jueves, 21 de septiembre de 2017

miércoles, 20 de septiembre de 2017

20.09.2017... Silenciando el Camino!

Quiero escribir tanto como quiero leer y para eso debería estar encerrado del día y la noche, de las tentaciones del pasado o los oscuros silencios del futuro.

Tengo tanto para escribir como tanto para leer y tengo esa necesidad de tiempo que a veces me llena las páginas de versos o me recoge los márgenes de la vida en tinta de colores.

Uno es, simplemente, como es, eso no lo cambia nadie.

Vivo el presente pero no puedo dejar de buscar el futuro. El miedo al futuro siempre nos pervierte el presente. 

Me vienen estas reflexiones cuando repaso, por fin, tras varios meses, lo que será mi próximo libro que, si no lo remedia nadie, estará publicado en el próximo mes de octubre: Silenciando el Camino.


Han sido meses de recopilar y ordenar textos, tiempo de corrección, una y otra vez, primero de los textos y luego de las pruebas, para finalizar con el diseño de las portadas.

Hacer un libro, publicar un libro, es algo, además de apasionante, realmente estresante. En cada uno de los pasos, desde la primera corrección de los textos hasta las cubiertas, te vas arrepintiendo por momentos de la decisión que has tomado. 

Cuando se trata de un libro de no ficción , en el que dejas abiertas las ventanas de tu alma, de tu ser, tus pensamientos, te entregas al mundo que te lee como un ser frágil y minúsculo.

Con los años te vuelves más tú. No más pesado ni maniático, como se dice por ahí, simplemente tú. Y en todo lo que escribes estas tú sin importarte lo que pueda pensar el resto. 

Este nuevo libro, que viene a ser la continuación de aquél 'Cuando el Silencio Me Llama' publicado en el 2013,  se envuelve en algo más de 700 páginas.

‘Silenciando el Camino. Diaforismos 2013/2016' no es un libro cualquiera. ‘Silenciando el camino’ es un libro de pasos en el que cada huella es un pensamiento que provoca reflexión y meditación. No es un libro de memorias o un diario como tal; son anotaciones que se encuentran en el silencio de los días, esos que voy dejando en mi camino. 

Lo he querido llamar diaforístico, término que utilizo para bautizar lo que son las páginas de este cuaderno que voy rellenando día a día y que dejo ahora en manos de quién desee leerlo, en la tranquilidad de sus días, de sus momentos.

No es un libro para leer de un tirón. Es un libro para ir leyendo, para irlo anotando, subrayando; un libro que acompañe tus reflexiones y silencios. 

Este libro pretende ser un homenaje al pensamiento, al caminar, a ese volver a la vida serena, tranquila, en la que seamos conscientes de los momentos, del presente que vivimos, de la belleza de lo que nos rodea. 

‘Silenciando el Camino’ es un libro para disfrutar de cada página sintiendo la belleza del instante. 

No tiene por qué gustar a todos, tampoco lo pretendo. 

Josep Pla decía que 
«El escribir ha creado dentro de mí un yo íntimo y espontáneo, una persona extraña, que muchas veces ni yo mismo comprendo lo que tiene que ver conmigo, de tantas diferencias como constato. En virtud de este desdoblamiento resulta que si yo, por natural, soy un ser débil y mísero, cuando tengo una pluma en la mano me vuelvo dionisíaco y ofensivo, entro en un estado de exaltación silenciosa y soy capaz de mantener una posición hasta las últimas consecuencias».
Es curioso, pero pasan los años y compruebo las páginas y páginas que voy amontonando y que quedarán en el recuerdo de los días, unas impresas otras en esos cuadernos moleskine que son como una prenda más de mi vestir.

Y ahora nos pondremos a corregir y trabajar sobre los dos próximos: Poemario y 'LiderandoT'.

Lo mejor para no sufrir sorpresas desagradables, antes de tomar una decisión, es sopesar las posibles consecuencias. Una vez tomada, no debe haber marcha atrás.

martes, 19 de septiembre de 2017

Dice Sigmund Freud que...

