jueves, 19 de octubre de 2017

Nos tiramos más de media vida buscando el éxito en conquistar el exterior cuando el verdadero éxito es llegar a ser capaces de conquistar nuestro interior.

miércoles, 18 de octubre de 2017

18.10.2017... En Tenerife!

Hoy desperté en Santa Cruz de Tenerife. Aquí despiertas como antes de tiempo. No he cambiado la hora del reloj con lo que estas 7 horas habituales de la mañana son las 6 horas de Tenerife.

La ciudad está dormida a estas horas y las calles tan oscuras que la sensación, al salir del hotel, era la de haberme equivocado de lugar. Tanto ha sido que me he vuelto dentro, al resguardo de la luz de los salones del hotel.

Estoy contento, motivado. Las cosas van saliendo aunque todavía no está del todo engrasada la maquinaria. Estos días, además de las cuestiones profesionales que me han traído hasta aquí, pretendo aprovechar y darle vueltas a los proyectos.

Las cosas son diferentes dependiendo de cuándo y cómo las miras. No cabe duda.

Encontrar la dirección adecuada no es fácil, cuesta bastante, pero es fundamental para comenzar a caminar.

Motivación: SERGI TORRES - Completamente Feliz...

Dice Nietzsche que...

"La esencia de la vida consiste en anhelar más vida"

martes, 17 de octubre de 2017

Toda situación complicada es digna de solución o, en su caso, de ir a peor. Pero hasta en lo peor, con fuerza y tesón, podemos superar.

lunes, 16 de octubre de 2017

Momentos que quedan...


Dice Thomas Merton que...

"Para que el lenguaje tenga algún significado, debe haber intervalos de silencio en algún momento, para separar palabra de palabra, y expresión de expresión.
Quien se retira al silencio no necesariamente odia el lenguaje. Quizás sea el amor y el respeto por el lenguaje el que le impone silencio.."

domingo, 15 de octubre de 2017

15.10.2017... Entre silencio!

Ya por aquí, sí. Digamos que envuelto de nuevo en los ruidos y algo vacío de silencio. Y digo algo porque nunca alguien está completamente vacío en ningún lugar, aunque piense lo contrario. Pero sí, vuelta a la normalidad tras estos días de puente que han sabido a gloria, como solo sabe el perfume que baña esos campos nuestros.

Es verdad que tengo una especie de pasión y tal vez 'tontería' por mi pueblo. Es verdad que aprovecho cada línea para hablar y ponerlo en valor. Sé que las cosas tienen el valor que cada uno de nosotros le queramos dar; lo mismo para uno puede ser mucho que para otro nada.


También reconozco que el día a día en estos lugares, municipios rurales que el tiempo castiga con esa lenta despoblación y falta de inversiones en infraestructuras y dotaciones,  es bastante duro y por ello aplaudo a los que van aguantando, a pesar de los pesares, en el día a día, la vida en estas calles que para mi son esencia, tierra y raíz. 


Y es cierto, no todos tienen por qué tener mis sensaciones ni regresar con ese brillo del que apura hasta la última gota, o el último silencio, con ese ansia de no saber cuando volver aun  estando a tiro de piedra.



Estos días que el sol, todavía en este otoño, nos acompaña, he podido pasear por el campo, entre tierras que, desgraciadamente secas, humedecen nuestra mente con esa sensación de silencio que emociona más allá del sentido primitivo de nuestra esencia evolutiva.

Y he despertado en el silencio, entre unas nieblas otoñales que como visillos adornan y guardan esos campos de Minaya. Un sentir poético que tan solo esté rincón nos ofrece. 

Las mañanas han sido frescas. Un frío envuelto en la humedad de la niebla que invitaba a tumbarse en las tierras dejando que el olor a pueblo impregnara todo el cuerpo.

A veces el silencio nos asusta, pero casi siempre, si lo seguimos, engrandece nuestra alma.

Cuando camino en el silencio de estas tierras reconozco en verdad todos mis vacíos, mis miedos, mis peligros y miserias. Es como si me diera cuenta, como decía Pascal, que todas las desdichas miserables se debiesen a una sola cosa, a no saber permanecer en reposo en una habitación.

Parece que vivimos en un continuo deseo de estar alejados de nosotros mismos. Buscamos estremecimientos absurdos que nos alejan de nosotros, del silencio. ¿Miedo?

Es el miedo a caminar en solitario, a sentarnos en silencio, a encontrarnos de frente con nuestras carencias.

El silencio te obliga a encontrarte contigo.

El silencio te hace creer en ti.

El silencio te busca en el único estado en el que tu ser es capaz de entregarse a ti con la máxima humildad.

Si no somos capaces de relajarnos y disfrutar de nuestro presente entonces es que realmente tenemos un problema.

Después de unos días por allí, volver al ruido mundano es algo que apena y entristece, aunque siempre haya motivos para volver.

A veces creo que escribo para dar cuenta de los estados del alma, para que el tiempo quede.

Escribir no deja de ser un  vivir en el aquí y en el ahora. Escribes en el momento y eres consciente de cada palabra y pensamiento.

Dotamos de sentido ese ciego discurrir del tiempo que nos llena de ruido y velocidad la vida.

Ir dejando por aquí, en estos cuadernos, los momentos, las sensaciones de estos silencios, de estos caminos, es como ir guardando en un álbum de fotos las imágenes de la vida.

Somos dueños de privilegios que no todos pueden tener,  la vida de cada uno está escrita con un destino diferente, a veces incluso ajeno a uno mismo. Por ello deberíamos aprender a valorar más lo nuestro y no olvidar nunca que otros no lo puedan disfrutar no quiere decir que no tengan el mismo derecho a hacerlo.

Con los años cada vez agradezco más, no sé si incluso cada vez busco más, esos instantes de soledad y silencio. Es curioso cómo así incluso consigo percatarme de mucho más de lo que me rodea que en ese caminar diario lleno de prisas.


Hacia tiempo que no pensaba que el silencio puede estar rodeado de ruido porque el verdadero silencio es el de nuestro interior. 


Dejamos que todo se vaya, se estropee. Esta ahí delante y no nos percatamos de esa presencia. 

Sintamos el presente y busquemos la belleza en todo lo que nos rodea. 

Y así, entre el sonido del silencio, termino estas notas con uno de esos temas de motivación que me encantan...

Si podemos evitar lo evitable, ¿por qué volvemos una y otra vez sobre lo mismo como si fuera inevitable?

jueves, 12 de octubre de 2017

12.10.2017... A quemar las naves.

Hoy, día en el que los españoles celebramos el Día de la Hispanidad, la Fiesta Nacional de España, y que, envueltos en un momento convulso de nuestra historia, más que nunca debemos demostrar la fortaleza como país, la unión de ese país que ha superado envites que nos han hecho temblar pero nunca naufragar, me he permitido reflexionar sobre el Éxito.

El Éxito para cada uno de nosotros puede tener un significado distinto, para unos puede ser una cosa y para otros otra. Unos buscan el éxito en lo profesional, en lo material, otros lo hacen en su interior en su vida personal o, simplemente, en su caminar diario. Pero lo que sí es cierto es que para tener éxito en lo que sea, en el nivel que sea y que se desea, hay que trabajarlo diariamente y arriesgar.



El éxito va acompañado de decisiones y lo más importante en ciertas etapas de la vida, y nunca es tarde, es decidir cuanto antes qué es lo más importante para nosotros e ir a por ello sin mirar atrás, con prudencia, con paciencia, con perseverancia. Marcarnos metas y objetivos. Arriesgar y caminar pase lo que pase.

No todo se hace por dinero o por llegar a más. Hay que hacer las cosas porque nos apasionan de verdad.

¿Qué deseas ser?

¿Qué quieres lograr?

¿Cómo quieres vivir el resto de tu vida?

Saber lo que quieres y a por ello.

A veces pensamos que las personas de éxito, en el ámbito profesional o vital, no han hecho nada para obtenerlo, les ha llegado como caído del cielo. No conozco a nadie que no le haya costado conseguir aquello que desea. Pero debemos que tener definidos nuestros objetivos, nuestros deseos.

Está comprobado y escrito en cientos de estudios, de esos que aparecen por ahí en internet, que las personas que escriben y definen sus objetivos tienen un 33 por ciento más de probabilidades de conseguirlos que los que no lo hacen.

¿Por qué no lo haces tú? ¿Por qué no coges ahora mismo un papel y escribes, en primer lugar, cuál es tu definición de éxito, respondes a las tres preguntas anteriores y anotas tus objetivos a corto y medio plazo? Pelear, trabajar, perseverar, por unos objetivos a corto y medio plazo va a generar tu éxito a largo plazo.

Andamos siempre envueltos en intenciones, pero si no hay acción de nada sirve.

Y para conseguir lo que se quiere, sea lo que sea, hay que arriesgarlo todo. Para ganar en un juego hay que jugar; para ganar una carrera, hay que correr; para obtener beneficios en un negocio, hay que arriesgar.

