Ya son años para haber aprendido tres cositas: 1. No rogar a nadie. 2. Confiar en muy pocos. Y 3. No esperar nada de nadie.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario