Doy gracias a Dios cada día, los lunes lo hago por doble. Por el día y por el inicio de una semana que aunque intensa, intentaré crecer interiormente y ser un poco mejor.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario