Es difícil opinar, discutir o razonar con quien lo que dice un día al día siguiente es lo contrario; o lo que no siente hoy, siente mañana. Las ideas y los sentimientos es lo único que no puede cambiar de un día para otro. Si así fuera hablaríamos de veletismo crónico.

Comentarios

Por si te interesa...

Padre Nuestro en Hebreo