No sé si lo he pensado y escrito ya, pero me vuelve. No me gusta ordenar ni mandar, prefiero pedir, incluso por favor. Entiendo que el liderazgo no es estar al mando, es cuidar a las personas que están a tu cargo. A lo mejor así me va.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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