sábado, 31 de diciembre de 2016

31.12.2016... Palabras finales...

Llega uno a este final de año y no sabe cómo, pero llega. Eso es lo importante. Si no estuviese escribiendo ahora estas últimas palabras, simplemente no hubiera llegado. Quiere decir que este simple hecho, de escribir, es haber llegado.

Cuando uno escribe se desahoga, pero también predica y dice aquello que de otra manera quedaría perdido y olvidado en mil pensamientos. 


“¡Escriba lo máximo que pueda! Escriba, escriba, escriba…hasta que los dedos no aguanten más ( en la vida es importante escribir bien) – le dice Antón Chéjov en una carta a María V. Kiseliova -. Escriba más, teniendo en cuenta no tanto el desarrollo intelectual de la masa como la circunstancia de que en un primer tiempo le devolverán una buena parte de sus escritos por el hecho de no ser conocida para la “pequeña prensa”. Pero no deje que le importunen. Incluso si le devuelven la mitad de sus escritos, entonces será de provecho. Y la vanidad… No la conozco, como usted, aunque hace tiempo que estoy acostumbrado.Escriba sobre diversos temas, cómicos y serios, buenos y malos… Haga cuentos, menudencias, chistes, agudezas, etcEscriba de una sentada, con total confianza en su pluma. Le hablo con honestidad, no de manera hipócrita: el ochenta por ciento de los editores de la “pequeña prensa” no son nada comparados con usted”.Antón Chejov, Moscú, 29 de septiembre de 1886

Estas son mis últimas palabras de este año. Es un privilegio terminar, sentir el Ser y tener la oportunidad de comenzar otro año más.




Termino el año con algún fracaso, es justo reconocerlo; termino con alguna lección aprendida, uno cree que lo sabía todo; también algún que otro éxito me acompaña, que es el de la vida, el de haber conocido a grandes personas en este año, que ya forman parte de mi, el haber sentido el calor de esos buenos amigos que siempre están a tiempo y el ir acompañado siempre de esa familia que no valoramos porque siempre tenemos al lado y que tampoco te deja caer. 
Pero termino el año. 

Hoy disfruté de unos momentos poéticos en Getafe, y sin duda ha sido la mejor de las despedidas del año. Pensaba que soy un privilegiado de esos que muchas veces se queja de lo inconsistente. 

Mañana será otro día y será un año nuevo. Si despertamos, siempre será una nueva oportunidad.

Hoy sólo quiero que aquellas personas que me importan, que no son muchas pero son unas cuantas, vivan su final de año con la alegría y paz suficiente como para comenzar el siguiente con fuerza. 

Yo, estaré... estaré siempre a su lado. 

Este frío día solo trae una palabra a mi mente: Felicidad. Felicidad la que deseo a todos vosotros, caminantes‬ de la vida para el próximo año 2017. 

Que vuestro camino se llene de buen hacer, de solidaridad, de salud y poesía. Que la Fuerza os acompañe y podamos sentirnos. 

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