"La mayoría de la gente no quiere la libertad realmente, porque la libertad implica responsabilidad y la mayoría de la gente teme la responsabilidad" 

domingo, 17 de septiembre de 2017

17.09.2017... Decidir ir hacia delante.

Lo primero que te ocurre, al menos a mi, al poco de sentarte en el sillón, es que te entra una especie de morriña inesperada que pretende acabar contigo por toda la tarde, así que, en mi caso, en cuanto observo que aparece ese ataque de somnolencia y pereza, levanto antes de que sea tarde y me pongo a escribir algo por estos cuadernos hasta que creo, vistas las tonterías que voy escribiendo, que he despertado del todo.

Las temperaturas cambian de un día para otro como olvidándonos que prácticamente ayer no llevábamos mangas y hoy buscamos las chaquetas.

Por fin esta mañana esa carrera tan esperada y deseada a nuestro Cerro de los Ángeles. Una mañana fresca, pero con un sol de los que hacen brillar las piedras de los caminos. 

Necesitaba de esos kilómetros, 16 han quedado, como el comer. No es solo un cansancio y dolor de piernas agradecido, es la conversación que entre zancada y zancada nos acompaña a C y a mi. 

Repasamos tanto, nos dejamos ver tanto, entre opiniones, reflexiones y consejos que, cuando pasa el tiempo sin haber coincidido, lo echamos de menos convirtiéndolo en necesidad. Son 10 años ya desde que comenzamos nuestro particular entrenamiento y, desde entonces, con todas las vicisitudes, historias, obstáculos, ahí seguimos estando uno y otro, sintiendo los silencios, los sofocos y los desahogos de ambos en todos los caminos que nos acompañan.



Todo es esfuerzo en esta vida si se quiere conseguir algo. Todo es proponerte y tener claro un objetivo o una meta. No me canso ni me cansaré de escribirlo y decirlo. Nada nos viene porque sí, apareciendo frente a nosotros sin haber dado un paso para ir a buscarlo. Y todo, todo, está en nuestra mente: la parálisis o la acción.

Soy un ávido lector de libros y estudios sobre liderazgo, motivación, éxito, inteligencia emocional, coaching... y todo aquello que tenga que ver con el desarrollo de las personas. Preparo conferencias, doy clases y escribo constantemente sobre ello. De cada autor aprendo y extraigo lo mejor que puedo. Experimento en mi mismo aquello que luego aconsejo. Incluso aconsejo lo que luego, en ocasiones, soy incapaz de llevar a cabo. Aun así, para mi, de donde más sigo aprendiendo es de las personas. Escuchar a personas que han pasado o pasan por dificultades, de una u otra manera, que han conseguido, o consiguen,  superar esos obstáculos o adversidades es la mejor clase, o el mejor apunte  que uno puede llevarse a casa. Pero también me gusta escuchar y sentir a esos que, por contra, quedan bloqueados en el sin fin de la adversidad, pensando, de manera equivocada, que es su final. Son dos tipos diferentes de los que se aprende. A uno tienes que desbloquearle y ayudarle a levantar y el otro convierte su adversidad en oportunidad de aprendizaje.

El otro día, esta semana, tuve uno de esos almuerzos, con una persona que conozco, en los que te vas con una de esas lecciones que predicas mejor aprendida en el ejemplo.

Hoy lo tengo más claro que nunca,  la mente y la actitud de una persona son capaces de hundirla o levantarla.En la misma adversidad alguien es capaz de no levantar cabeza y otros utilizar la caída para reinventarse.

La persona en concreto, con la que estuve, sin entrar en hechos ni motivos, ha sufrido uno de esos traspiés en la vida de los que te hacen dar con el cuerpo en la lona. Como a él, a muchos otros les ocurre o ha ocurrido lo mismo. La diferencia es que, en este caso, ha asumido con una especie de humildad el golpe que la vida, por errores o por el motivo que sea, le ha dado y ha decidido que, a partir de ahí, o se hundía en la miseria para siempre, o se levantaba, dejaba de mirar atrás y se ponía a construir futuro.

