No te sientas mal por aquello que no dependa de ti. Ni te atormentes por no poder cambiar el mundo, ya no te da tiempo. Eso sí, no dejes de hacer todo lo que humanamente puedas por mejorarlo.
La paz interior está en no estar continuamente peleándonos con eso que no podemos cambiar. Pienso que el domingo es el único día que no me peleo con nada ni por nada.