Admiro a todos aquellos que intentan, una y otra vez, las cosas y no se dan nunca por vencidos. No intentar algo es fracasar. Y aquél que arriesga sin duda que puede perder, pero lo habrá intentado y a otra cosa.

Todas las metas se consiguen, aunque puedan parecer imposible, primero focalizándolas en nuestros pensamientos, con motivación, y pasando a la acción sin parar hasta que se consiga o se 'muera en el intento'.

Hay una historia que me encanta y siempre suelo contar en mis sesiones de éxito, motivación y liderazgo (liderandoT). Seguro que todos la conocéis o habéis oído en alguna ocasión. A mi me encanta porque es la esencia misma de aquel que quiere conseguir sus objetivos a toda costa, renunciando a dar marcha atrás ante un eventual fracaso. Porque no hay fracaso si hay valor y valentía de llegar hasta el final en nuestro objetivo, en lo que creemos.

Hace muchos cientos de años, Alejandro III de Macedonia, nuestro conocido Alejandro Magno, al llegar a las costas de Fenicia en una expedición, allá por el año 335 A.C. se dio cuenta que sus enemigos le triplicaban en número y que su tropa se veía derrotada incluso antes de pisar el campo de batalla.

Pero Alejandro Magno desembarcó e inmediatamente mandó quemar todas las naves. Mientras los barcos, su flota, ardían, el líder macedonio reunió a todos sus hombres y les dijo: 
"Observad cómo se queman los barcos... Esa es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla, ya que solo hay un camino de vuelta y es por el mar. “Caballeros, cuando regresemos a casa lo haremos de la única forma posible, en los barcos de nuestros enemigos”».
Esta es la esencia del éxito: insistir, perseverar, no retroceder ni abandonar jamás, echar palante pase lo que pase o nos encontremos lo que nos encontremos en el camino o enfrente. "Quemar las naves", ir a por todas. Nada es fácil.

Alejandro Magno venció en aquella batalla y regresó a su tierra con las naves conquistadas.

La seguridad de poseer algo, muchas veces, nos hace renunciar a la posibilidad de conseguir algo mejor. Lo que tenemos fácilmente a nuestro alcance nos impide crecer, haciendo que la seguridad se convierta en mediocridad, en fracaso y monotonía.

Compromiso y valentía, no una valentía arrogante, una valentía humilde. Tomar decisiones, caminar hacia un objetivo no es fácil. Nos puede dar miedo, nos puede intentar paralizar el miedo, pero la entrega total y la fe es lo que marca la diferencia entre los que llegan y los que se quedan por el camino envueltos en el desánimo o la pereza.

Todos tenemos opciones, todos podemos ir a buscar ese éxito que queremos, que deseamos. Solo hay que saltar a la orilla, quemar las naves, no mirar atrás y tirar hacia delante pase lo que pase.

Hay que salir a buscar las oportunidades. No quedarnos en la seguridad.

Asumir riesgos, soñar, construir, caer, levantar... tener Éxito.

Muchos de nosotros hemos quemado naves muchas veces, y nos quedan muchas por quemar. Pero también muchos de nosotros, en los retos a los que nos enfrentamos, hemos dejado un camino de salida, una posibilidad de marcha atrás. No hay que dejar una puerta de salida, hay que quemar las naves y que sea lo que dios quiera. 

Christopher Gardner, millonario emprendedor, conferencista y filántropo estadounidense, en cuya vida se basó la película “En búsqueda de la felicidad”, nos enseña que cuando uno tiene realmente un objetivo y quiere comprometerse con él nunca debes tener un Plan B. Cuando de verdad tomas una decisión y escoges tu Plan A el tener un Plan B lo único que va a hacer es distraerte.

El Éxito es saber trabajar en nuestra superación cada día. Sea en lo que sea: en nuestra empresa, en nuestra vida, en un proyecto concreto, un reto, en nuestro crecimiento espiritual o personal.

Por cierto, y para terminar, sé que alguien puede decir que existe una versión en la que se le atribuye el nacimiento de esta expresión a los tiempos de Hernán Cortes y la conquista de México (1521). Cuentan que, durante esta operación se produjo un motín y que el caudillo, tras el correspondiente consejo de guerra, mandó hundir (que no quemar) la mayor parte de sus barcos. Todo para que nadie tuviera la tentación de recular por la dificultad de la misión. Les diré que la versión más consistente sobre el nacimiento de la expresión «quemar las naves» tiene su origen mucho antes. Concretamente en el siglo III antes de Cristo, tal y como refleja Manuel Campuzano en su libro «Alejandro Magno. La excelencia desde el liderazgo» (Visión).

Feliz noche amigos.

#liderandoT