viernes, 12 de febrero de 2016

Te quise decir tanto...

Te quise decir tanto
que no te dije nada.

Allí,
mientras te miraba,
envuelta en olores
que convertí en perfumes
o ese frío del mapa
nos acariciaba
como sus curvas en madera
sostenían celosas
lo precoz de tu cuerpo.

Ahora he vuelto a mirar
y te recuerdo.

Siento tanto
como que aquellas ramas
que te abrazaban
debieron ser brazos,
los míos,
para haberte retenido
más allá de la memoria.

Continúa
con alguna que otra
arruga astillada
en esa misma soledad
que este que mira,
celoso,
por haberte sostenido
siempre.

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