Diría que, noventa y nueve veces de cada cien, ninguno nos criticamos a nosotros mismos por nada, por grandes que sean nuestros errores. Noventa y nueve de cada cien, criticamos a los demás. ¿Nos lo hacemos ver?
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario