"Existen en la vida situaciones difíciles en las que sentís que una falsa maniobra, una palabra, una intervención, un gesto fuera de lugar puede ser fatal para vosotros. Por lo tanto, cuando os encontréis en esta clase de situaciones, empezad por evitar precipitaros, haced el silencio en vuestro interior y uníos al espíritu para que venga a controlar vuestros pensamientos; los pensamientos controlarán las emociones y los sentimientos, que a su vez controlarán vuestros gestos, vuestra voz y vuestras palabras. Es así cómo hallaréis la actitud correcta, y reaccionaréis acertadamente. Frente a cualquier circunstancia, esto debe ser para vosotros un reflejo instintivo: comenzad uniéndoos al espíritu. Es como si estuvierais realizando una conexión: colocáis vuestro ser bajo el control del espíritu, y poco a poco todo se organiza y se ordena. Entonces actuáis de una forma equilibrada y armoniosa, y conseguís la victoria, estáis salvados."