No dejemos que nadie nos arrastre hacia lo que no queremos porque eso es decidir por nosotros. Que nadie nos impida llevar nuestra propia vida y que no nos quiten ni el tiempo, ni la alegría, ni la ilusión, ni la libertad. Todo ello es de cada uno.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario