Jamás me subestimes cuando veas que estoy más tiempo en silencio de lo que digo, porque pienso más de lo que hablo y normalmente observo más de lo que te imaginas.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario