Echar una tarde en familia, en lecturas y en música es echarse en el olvido del paraíso. Es descubrir lo que pierdes en cada instante que no aprovechas con ellos. Es dar un paso más ante la desesperación de reconocer que cada minuto que no estás a su lado es un cúmulo de minutos, de horas, de vida que no vas a recuperar jamás
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Las cosas sencillas son siempre geniales. Recordarlas nos hace sonreir.
ResponderEliminarUn abrazo