La honestidad y la fidelidad nunca nacen del amor que sentimos por el otro, sino del amor que nos tenemos a nosotros mismos; es la disciplina del alma, es el respeto a nuestra propia palabra.
51.2.13
51.2.13 Reflexiono de vez en cuando sobre el por qué de esa envidia insana que algunos profesan. He llegado a pensar que mientras unos esta actitud les corroe y destruye lentamente, a mi resbala rápidamente.
Comentarios
Publicar un comentario