La razón que nos impide hablar entre personas sobre La Vida después de la muerte, es la increíble actitud de nuestra Sociedad que se obstina en ridiculizar o en negar todo lo que no pueden percibir fuera de lo material, pues nos molestan y no cuadran con nuestros preceptos ni con nuestras ideas científicas o religiosas.
¿Por qué los niños tienen que morir?. Es una de las preguntas con la que muchos se justifican para la no búsqueda de La Verdad, cuando deberían hacer lo contrario. En esta nuestra Sociedad, han participado nuestros padres, nosotros, participan nuestros hijos y participarán los hijos de nuestros hijos. Es un mundo en el que estamos desde nuestros primeros padres. Desde ellos hasta aquí —con toda libertad—, decidimos obrar y somos los únicos causantes de las consecuencias que el pasado nos ha acarreado. ‘Las generaciones’… fueron, somos y serán libres para hacer y deshacer en este lugar. “Mi reino no es de este mundo” ( Juan 18: 36-37).
Cuando no obtengamos respuesta a ciertas preguntas o no nos convenzan las explicaciones de los demás, no anulemos al Creador, no queramos ambicionar nuevamente Su sabiduría, ni olvidemos el resultado que ello nos originó.
Åvinu shêbashåmaím, yithqadesh Shimkhå, Tåvo Malkhuthkhå, ye'åsê Retsonkhå kevashamaím ken bå'årêts. Êth lêkhêm khuqenu ten lånu hayom. Uslakh lånu 'al khatå'eynu kefí shêsolkhím gam anakhnu lakhotím lånu. Vë'al tëvi'enu lidey nisåyon, ki 'im khaltsenu min hårå. Ki lëkhå HaMamlåkhåh, HaGvuråh vëHaTif'êrêth lë'olmey 'olåmím. Åmen. El Padre Nuestro es una de las Oraciones más bellas que existen. Eso pienso. Me he interesado últimamente en buscar por ahí la Oración en hebreo. No es fácil y estoy encontrando algunas diferencias entre unos y otros. Aunque por aquí dejo algunos ejemplos , me gustaría, si alguién tiene a bien, recibir sugerencias del auténtico Padre Nuestro en len gua hebrea. Es posible que sea alguno de éstos, pero tengo mis dudas. (la transliteración se lee de izquierda a derecha) Abienu shebashamayim yitkadesh shimcha, tabo malchutecha, yease retsoncha ba’aretz kebashamayim . Ten lanu et lechem yoman, uslach lanu al chataeinu, kefi ...
Soy de pueblo. Mis padres son de pueblo. Cada vez tengo más claro que los que habitualmente habitamos ciudades, somos más gilipollas. ¿Por qué? Porque mientras estamos rodeados de ruido y asfalto, queremos un pueblo. Y los que lo tenemos, solemos negarlo.
Cuántas veces piensas decir o no decir. Y a veces callas por prudencia, por no molestar. Pero en ocasiones ese callar es un triunfo para el resto. Eso de callar por no ofender, tiene trampas.
La razón que nos impide hablar entre personas sobre La Vida después de la muerte, es la increíble actitud de nuestra Sociedad que se obstina en ridiculizar o en negar todo lo que no pueden percibir fuera de lo material, pues nos molestan y no cuadran con nuestros preceptos ni con nuestras ideas científicas o religiosas.
ResponderEliminar¿Por qué los niños tienen que morir?. Es una de las preguntas con la que muchos se justifican para la no búsqueda de La Verdad, cuando deberían hacer lo contrario. En esta nuestra Sociedad, han participado nuestros padres, nosotros, participan nuestros hijos y participarán los hijos de nuestros hijos. Es un mundo en el que estamos desde nuestros primeros padres. Desde ellos hasta aquí —con toda libertad—, decidimos obrar y somos los únicos causantes de las consecuencias que el pasado nos ha acarreado. ‘Las generaciones’… fueron, somos y serán libres para hacer y deshacer en este lugar. “Mi reino no es de este mundo” ( Juan 18: 36-37).
ResponderEliminarCuando no obtengamos respuesta a ciertas preguntas o no nos convenzan las explicaciones de los demás, no anulemos al Creador, no queramos ambicionar nuevamente Su sabiduría, ni olvidemos el resultado que ello nos originó.
ResponderEliminar