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Dice Louise Hay que...

"Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas."

14.02.2016... Reflexiones Personales II.

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Es realmente asombroso cómo uno llega a conocer sus estados. Me asombra comprobar la capacidad que tenemos para saber reconocer cómo una semana va a resultar extrañamente diferente, aún sabiendo de antemano que por la actividad no debería resultar así. Pero es verdad que cuando a uno se le comienzan a agolpar ideas o pensamientos en la cabeza que no deberían estar ahí, nos cuesta demasiado expulsarlas. Sólo un examen meditado y reflexivo de los ' por qué'  puede conseguir expulsarlos. Si a todo esto unimos que, a diferencia de todos los domingos, no he tenido mi sesión running larga, por esos caminos místicos, que equilibra, despeja dudas y nos vuele a la realidad, mi deseo de comenzar otra semana y ver cómo va cogiendo forma, venciendo la anterior, aumenta considerablemente en un momento como el de ahora. Entra una semana en la que viajaré, con lo que mi tiempo andará algo más desorganizado de lo normal. Vuelvo a embarcarme en varios proyectos a la vez, proyectos que ...
La máxima expresión del Amor, su esencia poética, es el querer. El Querer es incondicional; se quiere siempre en el tiempo. El que quiere no espera; nunca acaba, no tiene ningún límite. El Querer no requiere condicionantes, simplemente se quiere. Se puede querer o no querer; no hay mitades, no hay unidades ni cantidades.

Dicen...

Dicen  que volvías buscando viento cuando yo sabía  que volabas, simplemente , dejándote ir con un lamento.  Dicen que llegabas olvidado  de vida y silencio pero yo sabía  que los años agotan  doblando espadas, girando lanzas. Dijeron “los sudores al alba se derraman en sales” y supe yo que no sudor sino lágrima musitaba derrota  arsenal de tu memoria . Quiso reconvertirte,  no llegó.  Supe  sangrabas memoria orgiabas vida extasiada languidez durmió acurrucada.
Siempre es una fina línea lo que separa aquello que uno por responsabilidad debe hacer de lo que verdaderamente le apetece hacer.

Te quise decir tanto...

Te quise decir tanto que no te dije nada. Allí, mientras te miraba, envuelta en olores que convertí en perfumes o ese frío del mapa nos acariciaba como sus curvas en madera sostenían celosas lo precoz de tu cuerpo. Ahora he vuelto a mirar y te recuerdo. Siento tanto como que aquellas ramas que te abrazaban debieron ser brazos, los míos, para haberte retenido más allá de la memoria. Continúa con alguna que otra arruga astillada en esa misma soledad que este que mira, celoso, por haberte sostenido siempre.

Dice la Biblia que...

"Cuando un perro ladra no tarda en encontrar otros perros que ladren con él". (Exodo Rabáh 31:9)