Fuera de saber que soy descendiente de mis padres, a la vez que, como principio, de Adán y Eva, sí yo me definiera, seguro estoy de que no acertaría. Porque estoy de acuerdo con la frase de J. O. y Gasset. “Yo soy yo y mis circunstancias”. No estoy de acuerdo con lo que J. L. Borges señala en el aquí expuesto pensamiento. ¡Ojalá pudiera conocerme!, aparte de reconocer vengo de Dios.
La guerra, el crimen, el aborto, las muertes por la hambruna; La crisis económica, la crisis moral, etc., son consecuencias de la civilización creada por el hombre y que alteran de manera accidental obscureciendo el final del camino por el que pasa la Vida.
Antes pensaba que el mentir dañaba a toda persona que tal práctica usaba. Hoy, y por desgracia, pienso que en muchos casos no. Ello me preocupa porque nos vamos rodeando de personas frías de las cuales debemos cuidarnos.
Dejemos de esperar que las condiciones sean perfectas. Nunca lo van a ser. La gente que espera el momento ideal para empezar generalmente termina esperando toda la vida. Así que empieza.
Han pasado ya algo más de 700 km desde nuestro primer encuentro. Un encuentro confiado, aunque precavido, que nos ha llevado a una convivencia máxima e inseparable. Sí. Fueron los Reyes Magos de este año 2011 los que decidieron, tras leer algunos artículos , tras conseguir coger y acariciar un par y tras encontrarlas y poder subirme a ellas, los que nos presentaron en aquella primera cita convertida en primeros kilómetros. Hablo de mis Reebok ZigTech . Y todavía nos quedan kilómetros por correr juntos, todavía nos quedan días de entreno y carreras en las que participar; nos quedan muchos miles de metros de asfalto y tierra, de buenos ritmos o casi paseos... nos queda vida y convivencia que será la prueba final . Creo que tras estos kilómetros, 700 (la mitad en la vida normal de una zapatilla running ), estoy en condiciones de valorar, de opinar, sobre estas revolucionarias zapatillas Reebok ZigTech desde un punto de vista crítico y objetivo. Es verdad que en mis primeros momento...
Fuera de saber que soy descendiente de mis padres, a la vez que, como principio, de Adán y Eva, sí yo me definiera, seguro estoy de que no acertaría. Porque estoy de acuerdo con la frase de J. O. y Gasset. “Yo soy yo y mis circunstancias”. No estoy de acuerdo con lo que J. L. Borges señala en el aquí expuesto pensamiento. ¡Ojalá pudiera conocerme!, aparte de reconocer vengo de Dios.
ResponderEliminarLa guerra, el crimen, el aborto, las muertes por la hambruna; La crisis económica, la crisis moral, etc., son consecuencias de la civilización creada por el hombre y que alteran de manera accidental obscureciendo el final del camino por el que pasa la Vida.
ResponderEliminarAntes pensaba que el mentir dañaba a toda persona que tal práctica usaba. Hoy, y por desgracia, pienso que en muchos casos no.
ResponderEliminarEllo me preocupa porque nos vamos rodeando de personas frías de las cuales debemos cuidarnos.