No perdamos ni el tiempo ni nuestra energía alimentando pensamientos pesimistas, que nos desgastan y nos quitan la alegría. No dejemos que el desánimo se imponga a nuestra actitud positiva, o que la desesperanza prevalezca sobre esas ilusiones. No dejemos que pase un sólo día sin vivir lo mejor de la vida.

Comentarios

Por si te interesa...

Padre Nuestro en Hebreo