07.12.2016... Hablemos de Chema Rodrigo
Cuando uno llega a su cuaderno, lo abre y comienza a escribir sobre su día a día, sobre ese caminar del que van quedando los posos imborrables, los versos alcanzables y las piedras que vas apartando del camino, en ocasiones se ve deslumbrado por la extrema pureza de sus páginas en blanco. Es en ese momento en el que decides que sólo el peso de los años, los kilómetros recorridos, las caídas y las heridas, son suficiente experiencia como para encontrarte con lo que verdaderamente te produce placer: la poesía, la fotografía, la filosofía, la pintura... el arte en general. Ese placer que te provoca sentir la emoción en unos versos del poeta poco conocido, encontrar la imagen que tú mismo hubieras fotografiado, releer esos textos sabios, escritos miles de años atrás, que te hacen reflexionar tanto o más como esos otros que nos escriben ahora; sorprenderte con el encuentro frente un cuadro de uno de esos artistas, para ti hasta ese instante desconocido, que te provoca, al contemplar su...