En ocasiones nos dejamos llevar por el impulso hasta convertirnos en impertinentes. Reconocer la inconsciencia no es fácil. Te recomiendo hacerlo, dormirás mejor.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario