Hoy solo puedo pedirle que no me abandone, que tengo mi vida en Sus manos y que me permita seguir. Siempre hay un antes y un después.
Una persona que miente y engaña, y no se siente culpable por hacerlo, seguirá siempre mintiendo, engañando y manipulando todo lo que pueda hacer. Nunca demos la espalda a quien traiciona nuestra confianza.
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