Cierto es que somos lo que somos, pero, ¿conocemos quiénes somos?. Dijo José Ortega y Gasset: <>; Y sobre ello podemos volver a nueva pregunta, ¿Pero, quien soy yo? Y aún más: ¿Cuáles son mis circunstancias?; Y las preguntas nos invaden: ¿Sabemos siquiera con qué pensamiento nos despertaremos mañana, o tal vez: ¿Cual dentro de una hora, media, o cual cuando mis circunstancias de inmediato me sorprendan?. ¿Puedo concluir diciendo que, ¡Yo no soy quien soy, sino lo que los demás piensan que soy!. Y si somos lo que somos, ¿El por qué tratándose de algo sobre nuestra propiedad, no sabemos nosotros mismos quienes somos? Si existe premeditado nuestro destino, ¿Cómo y en qué momento podemos cambiarlo?. Aquí topo el resultado de mi propia reflexión: ‘Todo ello lo conoce Dios y no me corresponde a mí tratar de resolver por la limitación de pensamiento que de antemano y por la Fe acepto.
Creo haber comprobado que lo escrito dentro del entrecomillado siguiente <>, no sale al pasar algún comentario, por lo que en lo sucesivo, lo haré con "..." o bien el aprendido '...'. Y el contenido en el de Ortega y Gasset, aunque se sobreentiende, es lo siguiente: 'Yo soy yo y mis circunstancias'.
Quiero resumir con la frase siguiente mi pregunta, que semejante es a las ideas que J.J. expone en su primer comentario: ¿Hasta qué punto el hombre tiene una influencia en su propia vida y en lo que es? Saludos
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Una persona que miente y engaña, y no se siente culpable por hacerlo, seguirá siempre mintiendo, engañando y manipulando todo lo que pueda hacer. Nunca demos la espalda a quien traiciona nuestra confianza.
Cierto es que somos lo que somos, pero, ¿conocemos quiénes somos?. Dijo José Ortega y Gasset: <>; Y sobre ello podemos volver a nueva pregunta, ¿Pero, quien soy yo? Y aún más: ¿Cuáles son mis circunstancias?; Y las preguntas nos invaden: ¿Sabemos siquiera con qué pensamiento nos despertaremos mañana, o tal vez: ¿Cual dentro de una hora, media, o cual cuando mis circunstancias de inmediato me sorprendan?.
ResponderEliminar¿Puedo concluir diciendo que, ¡Yo no soy quien soy, sino lo que los demás piensan que soy!. Y si somos lo que somos, ¿El por qué tratándose de algo sobre nuestra propiedad, no sabemos nosotros mismos quienes somos?
Si existe premeditado nuestro destino, ¿Cómo y en qué momento podemos cambiarlo?. Aquí topo el resultado de mi propia reflexión: ‘Todo ello lo conoce Dios y no me corresponde a mí tratar de resolver por la limitación de pensamiento que de antemano y por la Fe acepto.
Creo haber comprobado que lo escrito dentro del entrecomillado siguiente <>, no sale al pasar algún comentario, por lo que en lo sucesivo, lo haré con "..." o bien el aprendido '...'.
ResponderEliminarY el contenido en el de Ortega y Gasset, aunque se sobreentiende, es lo siguiente: 'Yo soy yo y mis circunstancias'.
Quiero resumir con la frase siguiente mi pregunta, que semejante es a las ideas que J.J. expone en su primer comentario: ¿Hasta qué punto el hombre tiene una influencia en su propia vida y en lo que es?
ResponderEliminarSaludos