jueves, 31 de octubre de 2013

Hasta luego José Luis; hasta luego Manis.


Llega uno a una edad en la que comienzan a quedársele amigos en el camino. Eso nos hace reflexionar sobre la vida, sobre los momentos que dejamos de vivir y no recuperamos.

No es fácil expresar en unas líneas sentimientos para con un gran amigo y mejor persona. Tal vez el silencio podría ser la mejor expresión de afecto y cariño pero, en mi caso, muchas veces estos rincones dónde se guarda la palabra, también son un desahogo. José Luis Martínez, el Manis, nos dejó en silencio, en la tarde del lunes 28 de octubre.
La noticia, para todos los que le conocíamos y queríamos, significó un jarro de agua fría, por un lado, y de rabia contenida, por otro. Se va la buena gente, las personas ejemplares, las de verdad. Y es que en este caso no sólo se marchaba José Luis, el Manis, nuestro amigo, marchaba una institución en la historia del Partido Popular de Getafe. 

El Partido Popular de Getafe, a lo largo de su historia, lo hemos formado muchas personas, unas han ido y otras han venido, unos con muchas virtudes y otros, entre los que sin duda me encuentro, con innumerables defectos, pero creo que, independientemente de diferencias sin importancia, en su inmensa mayoría nos ha unido el amor a Getafe y a un proyecto de partido para solucionar mejor los problemas de nuestros vecinos. Entre todos, entre unos y otros, siempre ha habido un personaje especial, ese que nos ha visto crecer a nosotros como hombres y a nuestros hijos como niños: el Manis. Pasara lo que pasara, bajo vientos y mareas, en tormentas y borrascas, en momentos felices o tristes, nunca abandonó, siempre pudimos contar con él, todos pudimos contar con él, con su extraordinaria lealtad y fidelidad dignas de los hombres más ejemplares que ha dado la historia. 

Porque así era el Manis, José Luis, simplemente ejemplar. No necesitaba ser otro, no necesitaba comportarse de ninguna otra forma para agradar o contentar a unos u otros; el Manis era auténtico, era él en esencia pura y, sobre todo, leal y generoso con su partido, el Partido Popular.

En este momento en el que parece que todo aquél que se dedica a defender o trabajar por sus ideas, por un proyecto político o, simplemente, porque cree que se pueden hacer mejor las cosas, parece que lo que pretende es salvaguardar su estatus económico, ganar dinero o, como algunos erróneamente piensan, enriquecerse buscando los más oscuros caminos para ello. José Luis Martínez era persona y político. Un político puro de los de siempre, con amor y dedicación a su pueblo y a su partido. No tuvo grandes cargos en tarjetas de visita, no le hacía ninguna falta.  

Es importante dignificar, rendir homenaje, aplaudir o, simplemente, resaltar, la realidad de las organizaciones políticas. Y la realidad es que la mayoría de las mujeres y hombres que están en estas organizaciones, que no se ven ni se les conoce, trabajan, dedican su tiempo y parte de su vida, de forma altruista y voluntaria, a cambio de nada, por defender unas ideas y conseguir que otros las representen. Esas mujeres y hombres son los que sustentan a presidentes, diputados, alcaldes y concejales; a consejeros y directores remunerados que muchas veces olvidan -olvidamos- que para estar dónde estamos otros muchos se parten el pecho día a día, campaña tras campaña, sin cobrar ni un solo euro y sin pedir absolutamente nada a cambio. Y que mejor momento para homenajear a todos esos hombres y mujeres que con el ejemplo de uno de ellos: José Luis Martínez.

Con el paso de los años me he dado cuenta, que las personas más ejemplares y dignas, son aquellas que nunca han debido nada a nadie; aquellos que han trabajado de forma desinteresada, voluntaria y altruista por un ideal o proyecto, simplemente porque creen en él. El resto les debemos mucho.

El Manis era un cascarrabias, pero un cascarrabias encantador. Todavía le veo entrando por la puerta del grupo municipal o en la sede, lloviese, nevase o tronase,  colocando y ordenando todo al detalle, dando consejos y opiniones sobre unos y siempre acertadas; bromeando, riendo, pinchando a su mujer Carmen (grande cómo él, otra institución) tomando esos últimos vinos los 31 de diciembre en La Esquinita. 

Nos despedimos de él sus amigos, los que  quisimos estar en ese ‘hasta luego’. Y pesaban más los que estaban que los que no estaban. Muchos de los que ahora pululan por aquí no sabrán nunca quién es. Al Manis le importaría bien poco,  aunque siempre deberán tener en cuenta que gracias a hombres y mujeres como él, altruistas y voluntariosos, están algunos donde están.

Tengo el honor y la satisfacción de haber sido Presidente del Partido Popular  de Getafe durante doce años; el Partido Popular de Getafe tendrá siempre una deuda contigo, Amigo. Algunos nos llevamos y quedamos con lo más importante  en la mochila: tu amistad. 

Desde nuestro corazón nuestro más sentido cariño y respeto a ese otro pilar ejemplar, como él, a Carmen, a sus hijos y nieta. Nuestro pésame a la familia del Partido Popular de Getafe, a esos que lo son y sienten, por esta gran pérdida.

