No hay más que un camino que seguir y un solo objetivo como destino, lo demás son veredas que debemos saber conducen a ese camino y por lo tanto a tal destino. Mas a veces, nos enajenamos entibiando nuestros convencimientos anteriores y desviándonos de lo que solo y hasta ese momento ha sido mejor para nosotros. Son dudas pasajeras propias en el hombre. Escribe lo que quieras y cuando quieras y como mejor lo creas y si no, tampoco lo hagas. Haz cuanto te parezca; Yo te apruebo, tu destino es bueno, por lo tanto no te importe saber hacia dónde vas, ya lo sabrás cuando llegue cada momento. Y una vez más: ¡No tengas miedo!. El hombre tiene, sin quererlos, comportamientos diferentes en tiempos distintos. No es pequeña ni corta la lucha diaria que mantiene con el resto y con él mismo. Así es nuestro mundillo, Jose. Hay quienes dicen: ¡Si yo te contara! Y creo que ello es común a todos nosotros. Yo también escribo mucho sin tener conciencia del destinatario,; tampoco, como a ti, no sé para qué ni para quién, y en este punto se me acerca la nostalgia, lo dejo, y así de vez en cuando abro nuevos escritos con nuevas ideas y cómo en los demás, si ningún destinatario. Pero no importa, creo a veces, tal comportamiento puede ser confesarse a sí mismo. Un fuerte abrazo.
Dejemos de esperar que las condiciones sean perfectas. Nunca lo van a ser. La gente que espera el momento ideal para empezar generalmente termina esperando toda la vida. Así que empieza.
Dejemos de esperar que la vida nos dé permiso para cambiar de dirección. Somos los únicos que podemos dárnoslo, y llevamos más tiempo del que creemos esperando una señal que nunca va a llegar sola
No hay más que un camino que seguir y un solo objetivo como destino, lo demás son veredas que debemos saber conducen a ese camino y por lo tanto a tal destino. Mas a veces, nos enajenamos entibiando nuestros convencimientos anteriores y desviándonos de lo que solo y hasta ese momento ha sido mejor para nosotros. Son dudas pasajeras propias en el hombre. Escribe lo que quieras y cuando quieras y como mejor lo creas y si no, tampoco lo hagas. Haz cuanto te parezca; Yo te apruebo, tu destino es bueno, por lo tanto no te importe saber hacia dónde vas, ya lo sabrás cuando llegue cada momento. Y una vez más: ¡No tengas miedo!.
ResponderEliminarEl hombre tiene, sin quererlos, comportamientos diferentes en tiempos distintos. No es pequeña ni corta la lucha diaria que mantiene con el resto y con él mismo. Así es nuestro mundillo, Jose. Hay quienes dicen: ¡Si yo te contara! Y creo que ello es común a todos nosotros.
Yo también escribo mucho sin tener conciencia del destinatario,; tampoco, como a ti, no sé para qué ni para quién, y en este punto se me acerca la nostalgia, lo dejo, y así de vez en cuando abro nuevos escritos con nuevas ideas y cómo en los demás, si ningún destinatario. Pero no importa, creo a veces, tal comportamiento puede ser confesarse a sí mismo.
Un fuerte abrazo.