Me comentaba que, cuando te ocurre algo así, cuando pierdes todo en la vida, lo único que tienes que pensar es que lo que pierdes es material y que lo material no es la vida. Si estás vivo y fuiste capaz de levantar lo que has perdido, puedes volver a hacerlo. Con lo cual, debes de asumir lo que te ha pasado, debes levantarte del suelo, volver a ponerte en pie, visualizar y pensar lo que quieres en tu futuro. Por un tiempo tienes que dejar de pensar en el HOY y ponerte a pensar en el mañana.

Una vez que pasas el duelo de volver a adaptarte al medio con humildad, te puedes quedar parado, sentado en el sofá, mirando cómo pasa el tiempo, cómodo; o puedes salir a la calle, saltar al campo, jugar, arriesgar y ganar

Hay que hacer que las cosas pasen. Nada ocurre porque sí.

Nuestra mente es la única que nos pone límites a la hora de conseguir algo. ¿Cómo consigo algo? Buscando el camino.

Hay que ser constantes. Poco a poco se llega a más.

Hay que empezar YA. ¿Para qué esperar a mañana? Cada hora es una hora perdida, cada día es un día perdido.

Hay que visualizar el futuro desde el presente.

No hay que dispersarse, hay que focalizar, apuntar y a por ello.

Hay que ser ambiciosos, pero nunca avariciosos.

Todo es posible, sí, pero para que sea posible debemos querer que sea posible y hacer con todas nuestras energías que lo sea.

Vivimos en una sociedad en la que todo el mundo quiere mucho, pero no hace nada. Quiero ser millonario sin ningún esfuerzo. Nuestros hijos, por ejemplo, hartos de ver en las televisiones a jóvenes que se hacen ricos por su cara bonita, o a esos futbolistas que van de un lado a otro a cambio de cantidades de dinero realmente espeluznantes, creen que ser millonario se consigue saliendo al portal y dando un chasquido de dedos. 

Otros, en cambio, creen que hacen mucho, pero como tienen mala suerte a ellos no les va bien. Posiblemente no hagan más que revolotear. Vivimos en la cultura del autoengaño.

Cierto es, y es algo que trato de explicar a mi hijo y alumnos, que el éxito no está en ser millonario. El éxito está en hacer lo que te gusta, poder vivir de ello, y cumplir con tus objetivos y metas en esta única vida que tenemos. Solo tenemos una vida.

Pero para lo uno o para lo otro, si te sientas en el sillón de casa a esperar a que llegue algo, lo normal es que lo máximo que te caiga del techo es el halógeno mal colgado. 

Para conseguir algo, lo que sea, hay que hacer; para cambiar las cosas hay que hacer algo.

Deseo, Decisión, Determinación y Disciplina. Son las 4 D's que explica Brian Tracy. Me encantan y son esenciales.

Deseo para obtener lo que deseas. Ese deseo que te nace desde dentro, te motiva y despierta.

Tomar la Decisión de cambiar, de ir a por lo que deseas, de elegir entre quedarte como estás o estar como te gustaría estar.

Ir a por ello mediante la acción. Si te quedas parado no ocurrirá nada. Sin acción una Decisión se queda en algo ilusorio y por eso necesitamos Determinación.

La acción debe mantenerse en el tiempo. Tampoco vale de nada comenzar algo para luego, a la mínima, abandonarlo o dejarlo de lado. Debemos ser constantes, tener perseverancia que nos capacite para superar todos los obstáculos, Disciplina. La Disciplina nos permite crear hábitos, buenos hábitos que nos lleven a alcanzar ese éxito que deseamos.

Todo se consigue de la misma manera: caminando, pase lo que pase.


