miércoles, 31 de diciembre de 2014

Publicidad vinos 2014...

Estas son las dos campañas publicitarias de vino que más me han gustado este año. Evidentemente excluyo el mío, #versosdArte:









Es curioso pero cuando las situaciones se envuelven en negatividad cuesta mucho reconvertir en positivo. Aún así, siempre se puede.

martes, 30 de diciembre de 2014

SOY...

SOY
Uno es de esos poetas
del silencio y de la calma
del sosiego y la quietud
que transpira versos con el tiempo
que respira poesía
poco comprendido de algunos
ajeno a lo habitual
convertido en diferentemente,
raro,
como dicen entendidos
o simplemente
SOY

Dice el Dhammapada que...

"Somos lo que pensamos. Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos construimos el mundo. Habla o actúa con mente impura y los problemas te seguirán."

lunes, 29 de diciembre de 2014

29.12.2014... ¿Prisas?

Hay días que comienzan de una forma extraña y terminan convertidos en poesía. 

Comencé hoy con sueño. Con sueño, entre otras cosas porque me dormí. Me dormí profundamente, como hacía tiempo. Debía despertar y levantar como siempre que ando en días de descanso, sobre las 8 h., y abrí los ojos a las 10 h. No hay cosa que más me moleste. Saltar de la cama, ir tropezando mientras tratas de situar la cabeza y la conciencia en la realidad, vestirte a toda prisa y salir a la calle porque -de ahí mi defecto cuadriculado- tenías organizada tu mañana para estar resolviendo temas pendientes desde las 9 h.

Cuando te sitúas mentalmente en la realidad. Cuando te das cuenta de que las prisas no son buenas y que, además, no tienes necesidad de correr, paras un segundo, miras al cielo y dices: ¡tío que estás en tu día de descanso, no hay prisa!. En ese instante comienzas a ver el sol. Descubres que no pasa nada por quedarse dormido, que eres una persona normal. Y comienzas el día.

Y en ese momento todo va surgiendo, todo va saliendo.

Es entonces cuando vuelves a pensar que todo es poesía, que de cada paso surge un verso y que sólo depende de ti componer el poema.



Y qué mejor, entras en una librería y compras, por ejemplo, ese libro que deseabas: "Itinerario poético" de Octavio Paz.

Quedas con los amigos y terminas brindando con ese vino que cada día sientes más como algo tuyo, como ese 'hijo' que con tanto cariño poético has generado: #versosdArte.

Y vuelves a casa y te envuelves en el calor familiar dándote cuenta que es verdad: si quieres todo puede ser si tienes claro lo importante.

Y termina el día. Termina hoy.
Hoy parece que todo está por hacer, pero si cambias tu enfoque verás que lo que queda es otro tramo por andar. Vamos a caminar y guardemos lo recorrido.

domingo, 28 de diciembre de 2014

28.12.2014... Crea Futuro...

Parece que este es el último domingo del año. Parece que con ello terminamos la semana y nos llega ese sentimiento de que este año 2014 termina. 

Ayer por la mañana, aprovechando un sol frío, pero agradable, que más tarde se escondió entre las nubes, salí a buscar -y respirar- ese lugar que forma parte de mi que es el Cerro de los Ángeles. 



Mientras recorría sus faldas, zancada a zancada, con esa sensación de gratitud por vivir momentos así, paramos un instante a contemplarlo desde uno de sus laterales. 
La imagen que se nos ofrece, de enorme belleza, provocó una reflexión que, casualmente, me acompañó durante todo el día: ¿para qué mirar atrás?, hemos recorrido con esfuerzo los kilómetros que nos han traído hasta aquí, con tropiezos y algún que otro suspiro, pero ahora, en este momento, lo más importante son los que nos quedan por delante.

Con esa misma reflexión he comenzado hoy mi despertar. Tal vez porque me acosté dándole vueltas: pensando siempre en el pasado no se hace futuro. Lo hecho hecho está, bien o mal, y el futuro está por venir.    

He tenido a veces esa absurda tentación de entretenerme mirando al pasado. No me daba cuenta que lo que hacía era perder el tiempo y no mirar el futuro. Es verdad que nuestra historia se va escribiendo con lo que hacemos o dejamos de hacer; con esas decisiones que uno toma en cada momento acertadas o no; con esas otras que no toma. Pero el futuro está ahí, el futuro está sin escribir.

Cuando tengo alguna sesión de coaching con personas que me lo demandan, algunas porque se sienten en ese momento de atasco y bloqueo vital por el que todos, la gran mayoría, pasamos en alguna ocasión, siempre trato de aconsejarles lo mismo. 
Una situación así, de parálisis vital, no tiene por qué ser negativa. Lo positivo de la situación es que, por circunstancias, la vida nos obliga a parar, a detenernos en seco. Ese momento es imprescindible para examinarnos, para encontrarnos con nosotros, posiblemente con lo más mísero de nuestro interior, para repensarnos. Es en ese instante en el que debemos agradecer y sentir que lo más importante está por venir: el futuro. De nada sirve mirar hacia atrás, a ese pasado que nos va a acompañar si no somos capaces de generar un futuro diferente.



Tenemos en nuestras manos el futuro. 

El futuro de cada uno no está escrito y no debemos permitir que nos lo escriban. 
Debemos escribirlo nosotros, con nuestros objetivos y metas. Caminando hacia él a la velocidad que nos propongamos. No hay prisa. Como en esa carrera: lo importante de todo es llegar. Y llegar es ser conscientes de que mientras tengamos vida todo está por hacer.

Werner Erhardt utilizaba muchas veces esta reflexión: "Crea tu futuro a partir de tu futuro, no de tu pasado."

No soy incapaz de expresarlo mejor, tampoco lo deseo. El futuro se crea pensando en el futuro y olvidándonos del pasado.

Son fechas en las que muchas personas aprovechan para marcarse objetivos y metas futuras. Es un buen ejercicio. La gran mayoría no vuelve a pensar en ello ni, en caso de haberlo escrito, leerlo. Queda en el olvido, en el pasado.

Es preferible plantearse pocos objetivos y trabajar por ellos; que muchos y ni siquiera intentar conseguirlos.

Que el pasado no sea tu preocupación, preocupate por tu futuro: dedícate a crearlo. Y para crearlo ponte a trabajar hoy mismo en él.
Hay quien la ilusión la vive un sólo día, yo prefiero vivirla cada día. Vivir con ilusiones es vivir con pasión todo lo que hacemos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

26.12.2014 Parar en Navidad.

Son días navideños, son días familiares, son días de reflexiones y recuerdos; son días también en los que entre esos abrazos de fraternidad, de familiaridad y camaradería, también se echan de menos esos que ya no nos acompañan.
La época de navidad tiene eso: sus alegrías, pero también sus tristezas. Es esa época del año, envuelta en el invierno, con sus fríos y sus noches largas, en el que buscamos muchas veces en los excesos, las nostalgias. 
Tal vez es ese tiempo en el que más deberíamos reflexionar no sobre el pasado, que ya pasó, sino sobre el futuro que está por llegar.

Caminar y avanzar es siempre mi consejo. Esta es una buena época para que, en esos momentos de bajón que nos viene tras las alegrías del cava, nos demos cuenta de que tenemos un enorme privilegio por vivir y que somos capaces de marcarnos objetivos que conseguir. Porque tenemos vida y porque de seguro, también, un techo y calor dónde cobijarnos en estos días de frío.

Son días de tranquilidad, así debemos entenderlo. 

Creo que es en estos días en los que más gracias le doy al Eterno. Nunca somos conscientes del privilegio que poseemos. Somos muy desagradecidos. Por qué no miramos por la ventana y comprobamos que muchos de nuestros semejantes viven en una miseria prácticamente crónica. Y nosotros, que tenemos lo importante,  nos enfadamos porque, a lo mejor, este año no hemos podido estrenar nada en la comida de navidad o porque la abuela ha olvidado comprar ese turrón que nos gusta.

Por ahí, sin alejarnos mucho de nuestras casas, hay personas -incluso vecinos- que no saben que va a ser de ellos el próximo mes de enero porque se les han terminado los ahorros y están en paro desde hace años.
Pero los hay también que viven bajo los puentes, sin más calor que un par de cartones y con suerte, unas sobras de esas comidas que tanto desperdiciamos estos días.

Parémonos unos instantes. Quietos. Valoremos lo que somos y tenemos. Tenemos vida y si tenemos vida, podemos avanzar aunque el esfuerzo de cada paso sea terrible. Pensemos en caminar; si caminamos avanzaremos.


'Cómo ser mejor persona' por Enrique Rojas.



TODOS QUEREMOS MEJORAR como seres humanos. Pero hoy la vida va demasiado deprisa y a menudo un carrusel de acontecimientos transitan por nuestra vida rápidos y pocos se paran a pensar. Sólo las personas singulares se detienen y reflexionan y tratan de rectificar y pulir y limar algunas aristas de la vida personal. Dice un texto clásico non multa, sed multum: no muchas cosas sino bien hechas. La caja de herramientas de la conducta debe empezar por la pretensión griega del conócete a ti mismo. Voy a pasar revista a cinco conceptos que pueden ser muy valiosos si somos capaces de introducirlos en la ingeniería de nuestro comportamiento. El mundo se ha psicologizado, lo que significa que buscamos cada vez más las explicaciones de los hechos más allá de las apariencias. 


Primer consejo: fomentar la alegría. La alegría es un estado de ánimo positivo mediante el cual uno se siente contento consigo mismo y que tiene dos notas que se hospedan en su interior. Una permanente: es un buen tono vital, que significa una forma de entenderse uno a sí mismo y de comprender la realidad. La meta es meter la alegría en nuestra vida, pero ella viene como consecuencia de actuar bien. Toda verdadera educación patrocina la alegría; esta es el lucero del alma. Es por tanto, un estado de ánimo que se alarga en el tiempo y que es la consecuencia de ser capaz de ver siempre la parte positiva de nuestra trayectoria, a pesar de los mil y un avatares que a todos nos suceden. También es saber perdonarse los fallos, carencias, cosas mal enfocadas, salidas de la pista… La otra nota, transitoria, es la consecuencia de haber conseguido un objetivo concreto, por el que uno ha luchado y que finalmente se ha alcanzado. Ambas alegrías se entrecruzaban. 


Alegrarse es amar. Cuando la alegría es auténtica se hace contagiosa. Y produce en el entorno una atmósfera grata, atrayente, serena y optimista. Sólo es posible la fiesta en una vida donde la alegría está en primer plano. 

En la alegría hay balance positivo de uno mismo, aunque se barajen partidas muy distintas, pero salta, emerge, asoma con claridad y el buen humor tintinea en sus aledaños y la dicha y el festejo y la broma… Hay tres estados de cierto parentesco: placer, alegría y felicidad. La alegría está por encima del placer, pero por debajo de la felicidad. La felicidad es el resultado, suma y compendio de una vida lograda. 


Segundo consejo: la voluntad. Hoy se considera en la psicología moderna que la voluntad es más importante que la inteligencia. Ésta puede definirse como capacidad para ponerse uno objetivos concretos y luchar hasta irlos alcanzando. Hace falta tener objetivos medibles: muy específicos, bien delimitados, que evitan la dispersión, el andar desparramado o el querer ser salsa de muchos guisos. La voluntad es la joya de la corona de la conducta. El que tiene una voluntad fuerte tiene un tesoro. Con la voluntad de nuestro lado, bien adquirida, somos enanos a hombros de los gigantes. Y nos atrevemos a todo. Uno de los indicadores de madurez de la personalidad más certeros es tener una voluntad de hierro. Y al revés una de las manifestaciones más claras y rotundas de una personalidad inmadura, es tener una voluntad frágil, endeble, inconstante, que fluctúa según las circunstancias y estados de ánimo. 


Tercer consejo: la amistad. La amistad es uno de los platos fuertes en el banquete de la vida. Es un sentimiento positivo en el que se engarzan tres ingredientes: afinidad, donación y confidencia. Y todo ello descansa sobre una estimación recíproca. La amistad es una forma de amor sin sexualidad. 
Como ocurre en el amor, en la amistad hay una mezcla de admiración, seducción y complicidad. Pero tengo que ser muy realista y hablar de grados de amistad: esta secuencia va desde el conocido que saludamos por la calle a aquel otro con el que nos detenemos unos minutos, pasando por el que vemos de forma frecuente o con el que tenemos bastante familiaridad hasta llegar al amigo íntimo. 


El espectro de las amistades puede quedar representado en una pirámide, en donde la mayoría de las amistades circulan por la banda media baja o la banda media alta de la misma. Son pocas las que ascienden hasta el pináculo de la intimidad. En el amigo íntimo nos abrimos de par en par y dejamos que entre en nuestra ciudadela interior y que vea la verdad de lo que somos y que llegue a conocer nuestra vida y milagros. Vamos de la superficie a la profundidad, de unos mínimos al máximo. 

Dice Sancho Panza: «Amigo que no da y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa». Toda amistad íntima es en sus comienzos arriesgada, pero a la larga produce frutos sabrosos. Va produciéndose una cierta cercanía, conversación, desahogo, retazos de intimidad. En una palabra: trato. Tratarse es buscarse, preocuparse por la cosas del otro. Uno asiste a la existencia del otro y viceversa. Y en este contexto es esencial la discreción, que da un sello verdadero a estos sentimientos compartidos, por ello la amistad se hace de confidencias y se deshace con indiscreciones. 


Cuarto consejo: la integridad. Íntegra es una persona, recta, verdadera, auténtica, capaz de introducir en el cóctel de su personalidad una serie de ingredientes diversos que la hace completa. Lo que significa una persona total y sin doblez. Se trata de alguien que ha sido capaz de construir una existencia manejando bien todos los ingredientes más importantes que nos podemos encontrar, con equilibrio y proporción. Íntegra es una persona de una pieza. 

La persona íntegra es auténtica, entre su vida pública y privada hay una buena ecuación, cuadra bien. Una persona así es de fiar y uno se abre a ella con una paz absoluta, porque sabe que de ese encuentro sólo pueden venirle cosas positivas y enriquecedoras. La integridad es la sencillez de los sabios y la sabiduría de los santos. Es el secreto para llegar a ser uno mismo, con el corazón ligero, sin impaciencia, mirando a los demás con dignidad. Si la sencillez es la virtud de la infancia, la integridad es la virtud de la madurez. Ser íntegro consiste en luchar por ser coherente. La persona auténtica vive como piensa. 


Es lo contrario a la doble vida o la doble moral. Es vivir con responsabilidad, siendo capaz de ir contracorriente cuando el entorno social se vuelve permisivo y se asoma el «todo vale» o lo que se expresa en el entorno de la calle como vive el momento y no pienses más. 


Quinto consejo: la solidaridad. Ésta ha crecido mucho en los últimos años en Occidente. Es uno de los nuevos valores de recambio. Es la virtud social de adherirse a las causas difíciles de otras personas con intención de ayudarles. Uno hace causa común con gente que lo está pasando mal. Es concordia, fraternidad, compañerismo, pero el hilo conductor es la generosidad. Lo que le sucede a otros no nos es indiferente. Uno de los rasgos más negativos de nuestra sociedad es el individualismo, cuya sombra alargada se quiebra en muchos campos y es una de las patologías modernas de la libertad. 


EL INDIVIDUALISTA dice «ese es su problema», ahí flota la célebre frase de Hobbes: «Homo homini lupus», el hombre es un lobo para el hombre. Pero aquí hago yo un llamamiento a seguir el camino inverso: soy generoso y dedico mi tiempo, mi esfuerzo y aportación hacia esos que sufren porque me siento cercano a ellos. Se trata de un acto de amor que humaniza a la sociedad y nos ayuda a crecer como personas. 