El Manis queda en nuestro recuerdo y, de seguro, allá dónde esté, ya estará 'metiéndose', con cariño y respeto -como siempre-, con alguien; llevando con orgullo en su corazón a Getafe, a España y al Partido Popular.

Dice Confucio que...

"No hay nada más patente que lo secreto, ni nada más tangible que lo recóndito."

miércoles, 30 de octubre de 2013

La vida sigue. Mientras caminamos nunca debemos olvidar aquellos que nos han acompañado durante un trecho de ese largo camino. 

martes, 29 de octubre de 2013

Diez Claves para una vida Feliz. Fundación Action for Happiness.


El camino hacia la felicidad es arduo, lleno de baches y señales contradictorias que, en ocasiones, nos pueden hacer perder el norte. Cada persona debe encontrar el suyo propio, pero existen una serie de estrategias comunes a todo el mundo que pueden ayudarnos a transitar hacia esta ansiada meta vital. A partir de una exhaustiva revisión de las últimas investigaciones psicológicas sobre el bienestar, la fundación Action for Happiness ha recopilado las diez claves para una vida feliz. Un decálogo que todos podemos aplicar y que ofrece estrategias con un impacto positivo sobre nuestra felicidad que han sido corroboradas por diversos estudios científicos.

1. Ayuda a los demás

Los humanos somos seres sociales y preocuparse por los demás, tanto desde el punto de vista de los individuos como de la colectividad, es fundamental para potenciar nuestra felicidad. A la luz de los últimos estudios publicados, el proverbio bíblico de que dar es mejor que recibir no parece confundirse. La solidaridad con el prójimo y la ayuda mutua refuerzan y aumentan los lazos sociales, fundamentales para ser felices, y nos reconcilian con un mundo que no siempre nos agrada. Por otra parte, la solidaridad con los demás nos hace sentirnos mejor al potenciar el mundo de las emociones positivas frente la búsqueda efímera e insaciable de la satisfacción material.

2. Pasa más tiempo con tu familia y amigos

Las relaciones sociales son el pilar fundamental de nuestra vida y su contribución al bienestar personal es innegable. La mayoría de estudios sobre esta cuestión han demostrado que cuanto mayor sea el círculo de amistades de una persona más feliz será. Pero no sólo eso, sino que también tendrá una mejor salud y vivirá más años. La familia y los amigos son una fuente constante de cariño y apoyo mutuo, lo que permite aumentar nuestra autoestima, reforzando la confianza en uno mismo y siendo más optimistas. El sentimiento de pertenencia grupal también hace que seamos más seguros y decididos.

3. Abandona el sedentarismo

Al buscar un sentido a todo lo que hacemos y dar significado a nuestra vidas se reduce el estrés, la ansiedad y los cuadros depresivosEl cuerpo y la menta están conectados, por lo que ‘mens sana in corpore sano’, que diría Juvenal. El ejercicio es una fuente de felicidad, que no sólo beneficia a nuestra salud física sino también a la psíquica. El deporte mejora nuestro estado de ánimo, y se han demostrado sus beneficios en las personas con depresión o que están pasando por una mala racha. No se trata de convertirse en un deportista de alto nivel, pues con evitar el sedentarismo y realizar algún tipo de actividad diaria que permita mover un poco nuestros músculos es suficiente. El mero hecho de salir de casa y cambiar el parque por la televisión y el sofá ya es suficiente como para sentirnos mejor.

4. Cálmate y disfruta de cada momento

Cada vez son más los psicólogos que insisten en la necesidad de practicar (o recuperar) el denominado ‘mindfulness’. Se trata de algo tan sencillo como prestar más atención y ser plenamente conscientes de cada momento presente, pero no siempre es asumible en las sociedades modernas marcadas por unos ritmos vitales vertiginosos y llenos de automatismos. Sin embargo, es básico para ahuyentar las preocupaciones y aprender a valorar lo que tenemos y lo que somos.

5. Nunca dejes de seguir aprendiendo

El conocimiento nos hace felices. Aprender cosas nuevas ayuda a mejorar nuestra autoestima, nos hace más creativos y nos permite desarrollar distintashabilidades necesarias para desempeñarnos correctamente en nuestro día a día. Además, poder compartir y contrastar conocimientos con la gente que nos rodea es una actividad que produce muchas satisfacciones.

6. Programa tus objetivos de futuro

Ponernos metas es clave para aumentar nuestra motivación y sentirnos seguros a la hora de afrontar el futuro. Los retos deben ser realistas y alcanzables para evitar un estrés innecesario y que tengan el efecto contrario al esperado. Es mejor ir poniéndose pequeñas metas que nos lleven poco a poco a conseguir un objetivo más ambicioso para poder así experimentar con más asiduidad la sensación de logro y aumentar nuestra satisfacción con nosotros mismos.

7. Desarrolla tu capacidad de resistencia

Ponernos metas es clave para aumentar nuestra motivación y sentirnos seguros a la hora de afrontar el futuroCada uno tiene sus propias estrategias para reducir el impacto de las emociones negativas. La inteligencia emocional es básica en este sentido y se puede entrenar, siempre con la ayuda de los seres queridos para relativizar los traumas, el sentimiento de pérdida o el estrés ante situaciones difíciles. Es lo que se conoce con el nombre de resiliencia, un concepto desarrollado por el neuropsiquiatra Boris Cyrulnik.

8. Cultiva el optimismo

Las emociones positivas como la alegría, la gratitud y, sobre todo, el optimismo, ejercen una beneficiosa influencia en nuestro estado de ánimo. Además, si se experimentan regularmente, generan una suerte de “espiral ascendente” que nos permite alcanzar la felicidad y tener una actitud vital mucho más positiva, según defienden los estudios de psicología positiva. El estado de ánimo tiene inevitablemente sus altibajos, pero con el tiempo podremos desarrollar los recursos necesarios para contrarrestar las emociones negativas y ver siempre el vaso medio lleno, en lugar de verlo medio vacío.

9. Quiérete a ti mismo

Nadie es perfecto, pero a menudo somos demasiado crueles con nosotros mismos. Aprender a relativizar nuestros defectos, al tiempo que potenciamos el aprecio por nuestras virtudes, nos permitirá ser mucho más felices. El primer paso para sentirnos bien pasa por aceptarnos tal y como somos, sin lo cual nunca lograremos evolucionar y hacernos mejores personas. Lo mismo sucede con las personas que nos rodean, hay que aprender a aceptarlas como son, con sus defectos y virtudes para disfrutar más de su compañía, aumentar nuestra capacidad de resiliencia y, en definitiva, nuestro bienestar.

10. Forma parte de algo que trascienda a tu persona

Cuando nuestras vidas están marcadas por un propósito trascendental que sobrepasa la barrera de lo personal tienen un significado que va más allá de lo material y nos permite sentar las bases del bienestar. Al buscar un sentido a todo lo que hacemos y a nuestras vidas en general, se reduce el estrés, la ansiedad y los cuadros depresivos, como han demostrado algunos experimentos psicológicos. Cada uno tiene su forma de trascender, ya sea mediante la política, la solidaridad, la dedicación profesional o la fe religiosa. Las respuestas varían, pero en el fondo todas estas enfocadas a conectar nuestras vidas con algo superior a nosotros.

Dice Alfonso López Quintás que...

"Todo valor nos otorga posibilidades fecundas para configurar nuestra personalidad y dar a nuestra vida su verdadero sentido y alcance."

lunes, 28 de octubre de 2013

Tener el sentimiento de morir y volver a nacer cada día debería ser nuestro pensamiento al despertar. Con él y a Él la gratitud.

sábado, 26 de octubre de 2013

De la vida normalmente no aprendemos lo que nos hace más fuertes y nos quedamos con todo aquello que nos debilita.

viernes, 25 de octubre de 2013

Dice la Biblia que...

"En aquel tiempo, uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo». Él le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?». Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes».

Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: ‘¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?’. Y dijo: ‘Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea’. Pero Dios le dijo: ‘¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?’. Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios». (Lc 12, 13-21)

jueves, 24 de octubre de 2013

miércoles, 23 de octubre de 2013

Querido hijo...

Cada tiempo que pases enfadado con tus padres, normalmente porque te han corregido aquello que todavía no entiendes no es correcto, será tiempo perdido que más adelante valorarás porque no podrás recuperar.

Dice Epicuro que...

“El hombre noble se dedica sobre todo a la sabiduría y a la amistad. No hay que pretender filosofar, sino filosofar realmente; pues tampoco necesitamos parecer sanos, sino estar sanos de verdad. Yo preferiría vaticinar, estudiando la naturaleza, lo que es útil a todos los hombres, aun cuando ninguno me comprendiera, antes que recoger la alabanza entusiasta y circunstancial de la mayoría, dejándome influir por vanas opiniones. La amistad recorre la tierra entera anunciándonos a todos que nos despertemos para la felicidad. No sufre más el sabio por su propia tortura que por la tortura de un amigo, y por él está dispuesto a morir. Ni los temerarios ni los cobardes deben considerarse dignos de la amistad; pues, por amor de la amistad, también hay que arriesgar la amistad. El sabio enfrentado a la necesidad sabe mejor dar que recibir. Encuentra así un enorme tesoro en la autarquía. Es necesario liberarse a uno mismo de las cadenas de las ocupaciones cotidianas y de los asuntos políticos. El fruto más importante de la autarquía es la libertad.”

lunes, 21 de octubre de 2013

domingo, 20 de octubre de 2013

Skydive Dubai

Me da vértigo sólo verlo... pero es relaxxxing!!!!!

La vida se gana día a día, en sus instantes y momentos. La vida no se gana en su globalidad, simplemente porque no se llega a vivir.

sábado, 19 de octubre de 2013

Dice la Biblia que...

"Sucedió que, estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos». Él les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación»." (Lc 11, 1-4)

jueves, 17 de octubre de 2013

martes, 15 de octubre de 2013

Dice Tomas de Kempis que...

"El que anda buscando un camino más ancho y cómodo vivirá siempre en la ansiedad, porque unas veces por una cosa, otras por otra, todo le causará disgusto y desazón."

domingo, 13 de octubre de 2013

Dice Henri Nouwen que...

"La generosidad no puede venir de la culpa o la pena. Tiene que salir de un corazón intrépido y libre, deseoso de compartir abundantemente lo que se nos da".

sábado, 12 de octubre de 2013

Dice Saramago que...

"Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos y, de nosotros, aprender a tener coraje. Sí. ¡Eso es! Ser madre o padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder? ¿Cómo? ¿No es nuestro? Fue apenas un préstamo ya que son nuestros sólo mientras no pueden valerse por sí mismos, luego le pertenece a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos pues a nosotros ya nos bendijo con ellos".

viernes, 11 de octubre de 2013

Dice Thomas Merton que...

"Quizá soy más fuerte de lo que pienso.
Quizás hasta tengo miedo de mi fuerza, y la dirijo contra mí mismo, haciéndome así débil. Haciéndome seguro. Haciéndome culpable.
Quizá de lo que tengo más miedo es de la fuerza de Dios en mí. Quizá preferiría ser culpable y débil en mí mismo, antes que fuerte en Aquel a quien no puedo entender".

jueves, 10 de octubre de 2013

Yeva Shiyanova I Imagine Dragons - Radioactive

De vez en cuando aparecen actuaciones artísticas que merecen la pena. La sensual coreografía de Yeva Shiyanova, una bailarina ucraniana.

Vencete a ti mismo desde que te levantas hasta que te acuestes. Dormirás de un tirón y con la conciencia en paz.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Dice Escrivá de Balaguer que...

"¿Por qué esas variaciones de carácter? ¿Cuándo fijarás tu voluntad en algo? -Deja tu afición a las primeras piedras  pon la última en uno solo de tus proyectos."

martes, 8 de octubre de 2013

La receta para ser quien quieres ser:


Laura Rojas Marco y Fernando Mora. (TEDxAndorra/RTVE)

Serás lo que quieras ser. Ocho razones para tomar el destino en tus manos(Conecta)

En este libro recientemente publicado, ocho protagonistas de diferentes campos profesionales ofrecen un abanico de perspectivas para dar un mayor sentido a nuestras vidas. Desde el eminente cardiólogo Valentín Fuster hasta Isidre Esteve, el piloto dakariano que comenzó una nueva vida en silla de ruedas tras un accidente. 
El Confidencial ha tenido la oportunidad de reunir a dos de los autores para debatir y proponer claves, pautas e ideas para el crecimiento personal. Por un lado, Laura Rojas Marcos, psicóloga en activo, licenciada por la Universidad de Nueva York, y con una amplia formación intelectual y experiencia profesional. Por otro, Fernando Mora, catedrático de fisiología humana de la Universidad Complutense de Madrid, y autor de numerosos libros sobre el cerebro. Si por algo ha destacado la conversación entre ambos ha sido por el conocimiento y la pasión que ambos han derrochado en sus exposiciones.

Para empezar, ¿podemos tomar conciencia de nuestra capacidad para tener en nuestras manos nuestro destino personal?

Laura Rojas Marcos: en mi experiencia creo que sí, somos nuestro cerebro, y podemos moldear todas nuestras conexiones neurológicas. Esto hace que podamos controlar nuestros hábitos, nuestra manera de pensar y decidir la actitud que queremos tener para afrontar situaciones difíciles o placenteras.Tenemos un porcentaje de control bastante alto sobre nuestra vida y decisiones. Existe un pequeño factor que puede ser llamado suerte, pero cómo abordamos esto con nuestras decisiones también influye en el resultado. Y la pregunta sería: ¿cuál es este resultado, qué objetivo, qué quiero aprender?

Francisco Mora: La neurociencia cognitiva es la gran revolución de nuestro tiempo porque nos ubica donde nos corresponde. Somos producto de un proceso de millones de años, y los códigos de nuestro cerebro, los que dirigen nuestra conducta, son el resultado de todas las vicisitudes de este largo peregrinaje. Por ejemplo, la necesidad de que hagamos ejercicio físico, porque está en los códigos de nuestro cerebro, no es invento de los americanos. Esta es una pequeña reflexión para responder afirmativamente, sabemos que los buenos hábitos de vida tienen un beneficio extraordinario, y son el 75 por ciento de todo aquello que hace que podamos no padecer alguna enfermedad. Y los estilos de vida podemos decidirlos nosotros…

LRM: Este concepto de la prevención, que tanto trabajamos en la psicología clínica, lo estamos intentando aplicar con determinados aprendizajes, por ejemplo el conocimiento de uno mismo, de habilidades interpersonales, y esto puede prevenir determinadas enfermedades. Por ejemplo, con una persona con predisposición a la ansiedad o la depresión, a través de esos aprendizajes y herramientas (el ejercicio, por ejemplo) podemos prevenir muchos trastornos mentales. La ansiedad se puede tratar, pero también prevenir.




LRM: Vivimos en un mundo de un cambio extraordinario, todo sucede muy deprisa, lo que nos exige la capacidad de aprendizaje, de aplicar estas herramientas para adaptarnos al cambio, sea el que sea, científico, familiar, personal, laboral… Yo diría que es la capacidad de adaptarse al cambio y a toda esta enorme cantidad de información que genera nuestro entorno.

Y, en este sentido, la neurociencia, con los descubrimientos que está logrando sobre nuestro cerebro, ¿qué respuesta tiene para el individuo?

FM: La neurociencia lo que te dice es ‘hay que cambiar los estilos de vida’, adaptarte a los cambios, sí, pero también cambiar la esencia de los estilos de vida, que hoy son equivocados. Nosotros vivimos en una sociedad enormemente estresada, y el estrés en uno de los determinantes del etéreo proceso que sufre el cerebro.

El estrés no controlado, el que impide tener las riendas de lo que está sucediendo, te produce el cortisol, unas hormonas que entran dentro del cerebro y deterioran los circuitos cerebrales, particularmente en las áreas que tienen que ver con la memoria, el aprendizaje y la emoción. Por tanto, hay que cambiar las situaciones de estrés. ¿Cómo? Cambiando muchas cosas pero, la primera, basada en rigurosa ciencia, es la ingesta calórica. Comemos más de lo que es necesario, de lo que hemos aprendido en la evolución, porque nos hemos hecho sedentarios. ¿Y por qué nos hemos hecho sedentarios? Porque tenemos un cerebro de un kilo de peso y ahora no tenemos que enfrentarnos a ningún elefante ni un tigre…

Entonces, si los desafíos actuales no responden a aquellos a los que nos ha modelado la evolución, para la psicología, Laura, ¿cómo está respondiendo el ser humano según su experiencia?

LRM: Como explica Francisco, la respuesta es el estrés, pero este tiene distintos matices. Está el positivo, que nos motiva y nos ayuda a la hora de centrarnos, el que nos pone las pilas… Porque esa capacidad adaptativa ya la llevamos dentro por la evolución. Y después está el estrés negativo, que siempre ha existido, y ha sido una fuente de aprendizaje para encontrar soluciones. Esto también es crecimiento, pero hoy día estoy encontrando que está afectando mucho anímicamente a la gente. Hay muchas personas con mucho estrés, pero también hay muchas personas que han estado muy cómodas mentalmente, y la comodidad en la evolución no existe.

FM: Exactamente, el cerebro necesita evitar la comodidad para seguir evolucionando y creando conexiones cerebrales nuevas, esto es fundamental para la salud…

LRM: El estrés negativo forma parte de la vida y tenemos que aceptarlo, pero vivimos en una sociedad que no se acepta, y además se asocia al ‘derecho a’, yo ‘tengo derecho a que me den…’. Hay una parte de la sociedad que permanece en ese estado, y parte de esta crisis de valores y existencial se debe a esto…

En España, en nuestra relación con quienes nos gobiernan, ¿no vivimos también como individuos en el “que me den todo hecho”, en una suerte de ‘infantilismo social’?

LRM: No toda la sociedad, claro, pero sí amplios sectores. Esto es propio de una sociedad adolescente, porque un adolescente te dice “quiero mi independencia, soy invulnerable” (en la adolescencia las cosas le pasan a los demás) pero además es exigente, “tú me tienes que dar a mí”. Y a lo mejor se trata más de aportar.

El adulto, la persona madura, es alguien consciente de cuáles son sus derechos y sus obligaciones, la disciplina, la responsabilidad ante cosas que, aunque no quieras, has de hacerlas por sentido de responsabilidad. Hoy día, por ejemplo, un tema muy interesante en la crisis es el de la responsabilidad de los bancos, pero ¿no tendrán también responsabilidad las personas que se endeudan consigo mismas y por encima de sus posibilidades? Una de las primeras lecciones que aprendí de mis padres es que no debes gastar más de lo que tienes.

FM: A mí me gusta el matiz de lo que acaba de decir, porque ella ha vivido en una sociedad (Estados Unidos) donde se mama y se cultiva el que te tienes que hacer desde pequeñito.

Usted también ha vivido allí, Francisco…

FM: Sí, y allí no se entiende que a partir de los dieciséis tú sigas en la familia, son los propios padres los que, si no hay dinero para llevarte a la universidad que está a veinte kilómetros, te dicen que trabajes para pagarlo…Tú te tienes que hacer, y construirte a ti mismo, te dice la neurociencia, tienes que cortar tú las raíces…

Pues en el inconsciente colectivo español parece que esta idea no está muy cuajada…

En España no hay cultura de la excelencia, de la individualidad, del esfuerzoLRM: Esta una sociedad enmadrada, y muy sobreprotegida. Yo trabajo con familias, y hay gente en casa de sus padres hasta los cuarenta años diciendo “mamá y papá me lo tienen que solucionar todo…”. Y no hablo de problemas de separaciones y problemas económicos, sino de que uno decide quedarse en casa porque es más cómodo y, además, no aporta, porque "soy el hijo o la hija y aquí me quedo"… De esto tienen la culpa ¿los políticos?, ¿los padres?, ¿el sistema?

Hay muchas cosas que cuestionar en nuestra forma de vida. En Estados Unidos frecuentemente te vas fuera de casa a los diecisiete o dieciocho años, y no es lo mismo cómo afrontas tu formación académica si tú participas en el gasto y trabajas de camarero para pagártela, por ejemplo, que si la pagan tus padres o el Estado.

Pues recientemente el ministro de Educación estableció un baremo para las becas en función de los resultados, notas y talento, y la sociedad le ha obligado a bajar el listón…

FM: Aquí prima el todo para todos…

LRM: Y el que destaque, no, tú mejor estás con el resto…

FM: En este terreno estamos absolutamente equivocados. Aquí no hay cultura de la excelencia, de la individualidad, del esfuerzo. Recuerdo que hace un año, cuando vino Obama a nuestra universidad, nos invitaron a los profesores, y nos dijo: “¿Sabéis cuándo he terminado yo de pagar mi préstamo para poder haber estado en la universidad?, pues hace diez años…”. ¡Un presidente de los Estados Unidos! ¡Hace diez años!

Aquí ya hemos visto incluso que el nivel de inglés de nuestros líderes políticos, por ejemplo…

LRM: ¡Bueno! ¡Esa es otra película!...

FM: Pero yo estoy viendo que aquí en España está cambiando, hay una concienciación de la importancia de hablar inglés, otros idiomas y comprender otras culturas. Es un cambio muy positivo. No conozco a nadie ahora que no le produzca angustia no hablar inglés, y es algo que valoro una barbaridad. Aquí la gente se reía de otros por hablar inglés, la vergüenza, el ridículo…

Bien, y si estamos de acuerdo en que tenemos más capacidad de la que creemos para coger las riendas de nuestro destino personal, tampoco resulta tan fácil modificarse uno mismo con la disciplina y persistencia necesaria ¿Cómo nos puede ayudar el neurocientífico y la psicóloga en este aspecto?

LRM: Me encanta esta pregunta porque, al fin y al cabo, como psicóloga y terapeuta todos los días trabajo con personas en proyectos de vida, de cambio, porque nadie viene a contarte alegrías. Y en todo proyecto, sea el que sea, hay un qué quiero cambiar, cómo y cuándo quiero hacerlo. La clave para todo cambio es en el ‘cómo’. Y el primer paso es identificar cuál es mi objetivo. Hay que ponerle un título y que sea muy claro. Una vez identificado, piensas en los recursos que tienes, económicos, de ayuda social, económicos, intelectuales. Y los empiezas a aplicar. Tiene que haber una parte activa, y crear un hábito. Esto último no es fácil…

Aquí entra el neurocientífico ¿no? porque el hábito es la clave para crear sólidas redes neuronales en el cerebro. La repetición no es un capricho, tiene un sentido…

FM: Eso es correctísimo, repetir es la base sobre la que cambian las sinapsis, los circuitos que codifican para funciones específicas, o el objetivo como ha dicho Laura que se pretende alcanzar, el ejercicio físico, aprender un idioma, en fin, lo que tú quieras, pero repetir, sí… Y esto los docentes lo sabemos muy bien de modo muy reciente. Nos hemos dado cuenta que repetir las cosas es un proceso mismo de aprendizaje, en términos neurológicos significa reforzar las sinapsis, esto a nivel de laboratorio lo sabemos muy bien, cuando repites el estímulo de una vía cerebral has de hacerlo para que cuando no los repitas quede estructurado en el cerebro y de esta estructura sale la función.

Hay una técnica que se llama la ‘repetición convergente’, que se trata de no aburrir, no repetir lo mismo con las mismas palabras. Si mi concepto es para mí importante y también para los estudiantes, instrumento argumentos desde una perspectiva a/, desde una b/, y una c/, pero convergentemente hacia el mismo punto. Así, el estudiante no se aburre y su cerebro, si duerme bien, ancla los procesos de aprendizaje en lo que se llama técnicamente una consolidación de la memoria.

Y, fundamentalmente, está no solo repetir, sino equivocarte, que esto no lo sabe mucha gente. Hoy también empezamos a saber que hay que equivocarse para que entre el componente emocional que te hace anclar lo que verdaderamente hay que aprender bien. Ese ¡aaah¡ que te sale después de descubrir un error, el cerebro te lo ancla. No hay nada en el cerebro, nada, ni los abstractos más puros matemáticos que no se construyan con color emocional. La emoción es la esencia del mamífero, somos seres emocionales más que racionales. Nuestra razón es muy pequeñita, y nuestra emoción enorme.

¿Y hasta qué punto estas experiencias empapan nuestro sistema educativo? ¿No hay demasiado dato y pocas herramientas de conocimiento personal?

LRM: Debo decir también que hay algo que está cambiando en nuestro sistema educativo, se está aceptando que resulta fundamental abordar el tema relacionado con la inteligencia emocional y, de hecho, en algunas escuelas que conozco aquí en la Comunidad de Madrid, se ha empezado a incorporar en el curso académico. Todavía creo que hay que pulir muchísimo y darle una estructura, pero tanto padres como profesores consideran importante abordar este tema. No estamos hablando de valores, aunque algunas emociones estén vinculadas a valores humanista. Y, en este sentido, hay una línea muy fina para ver dónde llegan los padres, y cuál es el papel de los profesores, que es importante. Hoy, muchos profesores y padres se están poniendo de acuerdo para construir esta área que es crucial. Porque la clave de la inteligencia emocional es conocer las emociones, a ti mismo y a los demás.

En esta tarea de construirnos a nosotros mismos, ¿no tenemos que ser muy rigurosos, selectivos y disciplinados en nuestra vida cotidiana con aquello que entra en nuestra mente, relaciones sociales, lecturas, conversaciones, hábitos...? Sería la ‘regla de oro’ de la que habla en el libro, Francisco…

FM: Sí, pero esto es muy difícil, la cultura te come. Cuando hablamos de cambiar los estilos de vida, si te digo que no debes comer más de 1.500 calorías diarias o debes evitar ir con el amigo a tomar la cervecita y las aceitunas. ¿Tú le dices esto a tu amigo? Es muy difícil, y si eres joven y conquistar a la chica, duras dos días… El determinante cultural es muy importante, tanto, que te hace muy difícil romper los estilos de vida que llevas y los que tendrías que sustituir.

La emoción es la esencia del mamífero, somos seres emocionales más que racionalesY todo ello nace y tiene sus raíces en el colegio, en las raíces que hay que colocar en los niños en los colegios. El sistema hay que transformarlo, no en el niño, sino en el maestro, seleccionando al maestro, que puede y debe ser una de las más excelsas figuras que tiene un país si queremos construir una cultura. Al maestro hay que enseñarle a que sea tan embargadamente consciente de que va a transformar la física y la química del cerebro de los niños. Un niño, desde que nace hasta los siete u ocho años, tiene formándose millones de conexiones al día. Aquí entra el maestro en juego para que el proceso vaya en una dirección u otra. Es una enorme responsabilidad de transformar la que tiene el maestro en una cultura que quiere responsabilizarse de sus ciudadanos. Esa conciencia no la tiene un maestro hoy. No hablo en su detrimento, sólo hablo de una realidad.

También los padres contribuyen a la formación de esas conexiones sinápticas y su cerebro. Por lo tanto, la responsabilidad paternal hacia nuestro hijos es brutal…

LRM: Yo después soy la que ve a los chicos y chicas víctimas de los abusos verbales de los padres, de su educación… Y se tardan años en poner remedio, porque son los primeros mensajes, los primeros momentos de apego. El apego de ese bebé es fundamental, ahí es donde se empiezan a formar los estímulos afectivos. Todo ocurre por primera vez en el entorno familiar. La estimulación emocional e intelectual en estos primeros años es fundamental para construir su cerebro.

FM: De todas formas, el matiz que quiero introducir es que el colegio nunca puede sustituir esto. El colegio no es solo instrucción. Y aquí es donde la cultura postindustrial nos puso en este mundo, el colegio estaba para crear gente social, para crear normas sociales que se respetan, y esto solo se puede aprender en el colegio. Hoy la sociedad no te permite decir ‘a mis hijos los educo yo’, porque el colegio es el niño interactuando con otros, grabando en su cerebro normas que los padres no pueden dar. Esto no se puede sustituir, tiene una entidad de por sí. Por eso decía antes lo del papel trascendental del colegio si queremos ciudadanos con una raíz ética… En este país, en España, la picardía… Esto en países donde se tiene esta raíz ética, estas palabras no existen.

Entonces, si queremos tomar las riendas de nuestra vida, los valores colectivos son la expresión final de los individuales. Entonces, la corrupción en España ¿a qué puede atribuirse?

FM: Pues a una cultura que nació hace siglos, la picaresca. En España vivimos en la cultura del “qué listo es mi chico, que se ha colado en la cola”, la inteligencia zorruna que yo le llamo. Esto ha sido primado aquí durante siglos, y es el anclaje a una cultura tan negativa como la que nos ha llevado a lo que tenemos actualmente. No es que no tengamos en nuestra esencia el ser pícaros, evidentemente, forma parte de un instinto de supervivencia, nacemos de que le hemos quitado en la selva algo para comer al que está al lado nuestro para sobrevivir, eso está ahí. La cuestión es crear normas capaces para no crear y facilitar la cultura de la picaresca, como han hecho otros países. Esto nos lleva a la deshonestidad que estamos viendo todos los días.

LRM: Además, me gustaría añadir algo más a esto tan importante que está diciendo. ¿Y cuál es el pilar de la picaresca al margen del instinto? Pues creo que es el ‘sentimiento de derecho’, ‘tengo derecho a coger esto que es tuyo porque yo lo quiero’, y me siento con derecho, con lo cual actúo para engañarte y robarte porque yo lo quiero. Y me das igual tú.

FM: ¿Y esto dónde se ancla Laura? ¡En los niños y en el colegio! ¡En los valores!…

¿Y en el ejemplo de las élites, no? Porque si en España vemos a nuestras élites… ¿Dónde está su responsabilidad social?

FM: Sin duda. Pero si el líder social, político y económico no la tiene ¿Cómo la va a ejercer? Pero ¿has visto los dirigentes que tenemos en este país? Gentes que están completamente desconectadas de la realidad.

Cuando tú hablas de economía y tienes tres premios Nóbel detrás, siendo tú el político, tienes un basamento que te da respeto¿Sabéis lo que es la ciencia en este país? Te lo puedo decir yo. ¡Una falta de cultura total del valor que tiene la ciencia! Pero no como ciencia en sí, sino por nuestra dignidad ¡Que no tenemos un Premio Nóbel desde 1906, ni trazas de tenerlo! ¿Sabes lo que significa esto? La dignificación de un país cuando tú estás en un foro. Cuando tú hablas de economía y tienes tres premios Nóbel detrás, siendo tú el político, tienes un basamento que te da respeto. Pero cuando tú llegas y ni siquiera hablas inglés, y tampoco tienes ‘Nóbeles’ que te den ese sello de dignidad pensante de un país como es la ciencia, hemos terminado. ¿Y estos son los que nos dirigen? A través de artículos se lo he dicho a Rajoy ¿Usted sabe lo que sería que se dirigiese al país y nos dijera que iba a vehiculizar la política hacia la creación de ciencia? Porque significa dinero, riqueza, conocimiento. Y dignidad.

Desde sus respectivas experiencias cotidianas, ¿qué descubrimientos en su labor más les han llamado la atención de modo que sea de utilidad cotidiana para responsabilizarnos más de nuestras vidas y seguir creciendo?

LRM: Algo que descubro todos los días desde hace más de veinticinco años:la capacidad y la fuerza del ser humano para cambiar cuando toma esa decisión. El que se lo propone consigue sus objetivos, te diría al noventa por ciento. Puede llevar más o menos tiempo, pero si uno cree de verdad, lo vas a conseguir. Con ayuda, trabajo, esfuerzo, sufrimiento… Y todavía se me ponen los pelos de punta cuando pienso en ello. Cuando veo esa mirada, ese “¡lo he pillado, lo entiendo!”. Y a partir de ahí no hay vuelta atrás, ya sé que ese cambio está en marcha. Y la esperanza, incluso en los más desesperanzados. Porque cuando crees en algo, y construyes una pautas, es posible. Me da esperanza, me encanta, y me da felicidad ver esto.

FM: Desde el cerebro, desde la ciencia, lo que aporta la neurociencia cognitiva es apoyar al cien por cien lo que ha dicho Laura, y eso que se llama ‘energía’, que es la emoción, la fuerza que te lleva a realizar un propósito. La involucración emocional, la participación de una energía que no sabes definir pero sabes que te lleva. Lo que la neurociencia está aportando de una manera clara, es que la raíz de lo que llamamos ‘humano’ es la emoción. Y cuando se hace consciente, es lo que llamamos sentimientos. La razón en las decisiones es importante para un ajuste final, pero lo que te empuje a decidir sobre algo es todo lo que has aprendido emocionalmente en tu vida.

Pues un consejo final de cada uno para terminar, por favor…

FM: ¡Hazte a ti mismo! No intentes conocerte a ti mismo, Sócrates estaba equivocado, no existe el ‘tí mismo’, porque eres un ser cambiante constantemente. Sólo hay que mirar hacia delante en la vida, como ha dicho Laura, sabiendo que lo que construyas en tus decisiones, en tu aprender y memorizar, es lo que hará de ti lo que quieres ser. Como actúo ahora mismo, en este mismo instante, me estoy creando, porque en tu día a día te creas ya que el cerebro está cambiando constantemente en su física y en su química, a cada momento. Esto es un valor extraordinario, y la neurociencia te lo está enseñando.


LRM: Como consejo final diría que es importante involucrarse y tener conciencia plena de dónde estoy ahora y de qué quiero para mí y para mi futuro, y ponerse, y hacer un plan, y comprometerse. Con esto todo va a ir fluyendo, habrá un proceso de aprendizaje, y ese yo va a ir cambiando, y también seguiremos aprendiendo con esa experiencia. Aprenderemos de la experiencia.
Podemos estar mucho tiempo mirando al horizonte, pensando en todos es proyectos que haríamos si fuésemos capaces de ponerlos en marcha. Así podemos tirarnos toda una vida. Tal vez lo importante sea levantarse e iniciar tan solo uno hasta conseguir que el éxito o el fracaso nos encuentre.

lunes, 7 de octubre de 2013

Dice William Faulkner que...

"La sabiduría suprema es tener los sueños lo bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen."

domingo, 6 de octubre de 2013

Música Running: Love Of Lesbian - Los colores de una sombra

Son muy buenos...

El cobardismo es un modelo de acción que cada vez se da más en este país. Lo utiliza gente, normalmente personas acomplejadas,  con una falta de estima en sí mismas que roza lo imprevisible. Supone el ataque, la amenaza, el acoso al prójimo sin dar la cara. Sólo tratan de dañar o humillar a la otra persona sin que ésta conozca el emisor y así  no poder defenderse. A esto le llamo cobardismo, en breve deporte nacional.

viernes, 4 de octubre de 2013

El tiempo da y quita; anda, se mueve y no para. De él aprendemos que o lo vivimos o lo perdemos y, en ese tiempo, que vivimos, descubrimos con quién queremos compartirlo y ser acompañados y quién, por el contrario, nos sobra.

jueves, 3 de octubre de 2013

miércoles, 2 de octubre de 2013

martes, 1 de octubre de 2013

Siempre he creído que generalizar en las críticas negativas es injusto. El buen hacer de la mayoría debería prevalecer frente al mal hacer de una minoría. Si generalizamos siempre vence la minoría.