Ahora que comienzo el mes, envuelto ya, como siempre, en varios proyectos, unos que continúan, otros que aparecen, a veces cansado del tiempo, otras pletórico y orgulloso de crear, de sentir y, sobre todo, de esas personas que te rodean y acompañan con la misma ilusión o más, pienso que una vida sin objetivos y metas no es una vida

Levantarme cada mañana, ponerme en camino, en acción, con las ideas claras y con los objetivos focalizados, sonriendo, ilusionado de que, por muy mal que vayan las cosas, otro día nos da la luz y siempre, con determinación, constancia y disciplina, superaremos los obstáculos que el camino ponga frente a nosotros. Querer es Poder.

Y volviendo a los buenos hábitos, hoy os dejo por aquí mi canción motivación con uno de mis favoritos...

Dice Lain García Calvo que...

"El momento adecuado para planear como quieres que sea tu vida es ahora, no cuando estos diez años hayan pasado. Lo que va a marcar la diferencia es la manera que tengas de hacer las cosas en determinada situación en comparación al resto de personas. Hay una gran diferencia entre vivir una vida extraordinaria o vivir una vida de preocupaciones. La diferencia estriba en cómo actuaras ante cada circunstancia."

sábado, 16 de septiembre de 2017

Querido Hijo...

Nunca pienses que trabajas por un empleo o un sueldo. Piensa que trabajas en ti.
Lo normal cuando nuestra vida está ordenada es que cada cosa que hagamos proyecte ese orden y nunca genere desorganiza‬ción. El desorden lleva al caos y el caos al desorden.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Momentos... Santander


Dice Robert Louis Stevenson que...

Vivimos con tal premura para hacer, para escribir, para acumular bártulos, para hacer nuestra voz audible durante un momento en el burlón silencio de la eternidad, que olvidamos esa cosa de lo que todo lo anterior no es más que fragmentos, a saber: vivir.

jueves, 14 de septiembre de 2017

14.09.2017... de Santander!

Los viajes me gustan. Conocer nuevas ciudades o recordar esos lugares por los que años atrás había pasado es algo que me enriquece aunque se por motivos de trabajo. No soy una de esas personas a las que le guste en exceso viajar. Creo es porque soy demasiado cómodo o, simplemente, porque me he adueñado de esos rincones ya míos.

Santander es una ciudad bella, señorial, abierta a ese mar bravo que es el Cantábrico.


Estos días me ha recibido y he podido caminarla, contemplarla con sus cielos grisáceos y tormentosos o de un azul infinito. He podido disfrutar de ese azul de mar bordeado por el blanco de las espumas de las olas o ese otro embravecido dispuesto a tragarse las arenas playeras.

Los viajes me desordenan, me rompen los hábitos y ese buen hacer conseguido a base de esfuerzo en los últimos tiempos. Pero me ha encantado esta tierra de España. Me ha fascinado dedicar algunos momentos a caminar, a correr y pensar por esas playas del sardinero en las que una película de agua acaricia con su fría temperatura los pies y te despierta el alma.

He podido disfrutar de su gastronomía y sus gentes, de sus calles u, cómo no, de ese impresionante paraje que rodea el Palacio de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con la que hemos organizado el curso El futuro de la administración local y el papel de los Gobiernos locales intermedios.

No sé cómo algunos quieren separarse, independizarse de esta gran España nuestra que nos llena de orgullo allá por donde vamos.

En estos días así uno casi no tiene tiempo de pensar. Parece que corre de un lado a otro como queriendo acaparar espacios y cuando llega la noche y miras atrás, te das cuenta de que a veces se hace imposible llegar a todo.

Esta mañana he despertado cansado, anoche aterricé casi a las 23 h y tienes la sensación de no haber descansado nada. Pero te pones en marcha, otra vez, en ese camino que transitas y que a veces piensas no saber muy bien a dónde te llevará.
Caminamos constantemente en esa búsqueda continua de la Verdad, sin pensar nunca que la única Verdad que existe está dentro de nosotros.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Saber lo que uno quiere es importante en la vida de cada uno. Deambular sin dirección siempre es un fracaso.