Sólo puede ser solidaria una persona que tiene sentimientos nobles y es capaz de dejar a un lado el individualismo, el egoísmo, la competitividad profesional y volverse con amor y operatividad hacia el que está sufriendo. Dejamos de estar en una isla para ser un archipiélago unido. Es una reacción desinteresada, defender al otro, echarle una mano. Mirarlo a los ojos e intentar tirar de él. La solidaridad es un sentimiento superior. Es lo contrario del amor propio. En nuestra sociedad hemos sido educados más para la exigencia que para la generosidad. Pero ahí está el reto. 


Decía Séneca «vivir es guerrear». El enemigo está más dentro que fuera; es uno mismo. Se trata de plantear las pequeñas y grandes luchas personales con espíritu deportivo. Uno es siempre joven en vísperas de la batalla. Decía Winston Churchill: «En la guerra, determinación; en la derrota, resistencia y en la victoria, magnanimidad». 

Enrique Rojas es catedrático de Psiquiatría.
Lo mejor para hacer muchas cosas es ir haciéndolas de una en una.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Es cierto que si algo o alguien negativiza algo, lo normal es que todo termine siendo negativo. Por eso es importante no sólo estar sino rodearte también de positivismo.

lunes, 22 de diciembre de 2014

22.12.2014... Inaugurando la Ampliación del Parque Castilla la Mancha... es navidad!!!



Sí, terminamos este día en fechas de excesos varios, de ilusiones momentáneas, con la misma reflexión con la que vivimos el resto del año: equilibrio e ilusión cada día

Los momentos los disfrutamos, la ilusión la encontramos al despertar cada día y nos motiva para enfrentarnos con pasión a cada uno de nuestros retos. Y así, entre fracasos y éxitos, vivimos  con la máxima gratitud.

Según bajaba a casa tras el trabajo, desde la Estación de Las Margaritas, he comprobado que las obras de ampliación del Parque de Castilla La Mancha han concluido. Dicho y hecho: indumentaria running, zapatillas y a hacer unos kilómetros solitarios por el parque.

El Partido Popular gestiona, gobierna, bien. No es fácil hacerlo en terreno adverso. No es fácil tomar decisiones en momentos complicados. Que nadie dude que si hay una organización política que gestiona una administración, hasta el exceso, buscando el bienestar y el interés general, es el Partido Popular. Y sí, sé el comentario de alguno, ejemplos hay de lo contrario: es verdad. Ejemplos de lo malo o peor tapan lo bueno y mejor. Parece que vivimos en un país donde nos gusta poner en valor más lo poco malo que lo mucho bueno.

El Partido Popular de Getafe -y resalto, Partido Popular de Getafe- ha y está gobernando, gestionando, bien Getafe. Los vecinos debemos estar agradecidos.  Yo estoy agradecido como vecino y orgulloso como militante. 
Más allá de inquinas personales de algunos, rencores de otros, insultos o menosprecios,  complejos varios de esos que ni están, ni son, ni, posiblemente, estarán, lo que nunca diré es que un gobierno del Partido Popular es negativo para los ciudadanos. Todo lo contrario. 

Getafe, los vecinos de Getafe, hemos tenido la oportunidad de tener un gobierno del Partido Popular estos últimos años. Yo espero que continuemos así. Getafe está fantástico. Ya quisieran muchos de esos amigos o compañeros que viven en Madrid encontrarse ahora una ciudad como la nuestra, como nuestro pueblo. Conozco muchas ciudades, viajo por toda España: me quedo con Getafe.

Salí a correr y me fui a estrenar la ampliación del Parque de Castilla la Mancha de Getafe. Una maravilla. Gratitud como vecino, como ciudadano que ve cómo sus impuestos son utilizados para hacer ciudad así.


Correr por este parque, de noche, es algo increíble. Cuando abandonas la avenida y te adentras en él es como si entrases en una burbuja en la que los grados bajan como la intensidad de la luz. Comienzas a cruzarte con otros corredores, con gentes que pasean. Comienzas a olvidarte que más allá del perímetro en una ciudad la que te envuelve, con sus luces y sombras.

Me he sentido privilegiado haciendo unos kilómetros por este parque cercano a mi casa. A lo mejor no todos lo valoramos o disfrutamos ahora. Estoy seguro que, cuando pase el invierno y comience a llegar esa primavera nuestra, descubriremos lo que se puede llegar a hacer con algo de sensibilidad y, sobre todo, con un buen uso de los dineros públicos. Podía haber continuado como antes; ha cambiado.

Y sí. Ahora está de moda criticar todo y aplaudir a los cascarrabias populistas aprovechatodo. Hay que gestionar y saber hacerlo. He conocido a muchos gobernantes, y  no es demagogia, los más sensibles con la sociedad siempre han sido los mismos: los del Partido Popular. ¿Por qué? Muy fácil, parece que los del Partido Popular siempre tenemos que demostrar mucho más que los demás.

He inaugurado la ampliación de mi parque, el parque de Castilla la Mancha de Getafe. Enhorabuena vecinos...

"¡Tengo un Blog!"

Viñeta publicada hoy, 22 de diciembre de 2014, en EL PAÍS por El Roto.
Me ha parecido apropiada....


Tener objetivos es avanzar y querer. Ponte objetivos y sal corriendo a cumplirlos.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Nos acostumbramos a pensar que no podemos cambiar las cosas, que no podemos recomenzar o resetearnos. No es cierto, podemos cambiar aquello que no nos convence. Recomenzar, volver a empezar las veces que lo queramos. Sólo hay algo imposible de recomenzar: la vida. Pero mientras haya vida... ¿quién nos impide ser?

viernes, 19 de diciembre de 2014

Momentos... en la Taberna La Emualda.

El verso, el arte, el vino, lo nuestro: una caña y los amigos. 

Disfrutar de momentos que si no coges se van... 

Ayer en la en la Taberna La Emualda (Menorca, 4. Madrid) Fantástico lugar, maravillosa atención y excelente cocina y bodaga. 

Recomendado por #versosdArte.


Dice Gustavo Adolfo Becquer que...

"El alma que hablar
puede con los ojos,
también puede besar
con la mirada."

#versosdArte

jueves, 18 de diciembre de 2014

Has encontrado mi nombre...

Has encontrado mi nombre
porque yo encontré el tuyo
escrito sobre el madero
de este banco que descansé
tras días de penas al viento
abandonadas en lamentos
murmurando y escupiendo
todo aquello que amé, 
porque no todo lo que se tira
pierde la esencia
de su agonía
ni todo lo que se guarda
rasga el bolsillo
que me acompaña
cada día.
Pensemos en lo verdadero, en lo importante. Quitémonos de encima lo que sobra, lo superfluo lo que no aporta nada. Viviremos y sentiremos de otra manera.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

17.12.2014... Begin Again, Recomenzar... vamos!!!

Estos días de atrás he estado viendo, en ese reposo del final de semana, una película que lleva por título 'Begin Again', algo así como Recomenzar. Como soy de esa generación no bilingüe, rescato las traducciones del sentido común. Qué pena.




Begin Again es una película americana, de género comedia-drama, que se estrenó creo este año, escrita y dirigida por John Carney y protagonizada por una de mis actrices favoritas, Keira Knightley, por Mark Ruffalo, Hailee Steinfeld y Adam Levine

Su estreno mundial fue en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Su banda sonora es fantástica, tanto que me la he descargado, elaborada por Gregg Alexander, Danielle Brisebois, Nick Lashley, Rick Nowels y Nick Southwood , además de contar con la participación de artistas como John Carney y Glen Hansard.

