Leo este pensamiento: “No existe la casualidad y lo que nos parece un mero accidente, surge de las más profunda fuente del destino”. Y me surge la pregunta: ¿El destino está escrito?. No lo sabemos, solamente Dios lo sabe, y nosotros, a lo único que tenemos alcance es a conocer nuestro pasado. Ni siquiera hace unas horas sabía que ahora mis palabras escritas serían las que estoy anotando. Lo que sí sabemos sobre el particular es que es un misterio, con el que topamos como con tantos otros en nuestra vida. Podríamos decir y acertar con la frase: “Misterio, misterio, y todo misterio”, recordando esta otra: “Palabras, palabras, tan solo palabras” (¿San Agustín?).
Dejemos de esperar que las condiciones sean perfectas. Nunca lo van a ser. La gente que espera el momento ideal para empezar generalmente termina esperando toda la vida. Así que empieza.
Dejemos de esperar que la vida nos dé permiso para cambiar de dirección. Somos los únicos que podemos dárnoslo, y llevamos más tiempo del que creemos esperando una señal que nunca va a llegar sola
Leo este pensamiento:
ResponderEliminar“No existe la casualidad y lo que nos parece un mero accidente, surge de las más profunda fuente del destino”.
Y me surge la pregunta: ¿El destino está escrito?. No lo sabemos, solamente Dios lo sabe, y nosotros, a lo único que tenemos alcance es a conocer nuestro pasado. Ni siquiera hace unas horas sabía que ahora mis palabras escritas serían las que estoy anotando.
Lo que sí sabemos sobre el particular es que es un misterio, con el que topamos como con tantos otros en nuestra vida. Podríamos decir y acertar con la frase: “Misterio, misterio, y todo misterio”, recordando esta otra: “Palabras, palabras, tan solo palabras” (¿San Agustín?).