¿Quién es capaz de valorar el silencio? Quien jamás lo ha escuchado. En mi día a día soy capaz de convertir estos ruidos asfálticos en silenciados momentos.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario