domingo, 28 de diciembre de 2014

28.12.2014... Crea Futuro...

Parece que este es el último domingo del año. Parece que con ello terminamos la semana y nos llega ese sentimiento de que este año 2014 termina. 

Ayer por la mañana, aprovechando un sol frío, pero agradable, que más tarde se escondió entre las nubes, salí a buscar -y respirar- ese lugar que forma parte de mi que es el Cerro de los Ángeles. 



Mientras recorría sus faldas, zancada a zancada, con esa sensación de gratitud por vivir momentos así, paramos un instante a contemplarlo desde uno de sus laterales. 
La imagen que se nos ofrece, de enorme belleza, provocó una reflexión que, casualmente, me acompañó durante todo el día: ¿para qué mirar atrás?, hemos recorrido con esfuerzo los kilómetros que nos han traído hasta aquí, con tropiezos y algún que otro suspiro, pero ahora, en este momento, lo más importante son los que nos quedan por delante.

Con esa misma reflexión he comenzado hoy mi despertar. Tal vez porque me acosté dándole vueltas: pensando siempre en el pasado no se hace futuro. Lo hecho hecho está, bien o mal, y el futuro está por venir.    

He tenido a veces esa absurda tentación de entretenerme mirando al pasado. No me daba cuenta que lo que hacía era perder el tiempo y no mirar el futuro. Es verdad que nuestra historia se va escribiendo con lo que hacemos o dejamos de hacer; con esas decisiones que uno toma en cada momento acertadas o no; con esas otras que no toma. Pero el futuro está ahí, el futuro está sin escribir.

Cuando tengo alguna sesión de coaching con personas que me lo demandan, algunas porque se sienten en ese momento de atasco y bloqueo vital por el que todos, la gran mayoría, pasamos en alguna ocasión, siempre trato de aconsejarles lo mismo. 
Una situación así, de parálisis vital, no tiene por qué ser negativa. Lo positivo de la situación es que, por circunstancias, la vida nos obliga a parar, a detenernos en seco. Ese momento es imprescindible para examinarnos, para encontrarnos con nosotros, posiblemente con lo más mísero de nuestro interior, para repensarnos. Es en ese instante en el que debemos agradecer y sentir que lo más importante está por venir: el futuro. De nada sirve mirar hacia atrás, a ese pasado que nos va a acompañar si no somos capaces de generar un futuro diferente.



Tenemos en nuestras manos el futuro. 

El futuro de cada uno no está escrito y no debemos permitir que nos lo escriban. 
Debemos escribirlo nosotros, con nuestros objetivos y metas. Caminando hacia él a la velocidad que nos propongamos. No hay prisa. Como en esa carrera: lo importante de todo es llegar. Y llegar es ser conscientes de que mientras tengamos vida todo está por hacer.

Werner Erhardt utilizaba muchas veces esta reflexión: "Crea tu futuro a partir de tu futuro, no de tu pasado."

No soy incapaz de expresarlo mejor, tampoco lo deseo. El futuro se crea pensando en el futuro y olvidándonos del pasado.

Son fechas en las que muchas personas aprovechan para marcarse objetivos y metas futuras. Es un buen ejercicio. La gran mayoría no vuelve a pensar en ello ni, en caso de haberlo escrito, leerlo. Queda en el olvido, en el pasado.

Es preferible plantearse pocos objetivos y trabajar por ellos; que muchos y ni siquiera intentar conseguirlos.

Que el pasado no sea tu preocupación, preocupate por tu futuro: dedícate a crearlo. Y para crearlo ponte a trabajar hoy mismo en él.

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