Seducida por sus sueños, Gretta (Keira Knightley) y su novio Dave (Adam Levine) viajan a Nueva York para perseguir su pasión por la música. Ella se queda con el corazón roto cuando su chico salta a la fama y ve como la abandona. Su mundo se viene abajo, hasta que un día un productor de discos, Dan (Mark Ruffalo), se topa con ella en un bar local donde Gretta actúa, e inmediatamente es cautivado por su talento. ¿Será la última oportunidad para que ambos cambien sus vidas? En algún lugar entre la amistad y su amor por la música, los dos desconocidos capturan los corazones de todos los que están a su alrededor, lo que demuestra que cada gran historia tiene su propia banda sonora.



Esta es una de las películas que yo recomendaría -y recomendaré a partir de ahora- en mis sesiones como Coach: volver a empezar, recomenzar

¿Se puede? Se puede, si queremos.

Volver a empezar no es olvidar el pasado. Volver a empezar es asumir el momento en el que estamos, pararnos unos instantes a pensar e interiorizarnos, enfocar nuestros objetivos y asumir que debemos girar un poco -o mucho- nuestra dirección poniéndonos en marcha para tratar de llegar a la meta cuanto antes.

Recomenzar no es volver a comenzar nuestra vida. Para nada. La vida de cada uno es la que tiene, la que es, de principio a ese fin lejano. Debemos valorar el camino andado, con los obstáculos superados, con las caídas, con los saltos, con cada uno de los pasos que de una u otra manera nos han traído hasta aquí. Simplemente debemos cambiar el enfoque, la percepción de las cosas.

Se puede volver a empezar. Se puede recomenzar. Sólo hay una cosa que es imposible volver a ella: es la vida. Por eso, queridos amigos, mientras tengamos vida, no hay excusas para empezar, para volver a comenzar, lo que sea. Hay que visualizarlo, ser capaces de enfocar y comenzar a andar.

Escribo esto en un día en el que uno, yo, ha escuchado experiencias que podrían hundirnos a cualquiera en las mismas circunstancias. Para cada uno sus problemas son los más importantes y grandes. Son como montañas de problemas que se acumulan y consiguen enterrarnos.

Todos tenemos problemas, muchos o pocos, pequeños o grandes. No conozco a nadie sin problemas. ¿Qué sería una vida sin problemas, sin obstáculos que superar, sin retos? Nada. No sería nada. 

Nuestro valor somos nosotros y debemos creer en ello. Nada ni nadie es quién para frenarnos si tenemos lo más importante y único: vida. 

Esto es lo que me ha enseñado esta hermosa película: se puede.

Pues si se puede: vamos. Siempre estaré para ayudarte.

El perdón. Una madre abraza al asesino de su hija.


En ocasiones, hay historias tan extraordinarias que son difíciles de explicar. Un ejemplo es la de esta madre que abraza al asesino de su hija. 

Este es el final feliz de la historia. Para conseguirlo Samundar y la madre de Rani María recorrieron un largo camino que cuenta el documental "En el corazón del asesino”.

CATHERINE MCGILVRAY
Directora, "En el corazón del asesino”
"Esta película nos hace ver que es humanamente posible reaccionar, acoger un punto de vista superior y no devolver mal con el mal sino dar amor y hacer el milagro de cambiar a la persona que tienes delante, que te ha hecho daño”.

El 25 de febrero de 1995 Samundar asestó más de 50 puñaladas a la hermana Rani María. Enfermo de odio, estaba convencido de que los cristianos eran enemigos de los indios. Por eso, mató a la religiosa Rani, muy querida por los más pobres.

"Es nuestra madre”
"Estaba limpiando el campo cuando alguien vino y nos dijo que habían matado a nuestra Rani. Dejé todo y salí corriendo”.

El asesino fue condenado a cadena perpetua. El padre Swami leyó su historia en los periódicos y se propuso conocer su historia. Por eso, lo visitó en la cárcel.

PADRE SWAMI
"La primera vez que le vi estaba lleno de odio y desesperado porque se sentía engañado por los demás. Así se sentía pero cuando le abracé, hubo un gran silencio”
"Le dije que Dios le había perdonado y que nosotros también. También le dije que le aceptaba como mi hermano y que estaría con él toda la vida”.

El padre Swami también hizo posible una reunión entre la hermana de la víctima y el asesino. Pero no fue un encuentro cualquiera. En la fiesta hindú del Raksha Bandhan, la hermana tuvo un gesto con el asesino que les convirtió en hermanos.


CATHERINE MCGILVRAY
Directora, "En el corazón del asesino”
"Significa que, desde ese momento, Samundar se ha convertido en hermano como de sangre de Selmy. Es un gesto increíble, revolucionario. Ella se convierte en hermana de sangre del hombre que ha matado a su hermana”.


PADRE SWAMI
"Dios está vivo y supera nuestras capacidades. Hay cosas que a los hombres nos parecen imposibles que para Él son posibles. Lo creo, creo que Dios está vivo”.

La familia de la monja asesinada pidió la liberación del asesino. Samundar salió de prisión en 2006 reconciliado con sí mismo, con Dios y con la familia de su víctima. La hermana Rani María fue declarada sierva de Dios en 2007 y su proceso de beatificación está en marcha.

Dice Helen Keller que...

"el optimismo es la fe que conduce a los resultados; nada puede hacerse sin esperanza."

lunes, 15 de diciembre de 2014

15.12.2014.... Saboreando #versosdArte...

He terminado el lunes: feliz.

Uno puede resultar pesado, empalagoso, con lo suyo. Es verdad que el exceso cansa, pero en mi caso, sinceramente, no vengo aquí a hablar ni de mi 'libro' -que podría-, ni de la felicidad 'papuchi mío que te como siempre' de los David Bustamante,   -que parece que en el mundo no existe más pareja ejemplar, en todo, que ellos mismos porque ellos mismos se lo cuentan y dicen (ya veremos)- ni de los Pablos ni Nicolases, ni de nada más. Vengo a hablar por aquí, en este rincón mío,  de versos, de poesía, de creación.



Soy un idealista -lo he sido siempre, así me ha ido- , un bohemio romántico de las ideas, de lo artístico de la creación. Crear es pasión e ilusión. Crear provoca una sensación de felicidad y bienestar que no tiene que ver con nada.

Hace no mucho tiempo nació una marca: #versosdArte. Una marca madre que pretende sembrar y producir varios proyectos que tendrán una única característica: estar envueltos en versos, en poesía, que no deja de ser pasión, emoción y amor.

Así nacieron nuestras primeras camisetas literarias, actualmente en producción, y nos embarcamos en la producción de un vino. Quería unir dos de mis pasiones: el vino y la poesía. Siempre he creído que cada sorbo de vino es un verso y cada poema puede provocar la misma emoción que un buen vino. ¿Por qué no unirlos? ¿Por qué no crear un vino poético?

Y nos pusimos manos a la obra. Un amigo, César Ruiz,  amante del arte y la cultura del vino, creyó en el proyecto y se prestó a poner su sabiduría y buen hacer en nuestra idea: un vino poético.

Y nació la primera edición del vino #versosdArte.

Y como cualquier padre, que lo soy, su hijo es el mejor en todo. En mi caso, no sé si bueno o malo, creo que por mucho hijo que uno tenga -en mi caso excelente- ni todo bueno ni todo malo. Pero hablamos de una creación artística. En este caso, en el caso del vino #versosdArte, una creación que he mimado, que he saboreado desde el inicio, que he ido retocando, junto al enólogo, hasta conseguir un sabor que me parecía idóneo para el proyecto que deseaba y quería, diré que el primer #versosdArte es un vino extraordinario, provoca emoción, poesía.

Nació el vino #versosdArte, nuestro vino, tu vino, el jueves. Por motivos laborales, de esos que agradeces, estaba fuera de Madrid, organizando unas jornadas sobre Derecho Local. No pude sostener esa primera botella, no pude abrirla ni olerla. Pero creo que, cuando se cuenta con un buen equipo, con personas de confianza que se han comprometido e ilusionan como tú en un proyecto así, la presencia en el parto es simplemente testimonial. Me bastó la opinión, la imagen, la sensación de alegría de quién confío para tener la tranquilidad de que todo había salido bien.

César, Chef y maestro, comenzó ha hablar de él en su blog y recomendarlo, Actualidad Sur Empresarial comenzó a dar su opinión y promocionarlo, Restaulandia y el Grupo D'Andruben han apostado por él con una simple cata y tenerlo en sus cartas. Son los primeros.

Sólo tengo palabras de agradecimiento. 

#versosdArte es un proyecto con un recorrido poético que busca la emoción y la sensibilidad, la elegancia y el estilo, una forma de vida ajena a estereotipos y lleno de pasión por el arte, la poesía, el vino y lo español. 

Esta foto es un pequeño homenaje a un amigo.

Y esta noche, al llegar a casa con esa botella, al descorcharla, olerla, verter en la copa ese líquido rojizo salpicado de poesía, volver a oler, respirar,  dar un sorbo y degustar, mirar arriba y sentir que sí, que es poesía, que es lo que deseaba, que está, que ha nacido un excelente vino que deseo sea disfrutado, como yo lo he hecho, por muchos, me ha hecho sentir feliz.

Estoy feliz, sí. Puede ser un estupidez. Seguro alguno lo piensa o cree. No todo el mundo arriesga por lo que siente. ¿Para qué? Para mi este momento, sentir lo creado, vivir la sonrisa de muchos más, que lo sentirán como yo, conocidos o no conocidos, en muchos rincones, en sus casas o en sus bares o restaurantes favoritos; un vino acompañado de un verso, es hacerme feliz.

Y sí, en breve el significado de #versosdArte, de la M, del proyecto... gracias a todos.

Disfruten, si pueden, antes de que se termine, de esta primera edición de #versosdArte. Sólo 1.000 botellas.

Entrevista a Antonio Garrigues Walker...

Testigo clave de medio siglo de nuestra historia, así reza la última biografía de Antonio Garrigues Walker, impulsor de uno de los bufetes más importantes de Europa. Hablamos con él de la Operación Roca, intento en los años ochenta de introducir un partido íntegramente liberal en el panorama político español, en lo que iba a ser la implantación estatal de CiU, partido que ahora quiere romper con el Estado. Conocedor de los mecanismos del estado franquista y de la democracia, queríamos conocer su versión sobre la evolución de este país.

¿Qué ha cambiado en todo este medio siglo?

Bueno, la humanidad se pasa todo el tiempo pensando que las cosas cambian, pero al final los sentimientos básicos de las personas no se alteran ni un milímetro. El sentimiento amoroso, el egoísmo, la vanidad, el ego siempre siguen siendo lo mismo. Cambiar, pueden cambiar las formas, los tiempos pueden acelerarse, las tecnologías, pero el ser humano realmente no cambia.

En mi caso, empecé a trabajar con veinte años. He visto muchas cosas, muchas crisis, entrar y salir de ellas. He visto modernizarse al país, internacionalizarse. Pero lo más importante, el cambio más trascendental y decisivo, ha sido en el papel de la mujer en la sociedad. Es lo que más ha enriquecido la calidad democrática e incluso la calidad económica.

De hecho, en estos momentos no hay otro país europeo donde el cambio sociológico de la mujer haya sido más importante y al mismo tiempo más rápido y menos traumático. Aún queda un largo camino por recorrer, quedan importantes restos de machismo, pero el cambio ha sido maravilloso. Dentro de poco se mirará como absurda una época en la que la mujer por tener hijos tenía que pagar un precio a veces decisivo para su propia carrera y su felicidad.

¿Por qué no se quiere solucionar este problema?

No sé por qué misterio nadie quiere abordarlo. O si se aborda es de la forma más absurda, es decir, con un suicidio demográfico. La sociedad europea no afronta este problema, digamos que solo da la vuelta a su alrededor. En 2015 en España habrá más muertes que nacimientos. Somos un continente envejecido. Y a un continente envejecido le pasa lo mismo que a una persona envejecida, que tiene unos valores que no están en la vida real, en la vida científica, no estamos en lo que está pasando. Soportamos, aguantamos. Evitamos el proceso mental de la desmemoria, pero ya no estamos ahí.

Y el caso es que la mujer no tiene hijos. Para asegurar la población activa en España hay que tener 2,1 hijos. En Europa, el promedio es 1,5 y en España, 1,3 con tendencia a la baja…

Un país envejecido pierde garra, curiosidad intelectual, sentido del riesgo, ambición. Yo cuando tenía setenta y ocho años y ocho meses me tranquilizaba pensando que no tenía ochenta, porque cuando tienes ochenta tienes que plantearte de verdad que te queda un tiempo limitado de vida, que tienes que vivir con algún tipo de esperanza, que no estás acabado. Pero me gustaría decirle a la gente que viene detrás que se va a tener que acostumbrar a abordar los problemas auténticos. Los problemas reales. He hablado del suicidio demográfico pero luego están las desigualdades sociales. España es el país de Europa con mayor desigualdad social. Es un problema que se mira con cinismo, como diciendo que al final de la crisis se solucionará y se redistribuirá la riqueza, pero esta crisis está durando más de lo que se podría imaginar. Yo al menos no he vivido una más larga en mi vida y he sido testigo ya de cuatro o cinco.

Por otro lado, el paro se ha convertido en un problema estructural. Y la robótica industrial tiene ahora mismo un desarrollo espectacular, eliminará miles y miles de trabajadores. En Estados Unidos se vivirá una nueva era industrial cuando empiecen a buscar, en lugar de trabajadores baratos, robótica.


Como abogado que es usted, se suele decir que el origen de la crisis española está en una ley, la ley del suelo. ¿Tanto impacto puede tener una sola ley para afectar a la economía tan profundamente durante años?

Es que yo no creo que con la ley del suelo cambiara la economía. Fue un instrumento necesario para regular el urbanismo. Lo que motivó la crisis inmobiliaria española no fue la ley, fue el boom, el fenómeno de la burbuja. La humanidad siempre ha vivido esas burbujas, momentos de crecimiento que remiten y van para abajo. Ha pasado siempre y seguirá pasando. En España la borrachera económica fue tremenda, con un espíritu de codicia absoluto. Con esa felicidad que produce el enriquecimiento instantáneo sin sacrificio. Con la ley del suelo lo que pasó es que si uno tenía un territorio rústico y alguien movía la línea y lo convertía en urbano pasaba de tener uno a tener no diez, sino cien. Esto fue lo que pasó, no fue solamente la ley. Ahora mismo está pasando algo similar en China.

Usted conoció los mecanismos del Estado franquista como abogado de muchas empresas que querían instalarse en nuestro país y luego los de la democracia. La corrupción inherente a la dictadura, ¿desapareció o prevaleció?

En general la corrupción nunca ha paralizado la inversión extranjera en ningún país del mundo. No se valora. No tiene un impacto negativo decisivo. En todo crecimiento económico se genera corrupción. Se da como sobreentendida. Estoy en Transparencia Internacional y en la valoración que hacemos de los países por percepción de la corrupción, España empezó en el puesto veinte del ranking, luego ha ido bajando, pero es que Italia estaba en el setenta. En China también el gran problema que tienen es la corrupción

En Alemania hay quien dice que en España no se pueden hacer negocios si no tienes «contactos».

Entiendo que los alemanes nos puedan mirar con desconcierto, pero la corrupción está presente en toda Europa, incluida Alemania. Por ejemplo, el escándalo de la manipulación del Libor en el Reino Unido es un problema de corrupción de magnitud mundial. España ha sido un país corrupto, pero ahora es un país menos corrupto. Lo cual es una magnífica noticia porque lo que se está poniendo de manifiesto a través de los medios de comunicación y a través de los jueces es un castigo a los años de la borrachera económica.

