si puedes esperar sin cansarte,

si no mientes cuando te vienen con mentiras
ni odias a los que te odian y, aún así,
no te las das de santo ni de sabio;

si sueñas, sin llegar a ser esclavo
de tus sueños;

si piensas, pero no te conformas con pensar;
si te enfrentas al Triunfo y al Desastre
y das el mismo trato a esos dos impostores;
si soportas que tuerzan tus palabras
para embaucar con ellas a los tontos;
si se rompen las cosas a las que has dedicado
tu existencia y te agachas a rehacerlas;

si juntas todas tus ganancias para
jugártelas a cara o cruz, y pierdes,
y vuelves a empezar de nuevo, una vez más,
sin mencionar siquiera lo perdido;
y si tu corazón, tus músculos, tus nervios
cumplen incluso cuando ya no son
lo que eran, y resistes cuando ya no te queda
sino la voluntad de resistir;

si hablas con multitudes sin perder la honradez
y si paseas con reyes sin perder la humildad:
si no pueden hacerte daño tus enemigos
- tampoco tus amigos – y todo el mundo cuenta
contigo – no en exceso -;

si no desaprovechas ni un segundo
de cada minuto de carrera,
la tierra y cuanto en ella existe es para ti;
serás, en fin, lo que se dice un Hombre.


Siempre me acompaña.