Hace muchos años que perdí lo que es el hecho de desear. Deje de desear y fui, poco a poco, ganando algo importante: Fe. La Fe me genera paz y la paz, calma. Con Fe todo lo que ha de llegar llega y lo que no, pues no. No es que comenzara a conformarme, es que no tenía ninguna necesidad de vivir aparentando. Tal vez lo que más me faltaba era eso, darme cuenta que la mayor apariencia es hacia uno mismo, hacia dentro.

Comentarios

Por si te interesa...

51.2.13

Padre Nuestro en Hebreo