Todos somos esclavos de algo, pero deberíamos decidir de qué. De un mal hábito, o de sentirte guiado por Él. De lo material o del ejemplo compasivo de Él. Es cuestión de elegir.
Una persona que miente y engaña, y no se siente culpable por hacerlo, seguirá siempre mintiendo, engañando y manipulando todo lo que pueda hacer. Nunca demos la espalda a quien traiciona nuestra confianza.
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