Se está metiendo en la cárcel a los que han cometido los casos de corrupción. El problema es cuando los jóvenes ven que la corrupción no para, pero el 90% de los casos que están en liza ahora son de los años de la burbuja inmobiliaria. Por lo tanto, yo no quiero liquidar España como un país corrupto. Ahora España es menos corrupta porque la gente se ha dado cuenta del riesgo que entraña corromperse. Estoy seguro de que en estos momentos habrá gente pasándolo muy mal si han procedido como otros lo han hecho y ahora están pensando que también pueden ser descubiertos en cualquier momento y caer. La justicia ha frenado la corrupción. Y de cara al futuro lo hará la transparencia, obligar a todas las instituciones públicas a que sean transparentes, a que cada uno tenga derecho a preguntar a quien le dé la gana. Esa es la fórmula.

¿Seguro? Dicho así, parece que la corrupción pudiera eliminarse.


La corrupción es perfectamente controlable, basta con voluntad política. ¿Y la hay? Vemos que al menos se están poniendo medidas. La gente se preguntará que por qué no se ha hecho antes, pero lo que se está proponiendo es muy válido. Yo me resisto al proceso de autoliquidación de nuestros valores. España al contrario de lo que se dice ha demostrado que es un país resistente hasta límites admirables. Con una crisis tan profunda, una desigualdad tan profunda, que no se haya reducido la seguridad en las calles, o roto la convivencia, es un indicador. Vivimos una época de verdadera tranquilidad social. No digo que no haya movilizaciones, pero no se manifiestan de forma negativa.

Además, España ahora está creciendo más que los demás países europeos, incluida Alemania. Algo bueno tenemos que tener. Hay corrupción, desigualdad social, problemas territoriales, muchos problemas, pero no los cambio por los de Francia, por ejemplo. O los de Italia o los de Portugal. Holanda, un país tan virtuoso, que nos ha dado tantas lecciones de moralidad, está atravesando una época económica difícil, con una crisis grave. Yo suelo decirles a los jóvenes que necesitamos gente con mente global, que cojan un mapamundi y lo miren, que vean que en África hay problemas, que en China hay problemas. No hay un solo país en estos momentos sin problemas.

Eso sí, en Alemania cuando han tenido problemas han hecho una gran coalición. Es un país democrático en el que los dos grandes partidos llegan a acuerdos de salario mínimo, políticas sociales. No digo que en España sea buena una gran coalición de PP y PSOE, ni siquiera estoy seguro de que se pueda llevar a cabo, pero sí que debería haber consensos en determinadas materias, en sanidad, educación, justicia.

Usted conoce a la perfección qué necesitan los inversores extranjeros para permanecer en un país. El problema de Cataluña, ¿cómo afectará en este sentido? Hay muchas multinacionales a un lado y otro del Ebro.

La secesión nos perjudicaría a todos salvo que se llegase a un acuerdo de todos con consenso. Una secesión violenta, no pactada, planteada a la brava, sería malísima para España y malísima para Cataluña. En teoría, se podría llegar a un acuerdo en el que España negociase la independencia de Cataluña y se votara en un proceso similar al escocés. Si se hiciera así y ganase la independencia no pasaría mucho. Aunque también habría que negociar con Europa, obviamente, la incorporación de cualquier nuevo país tiene que nacer de la unanimidad. Es un proceso muy complejo, pero creo que se va a arreglar bien.

Pienso que los políticos olvidan que la ciudadanía española y en concreto la catalana no están locos ni son estúpidos. Son sensatos, saben perfectamente que hay unos costes. Es decir, si en algún asunto el diálogo es necesario, es aquí, pero no se ha dialogado. Aunque insisto en que creo que esto se resolverá de forma inteligente, no tengo la menor duda.

Siempre digo dos cosas. Los nacionalismos serios, y el catalán es uno de ellos, en el sentido total y profundo de la palabra, no desaparecen nunca. Ese problema estará ahí siempre. Igual que el escocés seguirá ahí, han perdido ahora pero en cuatro o cinco años volverán otra vez. No hay nada que hacer. Por tanto, como decía Ortega, hay que conllevar el problema. Y la palabra conllevar no es negativa, implica convivir, compartir.

No obstante, no es lo mismo un problema de este tipo en época de crisis que en época de crecimiento. No todo se resuelve con economicismos, pero es inevitable que los problemas económicos agudicen otros problemas. Los partidos están perdiendo credibilidad, no hay duda, se ve desde hace tiempo. No es una sorpresa. El auge de Podemos es absoluta y radicalmente lógico, y positivo. En el sentido de que inevitablemente genera un proceso de autocrítica. Ahora los políticos dicen que comprenden que la gente esté harta de ellos. Todos lo dicen, no sé por qué [risas]. Ese proceso autocrítico también es positivo.


Recientemente, en una entrevista en Periodista Digital decía que la única manera en que pudo luchar contra el franquismo fue escribir artículos en ABC sobre la democracia americana. En la hemeroteca hemos encontrado que a principios de los ochenta cuando quiso entrar en política se le criticó que en sus años universitarios tuvo la oportunidad haber estado en las disputas entre estudiantes y falangistas en el SEU, o con los liberales de la ASU o los católicos demócratas o monárquicos juanistas del FELIPE, pero que no se le conoció actividad contra el régimen.

No. No estuve en esos movimientos. Hice lo que se hacía en la universidad, que era hablar, conectar, educarnos, pero en efecto yo no estuve en esos movimientos, estuve en otros después. Pero en fin, siempre he tenido una cultura democrática. Comprendo que se podía haber estado en esos movimientos, pero sinceramente no lo hice. No me voy a autodescalificar por no haber estado, simple y llanamente no estuve.

No participé en fenómenos de radicalización. No hice nada en ese tipo de cosas. Después escribí artículos, hablaba de la democracia americana, a los empresarios les explicaba los modelos extranjeros. Cuando fui presidente de la CEOE estuve a favor de que se fundaran sindicatos y hubo una revolución empresarial porque los empresarios se negaban a que tuvieran voz. ¿Sí he podido hacer algo más? ¡Seguro! Cada vez me daré cuenta de que podía haber hecho algo más, porque encima estaba en condiciones de hacer algo más que la mayoría de la gente. Pero yo me he levantado de mesas, por ejemplo en Argentina, donde alguien ha dicho que teníamos que volver a la época de Franco. Me levantaba y, con todos mis respetos, me iba.

El centro político en España, entre liberales y democristianos, siempre ha sido una gran sopa de letras. ¡Peor que a la izquierda del PCE! Usted dijo en su momento «No nos faltan líderes, lo que nos faltan son seguidores». ¿Por qué fue tan difícil cohesionar un partido bisagra en el centro?

El mundo liberal tiene varios problemas. El primero es definir lo que es liberal, ya que es un problema en sí mismo. En segundo lugar, que nunca ha tenido estructuras y vertebraciones serias, pero no solo en España, sino en el mundo. Siempre se pone el Partido Democrático Liberal de Alemania, con cuyo representante en España,Fritz Steinberg, tuve muy buena relación y me ayudó muchísimo. Pero este partido, como sabe todo el mundo, nunca ha pasado del 11 o el 12% de los votos en Alemania. Justo lo necesario para ser bisagra, una condición que si la logras adquieres un poder tremendo. Es como si uno tiene un 49%, otro un 48% y tú un 2%, el que manda es el del 2. De este modo, el Partido Democrático Liberal alemán magnificó el poder del liberalismo convirtiéndose en bisagra y pactando.

De modo que el objetivo de mi hermano Joaquín y el que yo tuve después era imitar a los alemanes. No aspirábamos a más. Meternos entre AP y el PSOE con un 6 o 7% e intentar ser bisagra. Ese era el objetivo. Dábamos por seguro que no tendríamos mayoría.

Antes de meternos en política, decidimos que había que hacer un proceso de educación liberal en España y creamos los clubes liberales, donde no se hablaba de política solamente. El liberalismo no es una ideología sectaria. Un liberal, si ve que otro partido tiene una salida razonable no la descalifica por el hecho de que no sea suya. Es un hándicap tremendo en política la descalificación del contrario.

