lunes, 19 de agosto de 2013

Vivimos en un mundo repleto de contrariedades. O eres diferente a los demás o no vales nada. Si no vales eres un desecho y si te diferencias el resto te ataca hasta conseguir convertirte en otro desecho. 

4 comentarios:

  1. Si ponemos a prueba a quien consideramos amigo, podemos o no podemos llevar un desengaño. Sin embargo, si ponemos a prueba al que creemos ‘amigo y compañero político’… eso es otra cosa, ‘lo más probable’ es que comprobemos haber estado equivocados; además entenderemos la necesidad de probar con otros.

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  2. En política es una necesidad saber con quién se está, para evitar… batacazos. Más aún, llevamos batacazos, de los que nunca nos daremos cuenta de que su origen ha sido iniciado interesadamente por quienes como amigos quedan.

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  3. <…… y si te diferencias, el resto te ataca hasta conseguir convertirte en otro desecho.>. Por lo mismo, hay que no dejar de estar atentos y ser previsores de los que pueden tener opciones para llevarlo a efecto.
    Con el no amigo para uno se puede ser previsor; sin embargo, ¿cómo serlo con ese resto?. Ese resto en el que se pueden encontrar también los bajo tus órdenes y comenzando por engañarte respecto a quienes más tarde se ven obligados a situarse frente a ti y que sin motivos, no se hubiesen colocado en tal lugar. No obstante, en este mundillo, hay que estar siempre atentos.
    ¿…?
    Un saludo

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  4. Amigos, la ingenuidad o falta de malicia, es propia de la gente humilde y sincera. Y que, en todo cuanto decís, las personas que la tienen, toman parte como dolientes.

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