Tienes toda la razón José Luis. Máxime cuando hay casos en los que ocurre que, pasando al mando superior a personas que solamente saben leer, escribir, llamar por teléfono… o bien limpiar el bigote que se le ponen en carteles electorales al candidato a una Alcaldía —buena base cultural e intelectual ¿.?—, se cree así solucionar eficazmente las acciones de un posible Gobierno. De ello y cosas semejantes, está el mercado lleno. Pues, cuidado con los votantes, porque si no se dan mínimos ánimos para ir al colegio electoral, no se molestarán para ir a votar. Uno de los dos grandes partidos en el que aún, todavía, se puede confiar, no debe dejar pasar a inexpertos y mucho menos a los sin base cultural para ocupar puestos en listas electorales y que más tarde, de ganar las elecciones, se ocuparán en un Gobierno. … En una Junta General dada en la posguerra civil española: … ¡Pido la parabra!... Bien, espere su turno, espere que el Jefe concluya; Más tarde, ¡que pido la parabra! … Le repito que debe esperar su turno; El personaje insistía. Bien, llego su turno, diga lo que desee. “BUENO, YO SOLAMENTE, LO QUE QUIERO DECÍ ES QUE, EL JEFE DICE LA VELDÁ, PORQUE YO ETABA ALLÍ Y TOMÉ PARTE CON SU REPRUBRICA”. El Jefe solamente respondió: “ASÍ SALIÓ ELLA”. Y la vida sigue, José Luis, la vida sigue. J.
Åvinu shêbashåmaím, yithqadesh Shimkhå, Tåvo Malkhuthkhå, ye'åsê Retsonkhå kevashamaím ken bå'årêts. Êth lêkhêm khuqenu ten lånu hayom. Uslakh lånu 'al khatå'eynu kefí shêsolkhím gam anakhnu lakhotím lånu. Vë'al tëvi'enu lidey nisåyon, ki 'im khaltsenu min hårå. Ki lëkhå HaMamlåkhåh, HaGvuråh vëHaTif'êrêth lë'olmey 'olåmím. Åmen. El Padre Nuestro es una de las Oraciones más bellas que existen. Eso pienso. Me he interesado últimamente en buscar por ahí la Oración en hebreo. No es fácil y estoy encontrando algunas diferencias entre unos y otros. Aunque por aquí dejo algunos ejemplos , me gustaría, si alguién tiene a bien, recibir sugerencias del auténtico Padre Nuestro en len gua hebrea. Es posible que sea alguno de éstos, pero tengo mis dudas. (la transliteración se lee de izquierda a derecha) Abienu shebashamayim yitkadesh shimcha, tabo malchutecha, yease retsoncha ba’aretz kebashamayim . Ten lanu et lechem yoman, uslach lanu al chataeinu, kefi ...
Soy de pueblo. Mis padres son de pueblo. Cada vez tengo más claro que los que habitualmente habitamos ciudades, somos más gilipollas. ¿Por qué? Porque mientras estamos rodeados de ruido y asfalto, queremos un pueblo. Y los que lo tenemos, solemos negarlo.
Cuántas veces piensas decir o no decir. Y a veces callas por prudencia, por no molestar. Pero en ocasiones ese callar es un triunfo para el resto. Eso de callar por no ofender, tiene trampas.
Tienes toda la razón José Luis. Máxime cuando hay casos en los que ocurre que, pasando al mando superior a personas que solamente saben leer, escribir, llamar por teléfono… o bien limpiar el bigote que se le ponen en carteles electorales al candidato a una Alcaldía —buena base cultural e intelectual ¿.?—, se cree así solucionar eficazmente las acciones de un posible Gobierno.
ResponderEliminarDe ello y cosas semejantes, está el mercado lleno. Pues, cuidado con los votantes, porque si no se dan mínimos ánimos para ir al colegio electoral, no se molestarán para ir a votar.
Uno de los dos grandes partidos en el que aún, todavía, se puede confiar, no debe dejar pasar a inexpertos y mucho menos a los sin base cultural para ocupar puestos en listas electorales y que más tarde, de ganar las elecciones, se ocuparán en un Gobierno.
… En una Junta General dada en la posguerra civil española: … ¡Pido la parabra!... Bien, espere su turno, espere que el Jefe concluya; Más tarde, ¡que pido la parabra! … Le repito que debe esperar su turno; El personaje insistía. Bien, llego su turno, diga lo que desee. “BUENO, YO SOLAMENTE, LO QUE QUIERO DECÍ ES QUE, EL JEFE DICE LA VELDÁ, PORQUE YO ETABA ALLÍ Y TOMÉ PARTE CON SU REPRUBRICA”. El Jefe solamente respondió: “ASÍ SALIÓ ELLA”.
Y la vida sigue, José Luis, la vida sigue.
J.