Artículo publicado en: Del Todo y de la Nada. No recuerdo un momento en que se haya hablado tanto de fe y de Dios en público como ahora. Las redes sociales, la música, la prensa, las entrevistas y hasta el cine parecen haber descubierto —o redescubierto— un vocabulario espiritual que parecía relegado a la intimidad. ¿Está de moda ser cristiano? ¿Puede ser una moda creer en Dios o seguir a Jesús? El término christiancore pretende describir este resurgir de lo cristiano como estética, tendencia o fenómeno cultural. No es extraño: vivimos en un tiempo donde todo se convierte en estilo, incluso lo sagrado. Ahí está Rosalía, que acaba de publicar Lux , un álbum atravesado de referencias trascendentes. “Creo que mis creencias pueden cambiar cómo vivo y cómo percibo la vida. Realmente creo que estoy protegida, que hay algo a mi alrededor que me protege”, dijo en una entrevista reciente. Letras cargadas de luz, vestimentas místicas, atmósfera sacra. En el cine, películas como Los domi...
Todo comienza de la manera más fácil: siendo amables. Ser amables con nosotros mismos y con la vida. Y qué fácil nos hacen la vida las personas amables. Por lo tanto, si todos fuésemos amables, qué fácil sería todo.
En ocasiones me cuesta agarrarme a la Fe. Entonces me doy cuenta que realmente no solo es Esperanza. La Fe, mi Fe, va más allá de un sentimiento. Es una confianza basada en la Palabra y la evidencia de Dios que queda registrado en la Biblia. Eso es Fe.
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