He hecho mil planes en mi vida y he llegado a la conclusión que algunas cosas son tan estratégicas que lo importante no es ponerlas en el plan, lo importante es que sucedan.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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