Querido hijo...
No reniegues nunca de aquello en lo que crees. Nunca vayas por un camino distinto al que deseas porque alguien lo critique. Es preferible parar, callar y hacer lo que uno piensa o desea a vivir siempre atado al remordimiento de conciencia de no haber hecho o defendido aquello en lo que creía.
Qué importa que piense la gente?
ResponderEliminarva a ser una linda persona tu hijo.
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