Porque me ha parecido bueno, porque me apetece, transcribo aquí el artículo que Lucía Méndez publica en el diario El Mundo en su columna que titula Comentarios Liberales : El AVE a Sevilla es un lugar de encuentro en cuyos vagones pueden coincidir personas y personajes de lo más insospechado. Hace poco, por ejemplo, el tren unió durante dos horas y media a dos hombres que fueron muy importantes no hace mucho, si bien por diversos motivos. El ex vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, y el ex presidente de Banesto, Mario Conde . Fíjense si tendrían de qué hablar sobre sus comunes andanzas cuando eran poderosos. Pues nada de eso. Pronto tuvo ocasión de comprobar Alfonso Guerra que quien viajaba en el AVE no era Mario Conde, sino su Espíritu. Un Espíritu que ya estaba ahí, en su interior, cuando era el Amo del Universo, pero que sólo se manifestó en todo su esplendor en la celda de la cárcel.Habida cuenta de que Alfonso Guerra confiesa ser un lector impenitente, puede que se haya co...