Entradas

Qué cierto es que nuestra interpretación de los acontecimientos influye siempre más en nuestro bienestar que los propios acontecimientos. Todo depende de la percepción y de la actitud.
Hace muchos años que perdí lo que es el hecho de desear. Deje de desear y fui, poco a poco, ganando algo importante: Fe. La Fe me genera paz y la paz, calma. Con Fe todo lo que ha de llegar llega y lo que no, pues no. No es que comenzara a conformarme, es que no tenía ninguna necesidad de vivir aparentando. Tal vez lo que más me faltaba era eso, darme cuenta que la mayor apariencia es hacia uno mismo, hacia dentro.
Lo peor que puede pasar cuando hay una situación crítica, catástrofe, es que en mitad del caos, en vez de buscar soluciones, nos pongamos a buscar culpables.
Hay miles de cosas pasando en nuestras vidas en este momento, pero recordemos que no tenemos que luchar con todas a la vez. Confiemos en el tiempo, y adelante. Paso a paso. Tarde o temprano todo estará bien.
La mejor manera de dejar de ser lo que somos es dejar de pensar en lo que no somos. Confianza y Paz.
Nos asusta mirar hacia dentro. Preferimos distraernos antes que descubrirnos. Sin embargo, el verdadero crecimiento, la verdadera transformación, comienza precisamente ahí: dentro de cada uno. 
  No sé vosotros, a veces necesito soltar y aceptar las cosas tal como son, no como desearía que fueran. Todo es un viaje en un camino. Y el camino se hace grande si lo vivimos, con los obstáculos y los placeres.