127.6.13. Uno no sabe muy bien dónde puede encontrarse con esos momentos que te emocionen. Lo cierto es que un hombre se va labrando por dentro a base de esos pellizcos que te endurecen o desgarran el corazón.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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