Algunos dedicamos más tiempo a quedar bien con los que nos rodean, en todas sus formas -apariencia incluida-, que a hacer el bien a los demás o sobre todo a aquellos que más lo necesitan. Deberíamos dedicar nuestros esfuerzos a hacer el bien y no a quedar bien.

Comentarios

Publicar un comentario

Por si te interesa...

Padre Nuestro en Hebreo