viernes, 26 de diciembre de 2014

26.12.2014 Parar en Navidad.

Son días navideños, son días familiares, son días de reflexiones y recuerdos; son días también en los que entre esos abrazos de fraternidad, de familiaridad y camaradería, también se echan de menos esos que ya no nos acompañan.
La época de navidad tiene eso: sus alegrías, pero también sus tristezas. Es esa época del año, envuelta en el invierno, con sus fríos y sus noches largas, en el que buscamos muchas veces en los excesos, las nostalgias. 
Tal vez es ese tiempo en el que más deberíamos reflexionar no sobre el pasado, que ya pasó, sino sobre el futuro que está por llegar.

Caminar y avanzar es siempre mi consejo. Esta es una buena época para que, en esos momentos de bajón que nos viene tras las alegrías del cava, nos demos cuenta de que tenemos un enorme privilegio por vivir y que somos capaces de marcarnos objetivos que conseguir. Porque tenemos vida y porque de seguro, también, un techo y calor dónde cobijarnos en estos días de frío.

Son días de tranquilidad, así debemos entenderlo. 

Creo que es en estos días en los que más gracias le doy al Eterno. Nunca somos conscientes del privilegio que poseemos. Somos muy desagradecidos. Por qué no miramos por la ventana y comprobamos que muchos de nuestros semejantes viven en una miseria prácticamente crónica. Y nosotros, que tenemos lo importante,  nos enfadamos porque, a lo mejor, este año no hemos podido estrenar nada en la comida de navidad o porque la abuela ha olvidado comprar ese turrón que nos gusta.

Por ahí, sin alejarnos mucho de nuestras casas, hay personas -incluso vecinos- que no saben que va a ser de ellos el próximo mes de enero porque se les han terminado los ahorros y están en paro desde hace años.
Pero los hay también que viven bajo los puentes, sin más calor que un par de cartones y con suerte, unas sobras de esas comidas que tanto desperdiciamos estos días.

Parémonos unos instantes. Quietos. Valoremos lo que somos y tenemos. Tenemos vida y si tenemos vida, podemos avanzar aunque el esfuerzo de cada paso sea terrible. Pensemos en caminar; si caminamos avanzaremos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario