Aprendamos a querernos, aunque solo sea un poco. Seamos valientes y miremos en nuestro interior, sintámonos, valoremos nuestras fortalezas y detengamos a analizar nuestros defectos. Quererte no es ser arrogante, ni engreído, ni vanidoso es, simplemente ser generoso con uno mismo para así serlo con los que nos rodean.
Dice la Sabiduría Judía que...
Frase de sabiduría judía: “He crecido junto a los sabios y no he descubierto nada mejor que el silencio".
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