Al menos un despertar, un día, en el que dejar que el silencio se apodere de ti y así recuperar, como sin quererlo, la esencia de lo más íntimo de tu existencia: Tú.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario