Hay días que uno despierta con una sensación de inseguridad. No es habitual. Y es, o son, momentos en los que te agarras a Dios como nunca lo has hecho. ¿Por qué no nos acompañamos de Él siempre, no solo cuando nos perdemos o nos sentimos desolados?
Tener una mente positiva nos lleva a tomar decisiones basadas en pensamientos llenos de esperanza. Practicar ser positivo en todo momento nos generará siempre cosas buenas.
Los domingos es uno de los días en los que despiertas sin prisa. Buscas la quietud y el recogimiento. Meditas y reflexionas en la Palabra y recapacitas entre la distinción de lo bueno, lo deseable y lo prescindible.