domingo, 19 de junio de 2016

19.06.2016 Entre trileros...

Pues así hemos llegado al domingo, con un sol inmenso que hemos disfrutado desde primera hora de la mañana, corriendo por esos campos majestuosos y místicos de este Getafe nuestro que a veces se nos escapa, y sumido en uno de esos agobios que nos viene provocando el exceso de actividad.

Comencemos por la sesión running matutina que, además de ratificar un excelente estado físico pese a los malos hábitos y poca disciplina de la que gozo últimamente, nos ha servido para charlar, para desahogar, para ponernos al día de lo de uno y lo de otro y, cómo no, para realizar ese breve análisis de la actualidad política nacional. Casi diría de la actividad política que nos aburre y desespera, más que otra cosa. 


Desde siempre uno viene avisando de los peligros que entrañan lo que aparentemente comienza como broma; subestimar a los trileros de la política es un error básico. Lo que puede ocurrir en este país a partir del próximo día 26, no tiene buena pinta si no prima la sensatez entre los que defienden este Estado que se ha conseguido con esfuerzo, sudor y, por qué no decirlo también, sangre.

Es sabida y conocida mi ideología y, hoy por hoy, mi preferencia de gobierno. Sin duda tiene sus más y sus menos, sin duda errores cometidos, pero sin duda también es el único gobierno que garantiza una estabilidad y un futuro para el país de nuestros hijos. Un gobierno serio y de eficacia demostrada.

Me gustaría un PSOE fuerte y, también, sensato. Con miras de Estado y no con interés personalista como el de quién lo dirige. Es una pena pero, si nadie lo remedia, el señor Sánchez lo va a convertir en tercera fuerza política nacional y, posiblemente, en muchas regiones, cuarta. Un desastre histórico.

De Podemos no voy a hablar más que me produce miedo el pensar que pueden llegar a gobernar este país apoyados, incluso, por el PSOE como ya lo hacen en comunidades y ayuntamientos. Es populismo básico, pero reaccionario y peligroso. No verlo es estar ciego. Debo aplaudir que son unos excelentes estrategas, que van paso a paso, cambiando el tono cuando deben cambiarlo, haciendo campañas controvertidas de las que se habla y emocionando y motivando a sus bases. Justamente los pasos que va dando cualquier populista para hacerse con el poder. Después no hay quién los saque, es tarde.

Y de Ciudadanos, sinceramente, me he llevado una gran desilusión. Diré que es lo que todos ya sabemos: un partido creado única y exclusivamente para ser bisagra. Un partido que no se sabe muy bien a quién apoya ni apoyará porque carece de ideología clara y depende de no se sabe muy bien quién le caiga mejor o peor a su dirigente máximo.

Este chaval, Albert Rivera, ya ha demostrado lo que es. Ha defraudado a muchos ciudadanos y a muchos de sus votantes. Se ha estrenado en política pidiendo regeneración mientras mentía a todos los electores. El mismo día 18 de diciembre, anunció a bombo y platillo que: "Votaré 'no' a quien intente formar un grupo de perdedores para desbancar a una lista que gana las elecciones, porque España va mal, pero puede ir peor." Curiosamente acabó haciendo justo lo contrario, apoyar al perdedor para tratar de desbancar al ganador.

Rivera es un personaje de esos con aires de niñato fúnebre. Alguien acostumbrado a vivir entre mimos y algodones. Es un tipo aparentemente egocéntrico, al que no le auguro más futuro político que el que ha tenido Rosa Diez con UpyD.
Alguien que ha obtenido una representación mínima, respetable por supuesto, pero mínima, no puede tratar de deslegitimar a millones de electores. Puede hacerlo si le place, claro que sí, pero sin duda ese tipo de decisiones y ambigüedades tienen sus consecuencias. Yo espero las tenga en las urnas.
Es un tipo, de verdad, que tiene pinta de niño mal criado, al que le tiemblan las piernas frente a un oponente que simplemente le gane en estatura, experiencia o inteligencia.
Rivera formó un partido de centro izquierda llevado con el voto cabreado del centro derecha. Es lo de siempre. Recuerdo a votantes del PP votando a la socialista Rosa Díez. "Son las cosas de la derecha", como diría un amigo. Así nos va.

A Rivera hay que conocerlo, por sus ínfulas de poder, en Cataluña. Conozco a otros líderes regionales y locales de este nuevo partido, lejos de ese egocentrismo ensayado. 

Ahora este señor que ya ha demostrado, en poco tiempo, que es capaz de mentir a sus votantes, quiere hacer un casting de candidatos en el primer partido de España. O sea, alguien que obtiene 40 diputados quiere obligar al que obtiene 128 a que ponga los candidatos que a él más le gustan. De coña. de España.

En estos momentos, en España sólo hay tres alternativas:

1. Un gobierno en minoría del ganador de las elecciones, el PP, tolerado (no tiene por qué ser apoyado) por PSOE y Ciudadanos.

2. Un Gobierno de PODEMOS y PSOE: el "cambio de izquierdas."

3. Nuevas elecciones.

Parece que en este país, últimamente, vale más ser guapete, con pintas de pijo o coleta descamisada, hablar bien y mucho, para que los errores, barbaridades y las mentiras salgan totalmente gratis. Así nos va.

Y como creo que he hablado demasiado de política, seguiré preparando las clases que impartiré próximamente en el Máster de Liderazgo de la Universidad de Barcelona. 

Me tiene bastante agobiado y preocupado, por tiempo, la preparación. Parece que cuando más necesitas estar tranquilo, concentrado y organizado, menos tiempo tienes para hacerlo. se acumulan los temas y se acumulan también las cuestiones  a preparar como algo así merece.

Estas dos semanas toca dedicarlas casi en exclusiva al Coaching. Será mi primera experiencia como formador y, como en todo, no quiero fallar.

Y dicho esto, os deseo una feliz noche...

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