Si creemos que todo es importante, resulta que nada es importante. No podemos priorizar todo lo que reclama nuestra atención. Habrá cosas urgentes, importantes, pero también innecesarias. Aprender a eliminar urgentemente las innecesarias, para priorizar lo importante sobre lo urgente.
Esa sensación de despertar al silencio. Esa sensación de Paz. Esa sensación de que Él te acompaña.
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