He conocido lo peor, lo bueno y regular. Me queda, si Dios lo quiere, conocer más de lo mejor, lo malo y sostenido. Pero lo excelente siempre ha estado, y estará, a mi lado; cerca, esperando, aunque ni siquiera lo considere o tome en cuenta y siempre busque lejos. Qué contradicción.

Comentarios

  1. Es bueno parcticar en boble y alquimico arte de convertir lo ordinario en extraordinario...

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