Nadie nos dice que está bien no tener todo resuelto a cierta edad. Cada uno florecemos en nuestros propios tiempos, y compararnos con el camino de otros más solo nos resta paz sin darnos nada a cambio.
Dejemos de esperar que las condiciones sean perfectas. Nunca lo van a ser. La gente que espera el momento ideal para empezar generalmente termina esperando toda la vida. Así que empieza.
Hagamos lo mejor que podamos con lo que tenemos hoy, desde el lugar en el que estamos. Cada pequeño esfuerzo, cada intento y cada paso cuentan mucho más de lo que imaginamos. No nos comparemos con el camino de los demás.
Si para disfrutar necesitas que todo esté bien, en su sitio, te perderás grandes momentos y muchas vivencias llenas de aprendizajes. De verdad, te lo digo a ti mismo, disfruta el presente, aunque sea imperfecto.