Pero el problema es que la palabra liberal la quiere todo el mundo. Todos son liberales y conservadores, o socialistas a fuer de liberal. Es una palabra manipulada por todo el mundo. Por eso los que de verdad somos liberales tenemos que tener clara una cosa: si eres liberal tienes que serlo en todas las manifestaciones. La palabra liberalismo no solamente habla de libertades, también de liberación. El liberalismo habla de que el ser humano no puede estar oprimido por los poderes financieros, ni por el poder de los medios de comunicación, ni por el eclesiástico. En este mundo la tendencia a la concentración de poder es tremenda. Este es el problema del liberalismo y tarda uno mucho en entenderlo. En Alemania ha sido el único país donde ha tenido cotas de poder significativas.

Umbral le espetó a usted en una entrevista la frase de Rosa Luxemburgo: «El liberalismo es la zorra libre en el gallinero libre».

¿Y por qué? Porque la gente cree que el liberalismo sacraliza la economía de mercado y el capitalismo y no es verdad. Un liberal tiene que estar absolutamente de acuerdo con las leyes antimonopolio. El liberal sabe que toda concentración de poder genera abusos. Toda. Cuando alguien tiene demasiado poder, hasta en un pequeño grupo de amigos, abusa de su poder. Un liberal, si ve que la economía de mercado no es economía de mercado, como ahora que en América se habla de capitalismo de amiguetes, tiene que rechazarlo. Si la economía es de mercado, genera riqueza, si no lo es, genera riqueza injusta.

Usted denunció a principios de los ochenta que en España había una «obsesión integradora en la UE» y que había que atender al «pragmatismo económico de la unión», porque estaban primando «más factores emocionales que económicos».

Así fue. En el mundo anglosajón siempre ha habido resistencia al euro. Decían que uno de los dramas es que no se puede tratar igual a países que tienen estructuras económicas completamente diferentes, como Grecia y Alemania por ejemplo. Pero me resisto a criticar a la UE. En su día hablaba de obsesión integradora porque me parecía que era importante entrar, pero había que negociar peseta a peseta.

No obstante, lo emocional es importante. España había dado el salto democrático y tenía que estar en Europa. Partíamos de un dato muy bueno, el acuerdo preferencial que negoció Alberto Ullastres que fue muy favorable para España. Ullastres, una persona de la que nos hemos olvidado en España y fue un ministro de Economía excelente.

Teníamos en la mente el viejo problema orteguiano. España es el problema, Europa la solución. Entrar en Europa nos iba a dar estabilidad, continuidad, acabar con la anormalidad, que llevábamos mucho tiempo siendo anormales. Por eso yo entendía la obsesión por integrarse, pero pedía una buena negociación, que el deseo de firmar no nos cegase.


¿Cómo cree que salieron las cosas tras la firma?

No salieron mal. La integración de España en Europa hizo posible un crecimiento económico realmente maravilloso. Fuimos un país con una transición política estupenda y una integración en Europa estupenda, se generó un apetito por este país enorme. Esto ya lo había anticipado con inteligencia Henry Ford, que invirtió en el año 74 con el dictador vivo, fuera de Europa y con una transición pendiente, que podía salir bien o salir mal.

Él vio que España tenía futuro, costes laborales bajos y se metió en la inversión. Generó un cambio económico, además. Porque el capital tiene efecto llamada. Literal. Nos llamaban de todo el mundo al bufete preguntándonos por qué había invertido Ford en España en estas condiciones. De verdad que nadie se lo creía. Y después de Ford vino General Motors, se produjo una racha realmente estupenda que vino bien al crecimiento y modernizó la economía española.

Además, el capital extranjero, sobre todo el americano, generó una tendencia a la honestidad fiscal. En aquel momento la evasión fiscal en España estaba institucionalizada, aceptada, no era ni delito, era infracción administrativa. El delito fiscal se estableció muchísimo después.

En el libro que acaban de publicar sobre su vida Carlos García-León y Borja Martínez-Echevarría se cuenta sin aristas la Operación Roca, en la que usted participó como miembro destacado, la unión de CiU a un Partido Reformista en toda España. En el libro de Juan Carlos Escudier Florentino Pérez: Retrato en blanco y negro de un conseguidor el autor asegura que usted nunca se entendió con Florentino y que Roca le «sometió a varias humillaciones» como enviarlo a hacer campaña por los pueblos mientras él recorría las capitales. Y que al final de todo el esfuerzo, que también fue económico, la única beneficiada fue CiU.

La versión que hay es la que doy. Comprendo que haya otro tipo de versiones. Roca era el líder de la coalición, yo no estaba en condiciones de aspirar al liderazgo. Pero la relación con Roca fue siempre positiva y buena. Y me encanta poder decir que la mayor beneficiada fue CiU. A muchos catalanes la idea de que un partido nacionalista interviniera en la vida nacional les gustó.

En aquella campaña electoral, en TVE Roca siempre aparecía hablando en catalán subtitulado. ¿Fuemalintencionado por parte de un ente controlado por el PSOE?

No sé si hubo mala intención o, por parte nuestra, una inacción para corregir ese fenómeno. Lo digo porque para CiU en esta operación era importante tanto el resultado de la operación reformista, como el suyo propio. Por eso que saliera Roca hablando en catalán tampoco les venía mal a ellos. Pero creo que se han exagerado los datos negativos, precisamente porque no hubo tantos.

Se tiene que investigar por qué salió mal una operación llena de buen sentido. Incorporar a la política nacional a un partido nacionalista, incorporar a ese partido a la ideología liberal progresista, juntar dos partidos y hacer un proceso que si ahora no se está dando es porque la gente es muy personalista. Tuvimos dinero, además. No fue un problema de dinero. He tenido hasta estudiantes americanos que han venido a preguntarme por qué salió mal. Es que fue un fracaso esplendoroso. Hay gente que dice que lo hicimos antes de tiempo… No sé, merece la pena estudiarlo. El resumen final es que en Cataluña gustó la idea de incorporarse a la vida política nacional y en el resto de España no gustó la incorporación de un partido nacionalista a la política nacional.

Ustedes tuvieron el dinero de los bancos, pero Adolfo Suárez tuvo una entrevista en prime time en televisión con Mercedes Milá en la que se presentó como una víctima de la banca y de ahí surgió aquello de «Yo también tengo problemas con los bancos». Sacó diecinueve escaños y ustedes cero compitiendo por el mismo espacio. ¿Fue decisiva esa frase de los bancos?

No creo [silencio].

¿Sospechó algo de Pujol de lo que se ha conocido posteriormente?

No. Ni yo ni nadie. No sé si habrá salido alguien ahora diciendo que todo esto se sabía desde hacía tiempo. Debo decir, además, que a mí se me trató muy bien.

El 23F el embajador estadounidense en España, Alexander Haig, declara: «el golpe de Estado es un asunto interno de España».

No me gustó nada. Hablé con el embajador y le dije que la tradición norteamericana tenía que cambiar, que había sido una frase realmente desafortunada. Les dije que España era vital para sus empresas, que habían metido aquí su dinero; España era vital para el futuro de Europa, mantener la democracia en España era clave para todo. Hice lo que pude, simplemente. A lo mejor pude hacer más. Cuando uno se ve a sí mismo con ochenta años ve que los méritos que tiene son mucho menores de lo que uno cree y que las culpas son muchísimo mayores, sinceramente.

Cuando usted fue presidente de honor y patrono de la Asociación para el Progreso de la Dirección, el germen de la CEOE, invitó a Henry Kissinger a España. Kissinger apoyó múltiples golpes de Estado por todo el mundo. Con toda la información que ha salido posteriormente, ¿qué piensa ahora de él?

Me acabo de comprar su nuevo libro, New Order. Tiene su lado oscuro y su lado blanco, como todo el mundo. Descalificar ahora a Kissinger pues es perfectamente posible, pero yo no lo hago. No solo se le puede culpar a él, también a los gobiernos en que ha estado. En Estados Unidos ha habido épocas en que por razones puramente pragmáticas y de política real preferían mantener regímenes autoritarios a los democráticos. Eso no tiene duda. No solo Kissinger, en general el país. La famosa frase de «será un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta» no la hizo Kissinger, pero en un momento determinado define la política norteamericana.

Pero no tengo ningún sentimiento de culpa. Cuando yo le traje a España no tenía la imagen que luego ha tenido. Kissinger era simplemente un personaje importante. Igual que Nixon. Traje mucha gente aparte de ellos, quería internacionalizar, vinieron Friedman, todo el espectro liberal, muchos japoneses….


Lo cierto es que en el franquismo, en cuestión de leyes, en teoría o al menos sobre el papel, el trabajador sí tenía más protección… En los últimos treinta años se han perdido gran parte de derechos laborales de aquella época. Ha habido casos, como Álvaro Pombo, Mayor Oreja, que han llegado a decir que se vivía mejor o con «extraordinaria placidez». ¿Está de acuerdo con esa afirmación?

No. En aquella época la sensación que teníamos era de que se vivía mejor fuera de España. Para nosotros encontrar un libro prohibido era un verdadero gozo. Había que ir a París a buscarlos. Cuando se vive en una dictadura se vive en una especie de lodo. En mi caso, por mi apellido y mi condición de medio americano tuve posibilidades de viajar y precisamente por ese motivo me quito méritos, porque mi madre era americana. De modo que si tu madre es americana, pues vas a América. ¿Qué mérito tiene eso? Mérito cero. En aquel momento la gente no sabía lo que pasaba. No podía leer libros, viajar. La mentira oficial era terrible.

Ha manifestado recientemente que Felipe VI deberá enfrentarse en algún momento a un referéndum.

Es que poco a poco tenemos que ir a fórmulas de democracia directa. La democracia perfecta no existe y no debemos creer al que dice que ya está consolidada. El voto directo llegará a ser viable. En Suiza ya vemos cómo votan y deciden sobre múltiples asuntos. En cuanto a la monarquía o la república se puede plantear perfectamente. Puede haber un debate, aunque lo cierto es que este no es el momento.

¿Por qué este no es el momento de votar monarquía o república?

Porque es un momento de crisis, de inestabilidad política profunda. Cuantos menos riesgos tomemos, mejor. Pasa lo mismo con la Constitución, que es modificable, cuantas veces queramos, ¡nada es inmodificable! Pero hay que hacerlo con mano temblorosa. Con cautela. Hace falta un consenso, no digo que del 100, el 90 o el 80, pero de no menos del 60 por ciento. Con tantas cosas pendientes como hay un referéndum sobre la Corona creo que no conviene. Tenemos un rey joven, que habla idiomas, que tiene una mente global, curiosidad intelectual. Tenemos en estos momentos un monarca muy presentable. En todo caso, respeto que una gran parte de la izquierda piense que ese debate es indispensable. No me niego a comprenderlo.

Algo que se destaca de su bufete de abogados es que usted prohibió el nepotismo.

Lo hace ya todo el mundo. No es puramente ética, es más bien una cuestión pragmática. ¿Te puedes imaginar el jaleo en una firma si cada socio mete a su hijo? Cada uno pensaría que el suyo no hace nada mal. Si tú incorporas a una persona a la firma, le tienes que garantizar una carrera ascendente. Si esa gente ve que hay una barrera de doscientos noventa hijos de socios, pues te dice que trabajes tú. De otro modo no funcionaría el bufete. Si tengo un mérito fue traer el modelo anglosajón. Algo que en España o Europa no se entendía. De eso estoy orgulloso. Y fuimos el primer despacho que abrió en Nueva York. Allí nos encontramos una oposición tremenda. Nos llegaron a amenazar. Se me dijo que no estaba permitida la intrusión. Contesté: «¿Cómo, hay cuarenta y dos firmas americanas en Europa y no podemos abrir aquí una oficina con tres abogados?». Dije que no lo iba ni a discutir, que no había ido a negociar, sino a informar.

¿Qué diferencia a los presidentes Suárez, González, Aznar, Zapatero y Rajoy?

Con el que más identificado me he sentido es con Felipe González. Pero para que existiera González tuvo que existir Suárez. Todo está conectado. No se puede llevar todo el mérito. Con Aznar he tenido poca relación, pero no puedo descalificar su gestión. Creo que fue estupenda. En realidad, la valoración de los presidentes hay que hacerla con un contexto, y en esto soy muy orteguiano, eso de yo soy yo y mi circunstancia. No es lo mismo ser presidente de un país en una época de crecimiento absoluto que en una que no. Felipe ahí cogió una época muy buena. Y Rajoy, por su parte, ha entrado en una mala. En la de Felipe todo el mundo estaba encantado con la democracia española, pero ahora solo hay problemas. Rajoy, qué duda cabe, ha aguantado y está aguantando esta crisis. A Suárez, por otro lado, jamás le agradeceremos bastante haber traído la democracia. A Zapatero en materia de reconocimiento de derechos no se le puede negar el buen hacer, aunque no fuera un buen presidente económico.

Hay personajes a los que damos todo tipo de méritos y resulta que vivieron épocas excepcionalmente buenas. Es igual que el que dice que ha hecho muchas cosas y resulta que su familia es rica, le permitieron formarse en el extranjero, viajar, qué duda cabe de que ese goza de más posibilidades que los demás, habrá que tener eso en cuenta, ¿no? Luego el otro tiene una familia pobre, no pudo viajar pero hizo un esfuerzo titánico. Ese tipo de distinciones aquí no las hacemos.

Cuando usted era adolescente tuvo una oferta del Atlético de Madrid encima de la mesa. Su padre no le dejó fichar. ¿Se acuerda mucho de ese momento? Su vida habría sido muy distinta.

Todos pensamos que hemos elegido nuestra vida pero luego te das cuenta del «qué hubiera pasado si». En aquel momento si mi padre hubiera estado de viaje habría firmado el contrato y tal vez habría seguido en el Atlético. Mi vida habría sido completamente distinta. Así conoce uno a su mujer, por circunstancias que perfectamente podrían no haber podido producirse. Todo son circunstancias, pero no conviene darle muchas vueltas para no enloquecer.

También está eso de que la suerte tiene cierta inclinación por el que trabaja duro.

Sí, pero hay una cantidad de gente que ha buscado la suerte y no le ha llegado. Muchos triunfan gracias a la constancia y el esfuerzo, pero hay tantos que no… Trabajo con ACNUR con los refugiados y hay que pensar en toda esa gente que ha recorrido doscientos kilómetros para aguantar subido dos horas en una verja y que, cuando le dejen cruzarla, bese el suelo. He estado con ellos y me han dicho que besan el suelo de España, de Europa, porque al día siguiente saben que van a desayunar, comer, cenar y domir.

A veces uno juzga el tema de la pobreza y piensa si podría haber hecho algo más. Mucha gente te dice que no se puede hacer más, que siempre será así. Y sigue siendo así. La desigualdad entre el mundo rico y el pobre ha descendido un poquito, pero dentro de cada país sigue siendo enorme. Siempre lo digo en las reuniones. El derecho al pesimismo lo tiene quien lo tiene; el pesimismo es para el que no tiene trabajo, etcétera.

Uno se pregunta, ¿cómo es que la humanidad no genera riqueza suficiente para resolver estos problemas? ¿Cómo es que un gobierno mundial no pone mecanismos de corrección de la pobreza? Para cambiar esta situación solo puedes enriquecer a los pobres, sí, pero también, primero, si es posible, no robarles. Porque no hemos hecho otra cosa que robarles.

Vuelvo a los refugiados. Los sirios están en países pobres. Si estuvieran en los ricos anda y que no se arreglaría rápido el problema. ¿Y por qué hay paraísos fiscales? Todo el mundo sabe que eso no puede ser, pero ahí están. Uno empieza a admitir ya que no damos para más.


Fotografía: Guadalupe de la Vallina