jueves, 25 de junio de 2015

25.06.2015... en Barcelona!

Vengo de hacer unos kms algo, calurosos e incómodos, por el Parque Castilla la Mancha de Getafe. Me he dedicado a dar vueltas hasta que he le he sacado 10. No me apetecía ir más allá y las molestias en el talón/tobillo continúan convirtiendo en más que sacrificada cada zancada. Pero creo que hoy es uno de esos días en los que necesitaba salir a correr, encontrarme conmigo y meditar ciertas cuestiones que últimamente merodean, pasean o deambulan por mi cabeza. 

Ha estado en estos días pasados en reuniones profesionales, varias y variadas, en esa magnífica ciudad española que es Barcelona.

Barcelona es una ciudad que me encanta: cosmopolita, moderna, alegre, chispeante y abierta al mar, lo que produce algo así como esa sensación que nos falta a los madrileños: saber que en ese momento de bajón sólo tienes que sentarte en la arena, o en uno de esos bancos del paseo, y contemplar ese azul que se funde con el cielo que sólo evoca tranquilidad.

Siempre consigo sacar un tiempo para recorrer la playa, también, con un running de esos casi perfectos. Y digo casi perfectos porque uno cuando sale, ya terminada la tarde, como hoy, antes de la cena, parece que le vence el cansancio. Ponerte las zapatillas, comenzar a bajar por las ramblas hacia el puerto y enfilar el paseo bordeando el mar, merece tanto la pena que con todo el cansancio del mundo, prefiero hacerlo aun a velocidad tortuguera.





La verdad es que los días, con organización, cunden muchísimo más y parece que, además en esta época del año,  se alargan tanto que el tiempo te permite hacer todo de forma más paciente.

En este caso eran reuniones profesionales en la Diputación de Barcelona, que, además preside el Patronato de la Fundación Democracia y Gobierno Local. Tuve la ocasión de despedir al actual Presidente, Salvador Esteve, que dejará de serlo así como Presidente de la Fundación Democracia y Gobierno Local, en la que en estos momentos tengo el honor y responsabilidad de ser su gerente.


Salvador Esteve que, además, hasta ahora ha sido Alcalde de Martorell es uno de esos políticos de los de siempre, entregados a su municipio de toda la vida. He tenido la enorme satisfacción de conocerle, como a otras muchas personas de por allí. Independientemente de las ideas, de los pensamientos o conceptos sobre España, independientemente de en que lugar de la península habitemos unos u otros, las buenas personas buenas personas son. Y en estos caminos por los que andamos, eso es lo que nos llevamos: personas.

Estando allí tuve la oportunidad de vivir la Noche de San Juan, Sant Joan. Me pareció impresionante ver a miles de personas en la playa de Barcelona, dónde no cogía ni un alfiler, tirando petardos por uno y otro lado, bailando al son de las músicas de los chiringuitos, disfrutando de una noche que, para ellos, imagino estaría llena de magia.


Y al día siguiente, ayer, para terminar, y después de innumerables viajes a esta ciudad española que me encanta y apasiona, Barcelona, tuve la oportunidad de visitar La Sinagoga Mayor. Era una antigua sinagoga existente en el centro de la ciudad, tras la catedral, y se cree que es una de las sinagogas más antiguas de Europa. Siempre un momento de misticismo y meditación para aquellos que amamos el judaísmo. "Un ser humano que no tiene una sola hora para si mismo cada día, no es un ser humano" lo dijo Rabí Moshe Leib.

Y como no sé muy bien por qué me ha dado por escribir estas cosas hoy, lo vamos a dejar.

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